La defensa de Samid pidió pericia psiquiátrica

La defensa de Alberto Samid afirmo que el empresario no está en “sus cabales” y que por cierto motivo sensible que ignora se fue del país en pleno juicio oral por presunta asociación ilegal. De ahí que el abogado Vicente D`Attoli solicitó que se le haga una destreza psiquiátrica a su regreso de Belice, donde está detenido desde el viernes por la noche.

El pedido tiene asimismo un efecto a futuro: preparar el terreno para la cárcel domiciliaria por problemas médicos.

“Samid tiene diabetes y eso puede estar influyendo en sus conductas. Emotivamente puede estar desequilibrado”, afirmó D`Attoli.

“Su salida del país fue muy rara y habla de alguien que no está en sus cabales. A eso se aúna todas y cada una de las cosas que afirmó en los canales de TV”, añadió su defensa.

¿Por qué razón la salida del país fue extraña? Pues la hizo legalmente, viajó en aeroplano a Panamá y al llegar a Belice dio la dirección del hotel en el que se hospedaría. “Si una persona se quiere escapar no deja registro de sus movimientos”, apuntó el letrado. A eso se aúna que no había ningún peligro de que Samid quede preso en el juicio.

Por eso motivos la defensa desea que Samid sea sometido a una habilidad psiquiátrica. El propongo no es nuevo. Se hizo hace múltiples días. Fue la primera vez que Samid afirmó en público que el fiscal Gabriel Pérez Barberá le solicitó 1.800.00 dólares americanos para no acusarlo, lo que fue negado por la propia defensa del empresario. A eso sumó que en ciertas audiencias del juicio Samid deseaba hablarle a los testigos mientras que declaraban.

El Tribunal Oral en lo Penal Económico, integrado por los jueces José Michilini, Diego García Berro y también Ignacio Fornari,  aún no resolvió si va a ordenar la habilidad psiquiátrica.

El estudio servirá para el pedido de cárcel domiciliaria que la defensa prepara para cuando Samid sea traído al país. El paso inicial es solicitar la libertad, lo que la defensa no piensa que logre. El tribunal tiene suficientes razonamientos para dejar preso al empresario por riesgo de fuga.

El segundo paso es solicitar la cárcel domiciliaria. Aparte de la edad –Samid 71 años– asegura  problemas médicos para estar preso en una prisión. La habilidad psquiátrica puede ser útil para esa estrategia.

La defensa asimismo objeta que Samid sea expulsado de Belice por un inconveniente migratorio. “Salió de Argentina legalmente y entró a Belice del mismo modo. Afirmó que era turista y no engañó pues cuando ingresó no tenía orden de detención”, explicó D`Atolli.

Samid salió de Argentina el veinticuatro de marzo con rumbo a Paraguay. De allá tomó un aeroplano a Panamá el 26 y otro a Belice. El tribunal le dictó la prohibición de salida del país el 27  de marzo y el 3 de abril ordenó su atrapa nacional y también internacional por el hecho de que no se presentaba a las audiencias del juicio.

La expulsión por una irregularidad administrativa es inmediata. La otra vía es una extradición que implica una causa penal que puede retardar los tiempos. Para eso, la familia de Samid –su esposa Marisa Scarafia y su hijo José– viajaron a Belice donde procurarán un letrado.

Samid fue detenido el viernes de noche en la localidad de San Pedro, situada en Cayo Ambergris, una de las islas del Belice. Desde ese momento está detenido en la comisaría local. Su familia afirmó que no tiene la medicación que requiere su enfermedad y que por el intenso calor de la zona le dejaron salir de la celda para estar sentado en un corredor.

El uno de marzo el empresario comenzó a ser juzgado al lado de otras 7 personas, entre ellas su hermana Alicia, por la supuesta asociación ilegal en la evasión del Impuesto sobre el Valor Añadido para la comercialización de carne. La acusación por la evasión está prescripta.

El fiscal solicitó que sea Samid sea condenado a 6 años y 6 meses de prisión y que así como el resto de los acusados devuelvan veintitres millones de pesos como multa. La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que actúa como demandante en el caso, solicitó una condena de 7 años. Ninguna de las 2 acusaciones requirió la detención del empresario.