El presidenta de EEUU, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que la Casa Blanca cooperaría con la investigación de la Cámara de Representantes sobre el «impeachment» presentado en su contra «si sus derechos son garantizados». Ha criticado a los demócratas de la Cámara de Representantes por «eviscerar las normas» y «no darles un tratamiento justo», Conforme ha informado la cadena de televisión CNN. También, ha adelantado que la investigación sería con el tiempo recurrida ante el Tribunal Supremo, al tiempo que ha reiterado que su llamada con el primer magistrado ucraniano, Volodimir Zelenski, viajó «una llamada telefónica perfecta». Horas Antes, el exvicepresidente estadounidense Joe Biden, uno de los precandidatos demócratas a las presidenciales de 2020, había abogado por abrir un proceso «impeachment» contra el presidenta del país. A lo largo de un ceremonia de campaña, ha señalado que «con sus palabras y sus acciones, Trump se ha imputado a sí mismo al obstruir el poder judicial y negarse a colaborar con la investigación del Congreso» acerca de la posible apertura de un proceso de «impeachment». «Se ha condenado a sí mismo ante a los ojos del planeta y el pueblo estadounidense», ha expresado, Ya antes de recalcar que «es obvio que ha cometido actos que merecen un “impeachment”». La Casa Blanca presentó formalmente El jornada de ayer que no cooperará con las investigaciones hacia la posible apertura de un proceso de destitución parlamentaria en contra de el gobernador. Pat Cipollone, uno de los abogados de la Casa Blanca, argumentó que exactamente la misma «ha sido diseñada y aplicada de una forma que viola la imparcialidad fundamental y el proceso a causa, como contempla la Constitución». De la misma forma, ha resaltado que la investigación, que ha tildado de «ilegítima» es «inválida» Debido a que no ha habido una votación para su apertura, al tiempo que ha argumentado que La meta de exactamente la misma es «influenciar en las elecciones» presidenciales de 2020. «Nunca en nuestra historia ha llevado la Cámara de Representantes, bajo el control de cualquier encuentro funcionario, al pueblo estadounidense por el peligroso sendero que semejan decididos a seguir», criticó. Así, señaló que «dado que la investigación carece de cualquier fundamento constitucional, cualquier intención de imparcialidad o bien siquiera las protecciones más elementales del debido proceso, no se puede esperar que el Ejecutivo participe en ella». Cipollone argumentó que «participar en esta investigación bajo la vigente postura inconstitucional infligiría un daño constitucional duradero al Ejecutivo y un daño duradero a la separación de poderes, el primer magistrado no tiene otra opción». «En línea con los deberes del presidente de USA, y particularmente su obligación de preservar los derechos de los futuros ocupantes de su oficina, Trump no puede avalar que su Administración participe en esta investigación partidista bajo estas circunstancias», zanjó.