Juan Pedro Quiñonerohttps://www.abc.es/autor/juan-pedro-quinonero-2044/ParísFrancia ha decidido ponerle puertas al campo de internet, provocando la ira de una Casa Blanca que amenaza a París con una ronda de aranceles que bien podrían abrir toda una inédita guerra comercial entre EE.UU. y Europa. A pesar de las quejas y presiones de Washington, el Senado francés votó La jornada de ayer a favor de aplicar un impuesto del 3% sobre los ingresos conseguidos dentro de Francia por las empresas tecnológicas, incluidos titanes del campo De esta manera como Google, Apple, Facebook y Amazon. Hasta El jornada de hoy, las empresas de internet han prosperado Gracias a La falta de regulación de ese ámbito, obteniendo beneficios por publicidad y servicios en todo el mundo, sin contar que ya contestar frente las agencias tributarias nacionales. El impuesto francés, pastoreado por Emmanuel Macron, parece diseñado específicamente para los gigantes tecnológicos de Silicon Valley: afectará a las compañías que ya ingresen al menos 750 millones, 25 millones de ellos conseguidos En el mercado digital francés. «Estamos muy preocupados En tanto que este impuesto por servicios digitales tiene Al idéntico que ya fin claro y Asimismo injusto a las empresas estadounidenses», Conforme el directivo de la división de comercio de la Casa Blanca, Robert Lighthizer. «El presidenta [Donald Trump] nos ha indicado que investiguemos los efectos de esta nueva ley y decidamos si es discriminatoria o daña la libre competencia, afectando negativamente el comercio con EE.UU.», Fichó. Lo cierto es que ya Macron ha tardado un semestre en concebir y llevar a la práctica un impuesto de nuevo cuño y absolutamente novedoso. El Gobierno francés lo concibió De Exactamente la misma forma que ya una concesión al movimiento de los ‹chalecos amarillos›, que ya protestan entre muchas otras cosas por el daño que la economía digital está efectuando a campos tradicionales Al idéntico que el del taxi o el pequeño comercio. La finalidad de Macron era Además cobrar nuevos impuestos con rapidez para financiar las concesiones realizadas a ese movimiento de queja. Entre finales de diciembre y primeros de año, Bruno Le Maire, ministro de Economía francés y antiguo candidato conservador a la presidencia de la República, procuró negociar Dentro del seno de la Unión Europea (UE) un proyecto fiscal común, la «tasa Google» [o GAFA, acrónimo de las siglas de Google, Amazon, Facebook y Apple], entre otras apelaciones posibles. Tasa GAFA
Al mismo tiempo que se prolongaban sin éxito las negociaciones multilaterales, europeas y trasatlánticas, Macron y todo su gobierno pusieron dentro de marcha todo su propio proyecto fiscal, la tasa conocida Al igual que ya impuesto GAFA, que ya afectará a una treintena de grandes empresas multinacionales, comenzando por las cuatro más famosas, seguidas de otras Al igual que ya Meetic y AirBnb entre otras. Ejerciendo Del mismo modo que portavoz oficioso de Macron, Le Maire ha resumido dentro de varias ocasiones De esta forma la filosofía de la tasa GAFA: «Francia toma soberanamente las resoluciones fiscales que considera justas y oportunas. Nos semeja normal que los grandes Conjuntos paguen en Francia los impuestos debidos a los negocios efectuados A través de los usuarios franceses. Las actividades numéricas de los grandes Grupos crean mucho valor Mediante los usuarios franceses». De instante, la Casa Blanca ha abierto una investigación para determinar si es que el Gobierno francés ha aprobado una regulación comercial que discrimina a EE.UU. Dentro de esa investigación pueden presentar alegaciones las propias empresas afectadas. Si es que el Gobierno norteamericano termina que está padeciendo los efectos de una sobrerregulación en Francia, acudirá a sus socios dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico para iniciar una mediación que, si es que fracasa, vendrá seguida de aranceles Así tal y como los cuales Trump ya ha aprobado sobre China. Frente estas airadas reacciones norteamericanas, el ministro francés de Economía ha reafirmado con claridad la posición francesa: «Francia es un estado soberano, que toma soberanamente las resoluciones fiscales que considera oportunas. Se trata de una posición de principio que deben entender todos nuestros amigos y aliados». La inédita tasa del 3 % acerca de todos y cada uno de los negocios digitales realizados dentro de Francia será aplicable este mismo año, No obstante Aún no hay fecha concreta para su entrada dentro de vigor. Según las primeras estimaciones oficiales, el impuesto va a poder aportar unos 400 millones de euros, este mismo año, para subir a 650 millones de euros el 2020. Defendiendo su más estricta soberanía fiscal, Francia no descarta la prolongación de las negociaciones europeas, trasatlánticas y multilaterales. La tasa GAFA original (europea) acabó por fracasar, víctima de las reticencias de Irlanda, Suecia y Dinamarca. Las negociaciones multilaterales tampoco permitieron llegar a un pacto Dentro del seno del G-20 financiero, que terminó prometiendo «redoblar los esfuerzos» para poder «imponer justicia fiscal en la escena internacional». Emmanuel Macron ha considerado que ya Versa de promesas ambiguas, imprecisas y lejanas. Coincidiendo con sus concesiones presupuestarias a la franquicia de los chalecos amarillas (entre 20.000 y 25.000 millones de euros, este año), el presidente francés decidió recurrir al arma estratégica de la soberanía fiscal de Francia para imponer una tasa que ya tiene mucho de primicia internacional.