Una Juventus en modo vacaciones desde hace un par de semanas empató a uno el ‘derbi’ con el Torino, que por su lado está en plena riña por los puestos de Europa. La enorme diferencia de motivaciones entre los conjuntos fue evidente solamente iniciar, y no solo por las sillas vacías del Allianz Stadium: los ‘granata’ informaron múltiples veces con las llegadas de Berenguer y con Belotti, si bien el justo tanto del 0-1 llegó merced a un regalo bianconero. Pjanic no controló un saque de banda de Cancelo y Lukic le birló la cartera encontrándose solo ante Szczesny, al que batió con una rosca.

Era el 18’, y la reacción de la Vecchia Signora duró poco más de 10 minutos, con una volea de Matuidi a pase de Cristiano y un potente remate del luso que rozó el poste. Entonces, los de Mazzarri controlaron bien a sus contrincantes, pasando por pocos apuros.

La mejor emoción de una segunda parte descafeinada fue la enorme pancarta que los ultras de la Juve le dedicaron a las victimas de la desgracia de Superga, que mañana va a vivir su setenta aniversario. En tanto que, hace unos años, aparecieron mensajes mofándose de ella, fue un esencial paso adelante.

Justo mientras que el ‘Toro’ degustaba un triunfo deseado desde mil novecientos noventa y cinco, a CINCO minutos del 90’ volvió a aparecer Cristiano, que puso las tablas con un bonito testarazo a pase de Spinazzola: fue su diana veintiuno en la Serie A (DOS menos que el ‘capocannoniere’ Quagliarella), la veintiocho de este curso y la seiscientos 1 de su carrera.

Los ‘granata’ estaban demasiado exhaustos para buscar otro tanto y los bianconeri lo procuraron sin demasiadas ganas: el empate, en el fondo, fue justo y deja al Torino con opciones para continuar soñando Champions y Europa League. La Juve, mientras que, festeja que solo le quedan TRES partidos para terminar una liga en la que jamás tuvo contrincantes.