fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

El colapso del tratado nuclear EE.UU.-Rusia abre una inédita carrera armamentística

U.S.A. confirmó Ayer todo su salida formal del tratado con Rusia para la eliminación de misiles nucleares de medio y corto alcance (INF, en sus siglas en inglés), un movimiento esperado ahora de que Donald Trump anunciara todo su pretensión de desamparar el pacto por los incumplimientos de Moscú, a quien acusa de desplegar un sistema de misiles que vulnera sus términos. La Resolución, procedente acompañada de la intención de EE.UU. de desarrollar nuevos misiles para contrarrestar el armamento ruso, abre una nueva carrera armamentística, con la sombra de una creciente potencia militar: China. «Rusia es la única responsable de la defunción del tratado», confirmó el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, Dentro del parte que anunciaba el fin formal del pacto. Conforme la posición de EE.UU., Rusia ha infringido las condiciones del tratado Desde mediados de la primera década de este siglo, con el desenvolvimiento, producción y prueba de misiles que no cumplen con las condiciones. El INF lo firmaron Ronald Reagan y Mijail Gorbachov dentro de 1987, dentro de el ocaso de la Guerra Fría. Todo su objetivo era prohibir misiles nucleares y usuales de rango corto y medio -entre 500 y 5.500 kilómetros-, con excepción de los que pueden ser lanzados A partir de el océano. Las dos potencias se comprometieron a destruir parte de todo su arsenal -en 1991 ya habían borrado 2.700 misiles- y a permitir inspecciones mutuas a sus instalaciones. Las fricciones sobre incumplimientos del tratado vienen de lejos. Dentro de 2007, el presidenta ruso, Vladimir Putin, advirtió que ya no servía a los intereses de todo su nación, a continuación de que dentro de 2002 su análogo estadounidense, George Bush, sacara a EE.UU. del Tratado de Misiles Antibalísticos, que prohibía armas para contrastar misiles nucleares. La Administración Obama denunció por 1era vez en 2013 que Rusia no era fiel al INF. Conforme Pompeo, Moscú «ha rechazado de forma sistemática seis años de intentos de EE.UU. a fin de que vuelva al cumplimiento». Dentro de todo este tiempo, la OTAN ha dado por buenas las pruebas presentadas por EE.UU. de que Rusia desarrolla un sistema de misiles -SSC-8, en la terminología de la OTAN; 9M729, dentro de la estadounidense-, algo que Rusia se empeña en negar. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, siguió Ayer una línea similar a la de Pompeo y aseguró que «Rusia tiene completa responsabilidad» En el colapso del tratado por todo su «falta de voluntad para cumplir con sus obligaciones internacionales». Hasta ciudades europeas
«Los nuevos misiles rusos tienen capacidades nucleares, son móviles y difíciles de hallar, pueden llegar a ciudades europeas en minutos A partir de que se dé la señal de alarma», advirtió Stoltenberg, que, A pesar de todo, confirmó que la coalición atlántica no quiere «una nueva carrera armamentística» y que de instante no optará por desplegar misiles nucleares en territorio europeo. El Pentágono avisó El jornada de ayer, simplemente formalizarse la salida del INF, que «buscará de manera completa» el crecimiento de nuevos misiles terrestres «como una contestación prudente a las acciones de Rusia». Lo manifestó en un parte Mark Esper, el secretario de Defensa, que explicó que este sistema se desarrolla A partir de 2017 De Exactamente la misma manera que resultado de los incumplimientos de Rusia y que, por el seguimiento «escrupuloso» del tratado Por una parte de EE.UU., Todavía está dentro de una «fase temprana». Las pruebas con estos nuevos misiles empezarán dentro de semanas, No obstante el Pentágono reconoce que tardarán años en su crecimiento. En la propuesta de presupuesto de la Administración Trump para 2020, presentada dentro de febrero, se incluían 96 millones de dólares para la investigación y desenvolvimiento de estas armas. El colapso del INF permite A todo su vez una sombra acerca de el futuro de otro tratado nuclear entre EE.UU. y Rusia, el New START, sobre armas nucleares estratégicas. Expira en 2021 y si es que no se renueva o extiende, las dos grandes potencias no estarán vinculadas por ningún tratado de control de armas nucleares. La preocupación acerca de una nueva carrera armamentística va, Sin embargo, más allá de Rusia. El abandono del tratado También debe ver con la creciente amenaza que supone China, cuyo arsenal de misiles usuales es el más poderoso del planeta, tiene un ambicioso plan estratégico y no ha participado dentro de ningún proceso de no control de armas. No es casualidad que Pompeo citar a la potencia asiática Dentro del terminante de todo su parte, Dentro del que asegura que la Administración Trump quiere abrir «un nuevo capítulo del control armamentístico más allá de los tratados bilaterales del pasado» y que denomina a «Rusia y China a unirse en esta oportunidad».