“Hoy parece que todo lo bueno o lo malo pasa por mí”, señaló (Foto: Matias Baglietto)
“Hoy parece que todo lo bueno o lo malo pasa por mí”, señaló (Foto: Matias Baglietto)

Su tono no se alterará a lo largo de 50 minutos de charla. Comunica con una voz de calma y tranquilidad. No transmite ansiedad, incomodidad o fastidio aunque las preguntas se edifiquen sobre temas sensibles. Ese hombre señalado como uno de los que reparte las cartas en el fútbol argentino no pone objeciones y abre las puertas de su oficina para hablar con Infobae de todos los misterios que giran en torno a su figura.

Christian Bragarnik es el representante de moda en el fútbol. El que ideó al Defensa y Justicia que pelea por el título, el que ubicó a Diego Maradona en el fútbol mexicano y el que tiene contactos con todos los clubes de la Superliga.

Su figura creció exponencialmente acorde al rendimiento de su plantilla de técnicos y futbolistas. En el medio, los mitos y rumores en torno a sus métodos también se agigantaron. Bragarnik decidió ponerle punto final al silencio y hacerle frente a todos los temas sin tapujos.

“No tengo jugadores o técnicos en todos los clubes, pero sí tengo muy buena relación con el total de los presidentes y los técnicos. Es lo normal de tantos años en estos. No hay nada raro”, explica desde el corazón de Puerto Madero, donde tiene una pequeña oficina dentro de su empresa en la que sólo cuelgan su título de abogado, un cuadro de Maradona y un banderín de Vélez campeón.

¿Cómo te presentamos? Empresario, representante, manager, dirigente, intermediario, abogado, fanático del fútbol…
— En ese orden…

¿Sí?
— Son todas situaciones muy ligadas, las de empresario, abogado; la abogacía es una carrera que me sirvió para la formación individual. Directivo no soy, sí soy alguien a quien le gusta los proyectos de clubes y estoy muy cercano a muchos clubes a partir de asesorarlos deportivamente.

¿Sentís que estás de moda? Como en su momento fueron Coppola o Mascardi…
— No, sé que a partir de las cosas que se han realizado he sido reconocido y muchas veces criticado. Lo entiendo y convivo con eso, no tengo problema.

¿Hiciste el ejercicio de googlearte y ver los resultados que aparecen? Porque siempre apareces vinculado con términos del estilo “el dueño de la pelota”, “misterioso” y demás.
— Todas palabras que generaron periodistas. Mentiría si a veces no me informo un poco, no sólo por mí, del fútbol, de los jugadores. Fueron procesos que uno fue viendo. Al principio muchas cosas que decían no me gustaban y después las vas madurando como en cualquier profesión y entendiendo. Hoy tengo la tranquilidad de saber que mi trabajo lo hago bien y a conciencia, en buena fe. No me repercute. Tengo una madurez para enfrentarlo.

¿El nivel de Bou en Racing fue tu carta de presentación? ¿cómo rastreas a los jugadores?
— Sí, pero sería soberbio de mi parte decir que yo esperaba que con Bou iba a pasar lo que pasó. Con Bou se dio en una magnitud importante por ser un club grande y se pasó por una crítica muy grande al jugador. El mérito fue de él de absorber eso y demostrar que estaban equivocados. De mi parte fue lo que hago en todos los casos: buscar jugadores que me parece que tienen buen pie, pero que creo que no están en un buen momento, que es cuando más fácil podes conseguirlo. Al jugador en un gran momento todos lo ven; el club puede ir a buscarlo. Pero obviamente es caro y difícil. Lo que yo busco a veces es eso, encontrar cosas donde otros no confiaron en ese momento.

Su primera irrupción importante en el fútbol argentino fue en Defensa y Justicia
Su primera irrupción importante en el fútbol argentino fue en Defensa y Justicia

Lemme (Defensa y Justicia) contó que consensúan los refuerzos, en Godoy Cruz te identificaste como consejero, advertiste que Angelici te pide tu opinión, ¿no hay un choque de intereses en los dirigentes de ir a buscar todos la opinión del mismo?
— Pasa con muchos empresarios, nada más que hoy mi nombre está ligado a ser responsable en todo. Yo creo que el presidente de Boca también le pide consejos y se asesora con otros empresarios en otras situaciones; y así otros presidentes. Sólo que hoy, aparentemente, todo lo bueno, lo malo y lo regular pasa por lo mío. Hay que aceptarlo.

