Desnudos, mojados, con las manos sobre su cabeza, tirados en el suelo y con gallos de disputa encima de ellos. Es la tortura a la que se vio sometido un conjunto de presos del Centro de Coordinación de la Policía en Anaco, en el estado Anzoátegui, al noroeste de Venezuela
, Tal como muestran unas imágenes virales difundidas en Twitter por la periodista Alexandra Belandia el pasado 30 de septiembre. «¡Cállate la boca, chico!», afirma uno de los agentes Mientras golpea en el cuero cabelludo a uno de los presos con una tabla. «Cuando pregunten sobre Derechos Humanos en Venezuela, lo que sucede en las Comisarias/Prisiones (escuche el charla.) El trato entre la Policía y sus privados, aparte de “la reinserción” a la sociedad A lo largo de “grandes obras” de Maduro, muestre el vídeo», comentaba la periodista en la red social. La grabación, que acumula prácticamente 400.000 reproducciones, ha horrorizado a todo el planeta. Tal es la gravedad que Tarek William Saab, fiscal general de Maduro, presentó una investigación por lo acontecido. Una vez que pregunten acerca de Derechos H en Vzla;lo q sucede en las Comisarias/Prisiones (escuche el diálogo.) El trato entre la Policia M y sus privados;además de “la reinserción”a la sociedad A lo largo de ”grandes obras” de Maduro;muestre el video.Cortesía,Policia M Anaco #Venezuela pic.twitter.com/huQfZmOvRz— Alexandra Belandia R (@abelandia) 30 de septiembre de 2019«He designado a fiscales en materia de Derechos Humanos de Anzoátegui para investigar los brutales sucesos acaecidos en la Policía de Anaco, por lo que serán encausados por su responsabilidad el Comisario Hernán Díaz y dos funcionarios policiales subalternos», informaba en Twitter horas en seguida de la difusión del vídeo. #AHORA he designado a Fiscales 14to y 19no en materia de Derechos Humanos de #Anzoategui para investigar los brutales hechos acaecidos en la Policia de Anaco con lo que serán encausados por su responsabilidad el Comisario Hernán Diaz y dos funcionarios policiales subalternos— Tarek William Saab (@TarekWiliamSaab) 1 de octubre de 20192) Por exactamente los mismos hechos de atropellos a los #DDHH de la población reclusa en la Policia de #Anaco, serán encausados las autoridades Jackson Guevara, José Fernández y José Mendoza— Tarek William Saab (@TarekWiliamSaab) 1 de octubre de 2019
Según la ONG venezolana «Una ventana a la libertad», se trataba de 82 «privados de libertad recluidos en el Centro de Coordinación Policial de Anaco, quienes acudieron sacados de su calabozo y, Mientras que un conjunto de uniformados realizaban requisa, otro conjunto golpeaba a los detenidos». Los internos, Tal y como hubieran relatado sus familiares, «iniciaron una huelga por falta de agua y alimentos y para pedir que dejaran pasar medicamentos a sus familiares». De exactamente la misma manera que explica la organización, «los uniformados Comenzaron a rociar combustible en el interior de la celda para obligarlos a salir […] Los obligaron a desnudarse al tiempo que los golpeaban con una tabla en los glúteos. Asimismo los rociaron con agua Mientras dos gallos peleaban acerca de sus cuerpos y picoteaban a más de uno». Torturas y tratos degradantes
Se ha denunciado en Varios oportunidades la ocación que viven los presos en Venezuela, sobre todo por las duras condiciones que soportan, con palizas frecuentes, y falta de higiene y comestibles en muchos casos. El pasado mes de julio, un informe de la Alta Comisionada de los DDHH de la ONU, Michele Bachelet, mantuvo a la Dirección General de Contrainteligencia Militar venezolana (DGCIM) De La misma manera que uno de los cuatro cuerpos de seguridad donde se cometen torturas, aparte de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas. Los otros tres órganos son el SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia), el FAES (Fuerzas de Acciones Especiales) y la cárcel militar de Ramo Verde. A continuación de la visita de Bachelet, la represión y la tortura del régimen de Nicolás Maduro en contra de los presos políticos aumentó, instalando «en su honor» las denominadas «puertas Bachelet», unas celdas de máxima seguridad, de 2 por 2 mts sin inodoro ni ventilación. En 2017, el directivo de «Una ventana a la libertad» aseguraba que la superpoblación en las comisarías del país era del 400%. Pero el hacinamiento no era el único problema Conforme la ONG: el 62% no poseía servicios higiénicos y el 64% carecía de agua potable.