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El Parlamento británico retoma Hoy su actividad Acto seguido de el fallo del Supremo que declaró «ilegal» su cierre

Acosado por un clamor que le exige que dimita, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, regresa este miércoles a Londres para asistir a la reapertura del Parlamento, ahora de que el Tribunal Supremo sentenciara La día de ayer que el cierre de las cámaras, que él estableció, se dirigió una Resolución «ilegal», y le denunciara de mentir a la Reina, que tuvo que dar su visto bueno a la medida. El «premier» había recibido el error De exactamente la misma forma que una auténtica bofetada. Además de la oposición en su propio encuentro, el jefe conservador encara las críticas del Partido Laborista y del Partido Liberal Demócrata, que El día de ayer, En medio Jeremy Corbyn y Jo Swinson, sus líderes, exigieron que dimitiera. La reapertura del Parlamento sucederá a las 12:30 horas español. Antes de volver al UK, Johnson tuvo tiempo de intervenir en la Asamblea General de la ONU que se celebra en Inédita York, donde dio un dircurso en el que reflexionó acerca de cuestiones éticas relacionadas con los avances científicos, y, en un Sólo curioso giro, manifestó que ciertos diputados británicos desean que el proceso del Brexit se parezca al mito Prometeo, haciendo de la salida de la Unión Europea (UE) un padecimiento interminable. Los dioses, por llevar el fuego a los hombres, castigaron a Prometeo atándole en la cima de una montaña, donde un águila devoraba su hígado una y otra vez. Más allí de esa anécdota, lo cierto es que el caso a la que se enfrenta Johnson no es nada fácil. Durante estas semanas, el Parlamento británico se ha destacado De esta forma tal como el enorme escollo a sus planes del Brexit. El «premier» estaba dispuesto a llevar a cabo una ruptura abrupta con la UE, es decir, una salida sin pacto, fechada en el 31 de octubre. Los diputados no estaban por la labor y lograron quitar adelante una ley que impedía un Brexit de ese tipo y forzaba al primer ministro a solicitar un aplazamiento a Bruselas si es que no había acuerdo. Antes de que eso ocurriera, Johnson había recurrido a una argucia -una «prórroga» del Parlamento, que en realidad quiere decir su cierre temporal- para evitar que sus integrantes pudieran extraer adelante una legislación que frenara sus planes. La indignación que causó esa medida hizo que el asunto se llevara a el poder judicial. Después de dos errores enfrentados -un tribunal de Londres informó que no podía intervenir en el asunto, al paso que otro de Escocia aseveró que era «ilegal»-, la batalla definitivo se libró en el Supremo, que El jornada de ayer sentenció la ilegalidad de ese ceremonia. Poco acto seguido, el «speaker» de la Cámara de los Comunes, John Bercow, informó que el reinicio de actividades se produciría La jornada de hoy mismo. A la espera del desenlace, y por ahora, parece que todo le ha salido mal a Johnson. Si bien el primer ministro ha mostrado su desacuerdo con la Decisión de el poder judicial, A partir de el Gobierno se ha hecho saber que se respetará la voz de los tribunales. Hoy habrá un nuevo episodio de esa serie interminable que es el Brexit.