— ¿Y por qué se ve así entonces?
— Es que somos así los argentinos. Así es esto. Hoy se está en una situación en la que todo pasa por mi nombre más allá de que no sea; como en el caso de Bernardi a quien no represento. ¡Y lo representa alguien de nombre! Lo tiene Juan Berros, que es el representante de Gallardo en River. Un tipo con muchos años, experiencia y capaz. Pero bueno, se sigue diciendo “lo llevó Bragarnik, lo representa Bragarnik”.

¿Como en el caso de Zárate?
— Zárate es otro caso. Nunca negué que por mi cercanía el presidente de Boca me dijo que el técnico lo quería y me pidió el teléfono de los hermanos (Zárate, sus representantes por entonces). A partir de eso parece que soy menos hincha de Vélez que otros. Soy hincha de Vélez y no reniego de eso, pero no me arrepiento de lo que hice. Lo que sí, uno tiene que aprender de esto y la próxima vez no pasaré un teléfono por los riesgos que puede llevar.

En Racing, por ejemplo, que sos amigo del “Chacho” Coudet, te va a pedir capaz que le recomiendes un futbolista…
— Es lógico que el “Chacho” con quien más charle es con su entorno cercano. Si soy alguien ligado al fútbol, es lógico que hablemos de fútbol y me pueda preguntar algo. A veces se subestima a la gente. Cuando quieren referirse a Angelici… Estamos ante un tipo con mucho poder y prestigio en la Argentina. ¡Soy un genio! ¡Agarro y hace lo que yo diga! Son todas mentiras.

¿Pero por qué te elige a vos Angelici?
— No me elige. Tiene muy buena relación conmigo por una cuestión de que uno hace relaciones de amistad. Eso nació porque le hice la recomendación de un jugador que en ese momento en Argentina no sonaba, Benedetto. Y a partir de eso nos conocimos y fuera de lo que es el fútbol nos llevamos muy bien. Para mí es sano eso. Entiendo el morbo de la gente. Pero conozco pocos presidentes que hayan hecho tanto por un club sin intereses económicos. ¿Pero qué se va a decir? Es el mundo del fútbol y hay que aceptarlo; no quiere decir que uno lo comparta.

“Nos conocimos y fuera de lo que es el fútbol nos llevamos muy bien con Angelici. Me parece sano”, afirmó
“Nos conocimos y fuera de lo que es el fútbol nos llevamos muy bien con Angelici. Me parece sano”, afirmó

Dijiste que no querés que te señalen como impulsor de las sociedades anónimas y que no te servirían para tu trabajo, pero al mismo tiempo aclaraste que en varios países funcionan. ¿Crees que verdaderamente en Argentina se puede generar una relación sana con una sociedad anónima?
— Primero habría que, al hincha y al socio, contarle un poquito atrás de eso qué hay. Hoy la gente pasó tantas cosas en la vida social y política que es reacia a cualquier cambio. Lo entiendo. Primero habría que evaluar un proyecto, qué condiciones y obligaciones deberían tener la SA. Una cosa es que quieran usarme a mí como que soy el que las impulsa, a mí no me cambia. Pero si me preguntas, creo que podría ser positivo bien implementado. Primero informando atrás de esto cómo sería, transparencia, quién va a entrar. Hoy conviven mucho las SA con Asociaciones Civiles –en Uruguay pasa– y lo que se hace es ceder el activo fútbol.

Defensa en ese caso puntual en el que Lemme y vos dicen abiertamente que consensúan los refuerzos…
— Yo me siento parte de Defensa…

Pero no sos directivo…
— No soy directivo por una cuestión de que no he querido. Me ofrecieron formar la lista. No tengo un interés político. En muchos casos hay un montón de directivos en listas gigantes que quizás no tienen opinión. A veces se arman listas de clubes con 50 personas y hay 20 que no tienen ni tiempo para poder darle al club.

Entonces, ¿no hay un choque de interés entre el ser parte de Defensa y aconsejar a Godoy Cruz y a Boca?, por ejemplo.
— ¿Cuál sería el choque de interés?

