U.S.A. aceptó la custodia de unos 40 combatientes presos del Estado Islámico (EI), entre ellos dos británicos que se hicieron conocidos por las decapitaciones de rehenes extranjeros, que estaban detenidos en cárceles del noreste de Siria, territorio bajo ofensiva de Turquía contra los kurdos. El presidenta de EE.UU., Donald Trump, reconoció este miércoles que había asumido la custodia de «algunos de los más peligrosos combatientes del EI». «Los estamos sacando (de la zona) y trasladando a distintos lugares, que son seguro. Tenemos un cierto número de combatientes del EI que son particularmente malos, y queríamos asegurarnos de que no pasara nada con ellos», detalló el gobernador. Conforme publicaron posteriormente medios estadounidenses de prensa Del mismo modo que los diarios The Washington Post o The New York Times, Versa de unos 40 combatientes considerados de alto rango en las filas yihadistas que estaban dispersados por cárceles custodiadas por los kurdos. Los kurdos han retirado personal de esos centros de arresto para concentrarlos en el frente de guerra, Según informes. De pacto con el The Washington Post, la intención de EE.UU. es trasladar a los detenidos a Irak. U.S.A. ha tomado la inusual Decisión de hacerse cargo de estos prisioneros del EI Puesto que quiere prevenir que escapen o sean liberados ante la ofensiva turca contra los kurdos, que los custodiaban hasta el instante. Entre los prisioneros que han pasado a manos de EE.UU. están los británicos Alexanda Kotey y El Shafee Elsheikh, apodados «Jihadi Ringo» y «Jihadi George», y que junto a otros dos yihadistas de esa nacionalidad se les conocían De exactamente la misma forma que los «Beatles» del EI. Estos yihadistas están acusados de ejecutar a Múltiples rehenes occidentales, entre ellos los cronistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff, De esta forma Del mismo modo que al cooperante Además estadounidense Peter Kassig. También acudieron los responsables del cautiverio de los españoles Javier Espinosa y Ricard García Vilanova. U.S.A. pretende trasladarlos a su territorio para juzgarlos por esos crímenes. El presidenta de EE.UU., Donald Trump, estableció retirar de la zona a las tropas estadounidenses que trabajaban con los kurdos sobre el terreno ante la ofensiva turca. El líder estadounidense dijo este miércoles en un parte que Washington no respalda el ataque turco y subrayó que «le ha dejado claro a Turquía que esta intervención es una mala idea». Trump Además dijo que Turquía va a ser responsable de lo cual pueda pasar con los yihadistas del EI detenidos por los kurdos.