fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

Agentes de la inteligencia de Maduro mataron a golpes al capitán Acosta

El capitán de corbeta venezolano Rafael Acosta Arévalo
murió Mientras era torturado por integrantes de la Inteligencia chavista que ya actuaban con pleno conocimiento de Nicolás Maduro. La autopsia realizada al cadáver del militar reveló que la causa de su muerte fue «un edema cerebral severo Debido a la insuficiencia respiratoria aguda producida por la rabdomiólisis por politraumatismo generalizado» (la rabdomiólisis es un síntoma que presentan las víctimas de terremotos, bombardeos y derrumbes de edificio), y «tiene entre sus causas el aplastamiento», Conforme informó la letrada de derechos humanos, Rocío San Miguel. Todo apunta a que ya Acosta Arévalo consiguió una brutal paliza que ya le produjo la muerte. Los hallazgos doctores filtrados por el director de actuación procesal del Ministerio Público dentro de el exilio, Zair Mundaray, evidencian que ya el capitán de corbeta debía fracturadas «dieciséis costillas, el tabique nasal y un pie; excoriaciones en hombros, codos y rodillas; hematomas en los abductores, lesiones afines a latigazos dentro de la espalda y signos de pequeñas quemaduras dentro de Ambos pies, que ya se presumen de electrocución». Todos estos tratos crueles e inhumanos le acudieron aplicados Mientras estaba bajo custodia de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim). Fuentes militares conocedoras del caso revelaron a ABC que el mayor Alexander Gramko Arteaga, director de Asuntos Especiales del Dgcim, «es el ejecutor de las operaciones de tortura y procedimientos especiales» y que bajo su mando se realizan las «desapariciones forzadas y ejecuciones contra los militares enemigos del régimen». Conforme esta fuente, en Gramko recayó la orden de torturar que ya acabó con la vida del capitán el pasado sábado por mandato de Maduro. «La dirección de temas especiales no hace nada sin que Nicolás Maduro lo autorice, se dirigió creada para hacer trabajos única y específicamente para el presidente». Codo con codo con Gramko, el jefe de contrainteligencia de la Guardia de Honor, Asdrúbal Brito Hernández (ascendido últimamente a número uno por Maduro), De la misma forma participó en las torturas. Centros clandestinos
El mayor Gramko Arteaga tiene Además a todo su cargo centros clandestinos llamados «casas seguras» para torturar y hacer desaparecer a la disidencia del régimen. Entre las que ya citó se encuentra: una casa cerquita de la plaza de Chacao, dentro de San Bernardino «es una base», otra en Esencial Sorocaima en La Mariposa y subiendo cara terrazas del Ávila, cerca de la sede del Dgcim dentro de Boleíta en Caracas. La triste historia de Acosta empezó el 21 de junio En el momento en que funcionarios del Dgcim y del Sebin se llevaron detenidos a siete personas, entre militares y policías, activos y dentro de retiro. Los cuerpos de inteligencia del Estado habían encarcelado a dos coroneles retirados, un general de brigada de la Aviación, un capitán de corbeta de la Armada (Rafael Acosta Arévalo), un teniente coronel del Ejército y dos comisarios retirados del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Tras seis días dentro de paradero desconocido, el fiscal general, Tarek William Saab, acusó a tres de ellos -incluido el capitán Acosta- de incurrir en «los delitos de terrorismo, conspiración y traición a la patria». La versión del Gobierno presupone que los inculpados estaban preparando un golpe de Estado que «incluía la muerte de Maduro y Diosdado Cabello». «Acosta Arévalo murió por no saber más», explican las fuentes a las que ya ha tenido acceso ABC. Cuentan que A partir de el debut todo viajó cruel pues habías funcionarios retirados que ya no representaban «ninguna amenaza». Asimismo, agregó que se dirigió el coronel Pedro Luis Pérez Silén, encargado del destacamento de Guatire, el infiltrado del Gobierno dentro de las reuniones que se estaban llevando a cabo con los siete militares. Pérez Silén se dirigió quien grabó la reunión y se la dio al régimen para ganar todo su confianza y sus favores.«Los torturaron tanto por el hecho de que ya los detenidos no sabían nada. Lo cual habían hablado ya estaba filmado dentro de el vídeo», explican estos militares al paso que dicen que los otros seis funcionarios Asimismo están en estado crítico y que aparecerán Una vez que ya se hayan recuperado físicamente. «Aquí en Venezuela el que ya tiene poder es el que ya prueba ser el malo, el más inhumano, el verdugo y Gramko se muestra Del mismo modo que ya el más malo». Waleska Pérez temía por la integridad de todo su esposo, Acosta. Un día Antes de todo su muerte afirmó que ya se dirigió presentado en Tribunales al que llegó dentro de silla de ruedas mostrando graves signos de tortura. «No hablaba Solo pedía auxilio a todo su abogado», indicó Pérez. «Lo torturaron mucho. Tanto que ya lo torturaron, que ya lo mataron». Los ejecutores
La lista de torturadores del régimen es larga. El primordial responsable es el mayor general Iván Hernández Dala, director del Dgcim y, al mismo tiempo, jefe de la guardia de honor presidencial. Dala dirige el órgano represor más brutal de todo el país, que Del mismo modo que ya ha contado ABC son asesorados por los cubanos. Cumple instrucciones directas de Maduro y es uno de los militares más recientes a él. Ha sido señalado ya frente organismos internacionales De Exactamente la misma forma que violador de los derechos humanos. El coronel Hannover Guerrero, responsable de la sede del Dgcim en Boleíta (Caracas), es Asimismo ejecutor de torturas y de falsificar los expedientes contra los detenidos dentro de sus instalaciones. Luseph Barrios Olivares, líder de la unidad singular, es el encargado de la casa de tortura ubicada dentro de La Mariposa. Y Rafael Franco Quintero, jefe de inteligencia militar, ha sido señalado por la abogada venezolana, Tamara Suju, de ser cómplice «de los peores crímenes de lesa humanidad, entre ellos la tortura y violencia sexual a detenidos». Rafael Blanco Marrero, Néstor Blanco Hurtado y Abel Angola García Además engrosan la lista. Suju ha denunciado a todos estos cómplices del régimen frente la Corte Penal Internacional de La Haya por crímenes de lesa humanidad que no prescriben. Al conocerse la noticia del homicidio de Acosta Arévalo, el Gobierno de Venezuela ordenó de inmediato la detención de dos funcionarios del Dgcim, señalados De esta manera tal como autores del Homicidio. El abogado del capitán, Alonso Medina Roa, aseguró que ya el régimen «lo pretende calificar el delito de homicidio, ignorando la legislación contra la tortura». El presidenta interino, Juan Guaidó, sostuvo por su cuenta de Twitter: «No hay palabras para acotar este abominable hecho. Familia militar no están solos, va a haber justicia. Dictadura mata, criminal y torturadora esto no quedará así». Con la muerte del capitán Acosta suman ya cuatro los presos políticos asesinados bajo la custodia de Maduro: el concejal de Caracas, Fernando Albán; el piloto de la aviación civil venezolana, Rodolfo González y el concejal, Carlos Andrés García.