Si tenés un jugador que anda bien y lo tenés que ofrecer, ¿a quién se lo ofreces?
— Es que depende el tipo de jugador, lo que gana el jugador, las condiciones, hay jugadores para todo. No hay dos jugadores. Si se llega a dar lo que vos decís, el choque de intereses no sería mío. Sino que dos clubes quieran a un mismo jugador y seguramente evaluaré quién llamó primero y a qué club quiere ir el jugador. Siempre sobre la vara de la buena fe y la lógica uno puede decidir. Si vos fueras mi jugador, y yo te pongo dos situaciones, seguramente a vos te seducirá una más que otra. Ahí evaluaré aconsejándolo yo: el momento, si en este club pude tener más chances de jugar, si puede trascender más. En estos casos no tomo decisiones con el corazón, tengo que hacer eso para ser justo con los jugadores que manejo.

¿Qué sentís cuando acusan que en Defensa y Justicia se lava plata?
— Un par de veces jugadores se han olvidado dinero y lo lavaron, y esa es la única plata que se lava, en el lavarropas… ¿Qué plata se lavaría si todos los jugadores que hemos traído son jugadores que no tenían nombre? Si me decís que Defensa va y compra al “Pity” Martínez o Marcone, tendría una justificación. Pero hoy el presupuesto de los clubes está todo puesto en Superliga y para justificar eso, que es totalmente irreal y es mentira, por lo menos tendría que haber fundamentos o lógica. No hay nada. El presupuesto de Defensa está entre los diez equipos más bajos de la Superliga. ¿De dónde vendría esa situación? No tiene sentido. Esto cada vez más se va alejando porque no tiene sustento. Pero siempre hay que buscar por dónde tirar una bomba.

“La única plata que se lava en Defensa y Justicia es la que se olvidan los jugadores en los pantalones”, bromeó (Matias Baglietto)
“La única plata que se lava en Defensa y Justicia es la que se olvidan los jugadores en los pantalones”, bromeó (Matias Baglietto)

¿Sentís que esto nació con tu relación en Querétaro y tus vínculos en Dorados?
— Pero el Dorados no está investigado. Hay dos equipos, Tijuana y Dorados, que están en una zona geográfica donde el narcotráfico es caliente y nadie lo niega. Como también en otro lado, o capaz hoy en Rosario. Y eso no significa que los clubes rosarinos tengan nada que ver con eso. No creo que ninguno de los clubes tengan relación con nada de eso sino que son entidades deportivas sanas con otra intención. En México, sobre todo en la frontera con Estados Unidos, pasa más comúnmente. Nadie niega que el narcotráfico es un gran problema en México, pero ni Tijuana ni Dorados han tenido jamás un problema.

¿Pero no sentís que te compras un lío yendo a clubes que pueden despertar esa resonancia?
— Pasa que si tengo que juzgar a la gente por lo que dicen los demás, no podría ni trabajar en el fútbol. La juzgo por mis situaciones personales. La verdad que tanto el padre, como el hijo, como el presidente de Dorados, conmigo se han portado de maravillas. No he visto ninguna situación rara ni que me comprometa. Eso hace que a mí me dé la tranquilidad. Hoy las noticias que venden son las malas. ¿Cuál sería la noticia si dicen che la gente de Tijuana hace todo muy bien, el equipo está bien? No vende.

El teléfono de Bragarnik suena y suena. Es lógico: es el hombre de referencia para distintos puntos del fútbol latino. Su expertiz es una tentación para aquellos que toman decisiones en la redonda. Aquel hombre que estaba encerrado en el videoclub, tuvo una visión sobre su camino y pisó fuerte por primera vez en Defensa y Justicia, donde sembró un proyecto futbolístico cuando el equipo navegaba en la B Nacional. Hoy, varios años más tarde, el “Halcón” se clasificó por primera vez a la Libertadores y está peleando el título de la Superliga a tres fechas del final.

