En el ultimo mes del año del pasado año un nutrido grupo de científicos de distintas áreas se reunió en el Centro Banbury del laboratorio Cold Spring Harbor (CSHL), en Inédita York. Allí hablaron de cómo equiparar a la esposa y al hombre en el sector STEM (Ciencia, matemáticas, ingeniería y tecnología) y prevenir el acoso sexual. Sin embargo su intención no era caer en exactamente las mismas recomendaciones vagas de Siempre y en toda circunstancia y en toda circunstancia, Sino más bien que idear una lista de medidas concretas y una hoja de ruta para lograr finalizar con la brecha de género. Casi un año después, las conclusiones de aquella reunión se publican en la revista «Science». Todo arrancó con los análisis de Jason Sheltzer, miembro del Laboratorio Cold Spring Harbor. Este estudioso denunció un claro sesgo en la contratación por género, la contratación de menos mujeres en los laboratorios, Ciertamente menos mujeres ganadoras de los Galardones Nobel, De esta forma Del mismo modo que menor número de féminas en la Academia Nacional de Ciencias. «Estamos en este punto de unión donde hay patentiza abrumadora que describe las barreras que las mujeres pueden enfrentar en las carreras STEM, y hay muchos menos datos acerca de cuál es la mejor manera de abordarlo”, escribía Sheltzer en su investigación. Tras leer este estudio, Bruce Stillman, presidenta del CSHL, contactó con Sheltzer para organizar la asamblea, de la que salió el relevamiento que se presenta ahora firmado por 23 creadores de diversos disciplinas. «El fin de la reunión financiada por CSHL se dirigió identificar las mejores prácticas en las instituciones que ayudan a las mujeres al profesorado con sus carreras de investigación. CSHL ha introducido una serie de iniciativas, semejantes Tal como cuidado de niños subsidiado en el sitio, asistencia de cuidado de niños en el instante se viaja por negocios y redacción de subvenciones asistencia para ayudar a los científicos», asevera Stillman, coautor del artículo. «Es esencial que las instituciones proporcionen recursos y un Ambiente que permita a todos los científicos maximizar su enfoque en la investigación». El problema del acoso sexual
Un relevamiento publicado por la Academia Nacional de Ciencias en 2018 resaltó el problema del acoso sexual y su intersección con el acoso de género y el sesgo inconsciente. Nilanjana Dasgupta, profesora de psicología social en la Universidad de Massachusetts Amherst y otra de las autoras del artículo, ve este manifiesto Del mismo modo que una denominada a la acción. «Creo que las soluciones para el acoso sexual y los inconvenientes de sesgo de género no pueden descansar únicamente en los actores individuales y sus buenas intenciones. Debe haber soluciones estructurales, políticas, procedimientos, incentivos para ser justos y controles en el sistema para garantizar que las soluciones funcionen Conforme lo previsto», asevera. Una de las primordiales sugerencias en el relevamiento es aumentar la responsabilidad por la mala conducta. «Con demasiada frecuencia, el acoso sexual está justificado a causa a los diferenciales de poder que pueden estar involucrados», critica Sheltzer. «Una conclusión clave se dirigió que el acoso sexual debe ser tratado tan seriamente De exactamente la misma manera que la mala conducta científica es pues es una forma de mala conducta científica». El hecho de equiparar acoso sexual y mala praxis científica podría suponer la retirada de las becas y las subvenciones y, por consiguiente, el fin de la investigación. Para contar el mayor impacto, Sheltzer afirmó que las políticas deben implementarse estrictamente A partir de arriba hacia abajo, A partir de grandes agencias de financiación hasta instituciones. «Si el NIH afirma que acosaste sexualmente a alguna persona, pierdes una subvención. Eso tiene un gran impacto», afirmó. Transparencia ante todo
El relevamiento Asimismo plantea eliminar el sesgo sistémico promoviendo la transparencia. Las instituciones deben divulgar datos acerca de los salarios iniciales y las subvenciones internas, sumar la tutoría Así como premisa para la promoción y fomentar el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal para todos y cada uno de los científicos. «He sido jefe de departamento en Johns Hopkins A lo largo de 17 años y vi que la mentoría y el estilo de mentoría no son realmente las cosas que se recompensan en concepto de promoción y avance», asevera Greider. «Esas conductas son verdaderamente un impedimento para las mujeres en ciencia». CSHL y Johns Hopkins se encuentran entre las 43 instituciones que firmaron una acción colaborativa de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina para prevenir el acoso sexual en la educación superior. Es una de las muchas iniciativas que salen de la Oficina de Diversidad, Equidad y De la misma forma Inclusión (DEI) del CSHL se ha comprometido a implementar y sentir nuevos programas, políticas y prácticas, y compartir los resultados con otras instituciones miembros. «La ciencia es un esfuerzo de club, y se sabe Desde hace mucho tiempo que distintos equipos superan a aquellos compuestos Solo por personas de alto rendimiento», asevera Charla Lambert, oficial de DEI de CSHL. «A pesar de esto, la ciencia académica prosigue siendo obstinadamente homogénea, y eso equivale a una obstinada pérdida tanto de talento científico De este modo tal como de progreso científico». Estamos perdiendo científicas
Promover una pluralidad de voces puede contribuir a una forma diversa de ver las cosas. «Si Siempre y en todo momento y en todo momento tienes personas que poseen exactamente la misma visión probando hipótesis, estarás atrapado en tu propia burbuja y no podrás avanzar en la ciencia», asevera Greider. «Si tienes un Ambiente donde hay intimidación, acoso, acoso sexual, luego no puede haber una comunicación abierta, clara y ciencia creativa», señala Greider. «Creo que estamos preocupados por todos y cada uno de los científicos en ciernes que no tienen la ocasión de convertirse en científicos profesionales. Todas y cada una y cada una de las personas que están siendo acosadas por carreras de ciencia», asevera. «Estamos perdiendo muchos científicos brillantes, una enorme fracción de la población. Esa es una preocupación más apremiante».