El Gobierno negocia con la oposición para dilatar el tratamiento del proyecto de tarifas en el Senado

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El presidente Macri recibió hoy, en la Casa Rosada, a las autoridades de los bloques del Senado (Presidencia)

El Gobierno buscará esta semana algo de aire tras la tensión económica y la crisis cambiaria de las últimas semanas que situaron a Mauricio Macri en una posición de debilidad política.

Durante poco más de media hora, el Presidente recibió en la tarde del lunes a una decena de senadoresla Casa Rosada excluyó al kirchnerismo– después del anuncio de la semana pasada de inicio de las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional. Una foto que Macri había buscado en los últimos días con un grupo de gobernadores del PJ y con varios de los principales empresarios del país.

Según algunos de los funcionarios y senadores que participaron del encuentro en Casa Rosada -sobresalió Miguel Ángel Pichetto-, el jefe de Estado aseguró que aspiraba a pulir detalles del presupuesto del año próximo con la oposición en la Cámara alta. Es decir, buscó un guiño para profundizar el ajuste del déficit fiscal. Tras el cónclave hubo un tibio documento de dos párrafos en el que se resaltó el “compromiso con la defensa de la estabilidad financiera”, firmado por los presentes. Juan Carlos Romero, Guillermo Pereyra y Claudio Poggi, entre otros, además de Pichetto.

La inquietud oficial por el proyecto para retrotraer los aumentos en las tarifas de los servicios públicos, que la semana obtuvo media sanción en Diputados, fue abordada luego más informalmente por Rogelio Frigerio.

Fue el más interesado por esa discusión. El ministro del Interior apeló a una negociación entre los gobernadores y los senadores del PJ para “planchar” el proyecto de ley. Recibió, en ese sentido, una respuesta que no fue del todo de su agrado: uno de los presentes le recordó que la mujer de uno de los mandatarios que públicamente apoyó en estos días la potestad del Poder Ejecutivo de fijar tarifas votó en contra del Gobierno en la sesión de la semana pasada en la Cámara baja.

De todos modos, la Casa Rosada busca un gesto de parte de los senadores de la oposición en las reuniones de comisión del próximo jueves, en las que el proyecto de tarifas podría conseguir dictamen. Según fuentes parlamentarias, se negocia aplazar el dictamen una semana más, aunque el escenario está abierto.

(Maximiliano Luna)

Fuentes del PJ en el Senado responden que ya hubo un gesto. Y que consistió en posponer las reuniones de comisión de mañana para el miércoles. Para no debatir el día de vencimiento de las Lebac, que en Casa Rosada esperan casi con las mismas ansias que el campeonato mundial de Rusia del mes próximo.

En definitiva, desde el peronismo ya están anoticiados de que Macri va a vetar el proyecto en caso de que se transforme en ley. Quieren evitar compartir el costo político de la Reforma Previsional de fin de año.

Tras la reunión de esta tarde y después de la intervención del Banco Central para tratar de contener la suba del dólar en $ 25 -en la city porteña cerró de todos modos por arriba de esa cifra-, en el Gobierno se respiraba bastante más calma que la semana pasada. En los despachos del primer piso insistían en que la zozobra de estas semanas seguía sin asemejarse a la del último diciembre y la polémica en torno a la Reforma Previsional. Como un mecanismo de autodefensa para surfear la crisis y con poco lugar para la autocrítica.

El discurso público y privado de la cúpula del PRO sigue atravesado por la idea de que el gradualismo tal cómo se lo aplicó “era el mejor camino”. Y que la tensión económica de estos días fue consecuencia del contexto internacional y de la “irresponsabilidad” de la oposición en el tratamiento del proyecto de tarifas, que caló hondo en la confianza de los inversores.

Lo que no se dice en la Casa Rosada es que la desconfianza externa -admitida ayer por la noche en declaraciones televisivas por Marcos Peña– también fue alimentada por la rebelión interna. Es decir, los cortocircuitos con la UCR por los aumentos de tarifas y el anuncio de salida anticipada de Emilio Monzó.

No es casual, en ese contexto, que el presidente de la Cámara de Diputados se haya vuelto a integrar esta mañana -al menos circunstancialmente- a la reunión de mesa chica que integran el jefe de Gabinete, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y la gobernadora María Eugenia Vidal.



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