“Sampaoli más que defraudarme por no haber salido campeón, fue porque esperaba que el equipo tenga una identidad que no le vi”, aseguró (Foto: Matias Baglietto)
“Sampaoli más que defraudarme por no haber salido campeón, fue porque esperaba que el equipo tenga una identidad que no le vi”, aseguró (Foto: Matias Baglietto)

Si fueras el presidente de la AFA, ¿hubieras elegido a Scaloni?
— En su momento el presidente de la AFA eligió el técnico que yo y cualquier hubiera elegido. Y era el más prestigioso, Sampaoli. No se dio el proyecto y no anduvo. Si vamos a tomar ese parámetro, yo hubiera pensado que esa era la forma. Creo que el presidente de la AFA a partir de esa experiencia también habrá evaluado otras situaciones. De afuera es fácil hablar. Si hubiera sido el presidente de la AFA, tranquilamente hubiera elegido a Sampaoli como creo que la gran mayoría. Seguramente para el presidente esta elección es una jugada importante pero si él lo consideró así creo que es inteligente y no lo hizo por un capricho. También convengamos que hoy, a partir que los candidatos naturales, mostraron no querer ir, no sé cuántas opciones había. ¿Quién hubiera sido?

Scaloni dijo en su última conferencia de prensa que Argentina no es potencia, ¿coincidís?
— Tomo los comentarios de muchos que conozco y creo que viendo el crecimiento que han tenido grandes potencias, nosotros hemos quedado un poquito atrás. Pero entiendo que hoy empezamos a buscar mejorar y por las cualidades que tenemos y la idiosincracia, no creo que en un mediano plazo no podamos volver a posicionarnos en los grandes logros que hemos tenido.

Teniendo en cuenta tu proyecto en Defensa y Justicia, ¿hay espacio para un proyecto en la selección argentina?
— Tenemos una primera desventaja que es la distancia con los jugadores. Estando la mayoría en el exterior hace que el trabajo no se pueda realizar con tanta asiduidad como hacen allá. Acá lo pueden citar en Fecha FIFA y ¿cuánto pueden trabajar? Ser entrenador de la selección es muy distinto a entrenar un equipo, tenés que tener otras cualidades para poder hacerlo. El que está acostumbrado al día a día sólo lo puede hacer en la Copa América o en el Mundial. Escuché que la idea era tener bases de juveniles en otros lados y empezar a trabajar. Si nos aggiornamos al cambio del fútbol, creo que vamos a poder tener buenas selecciones en todas las categorías.

¿Te defraudó Sampaoli?
— Nos defraudó porque nosotros creemos que somos los campeones. Si miramos eso, es como hablamos de los equipos grandes, si no salís campeón es fracaso. Más que defraudarme por no haber salido campeón, fue porque esperé que el equipo tenga una identidad que no le vi. Eso fue un poco la sensación que me quedó. Desconozco los pormenores de por qué se dio eso. Sí esperaba un equipo con otra identidad.

Hay una historia de larga data, el rumor instalado, que dice que los representantes pueden influir para que un jugador sea citado a la selección: ¿un representante puede llegar a tener poder para influir en una convocatoria?
— Se rumorearon tantas cosas… Hay muchos colegas tuyos que para poder trascender les importa tirar cosas y si pegan alguna… No sé cuántas cosas habrán podido demostrar. En mi caso te puedo decir que fui a los últimos dos mundiales y no tuve ni un jugador; y se hablaba que tenía jugadores. Ahora dos o tres jugadores míos fueron citados y parece que soy yo el que los manda. El nivel de Benedetto, Marcone o Lisandro Martínez justifica las decisiones. No me consta que eso suceda, sí lo he escuchado; pero me parece que es más un mito que una realidad.

Se te puso el mote de “dueño de la pelota”, ¿te gustaría ser el dueño de la pelota?
— ¿Qué sería ser el dueño de la pelota? No entiendo qué es eso. Trabajo para ser el mejor de lo mío, ¿ser el dueño? No podría. En mi caso, apunto en mi trabajo a ser el mejor pero no por competir con un tercero sino porque trabajo y me capacito para ser el mejor. Me siento conforme con lo hecho.

 Volvemos al principio entonces, ¿cómo te definimos?
— Soy un tipo que aprendió mucho de su profesión y que muchos presidentes me buscan porque hago las cosas bien, y les trae un beneficio personal a su club. Y obviamente a la larga me traen un beneficio a mí, porque al acercar a un jugador que es mío, si le va bien, posteriormente lo vendo y me trae recursos. No es que yo a partir de no tener un cargo me hago el que trabajo gratis y no me genera nada. No, detrás de mi profesión hay un interés económico que me hace que aparte de que me gusta mi laburo, gano bien.

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