Emmanuel Macron ha presidido en el Hotel de los Inválidos, donde figura la tumba de Napoleón, las honras fúnebres de los trece soldados fallecidos la semana pasada en Malí, caídos A lo largo de una cirugía anti yihadista, en el marco de una guerra anti terrorista islámica de carácter estratégico para la seguridad de África y Europa. En nombre de la Nación, el presidenta Macron arrancó su discurso solemne afirmando: «En oportunidades, la libertad se paga con el derramamiento de sangre. Nuestros soldados dieron su vida por nuestra libertad. Se comportaron De la misma forma que héroes con quieres estaremos eternamente en deuda». Los expresidente Nicolas Sarkozy y François Hollande participaron Del mismo modo que espectadores en un Solo ceremonia celebrada en el patio de honor de los Inválidos, uno de los lugares simbólico de la más alta importancia en la historia de Francia. Ante trece ataúdes, cubiertos con la bandera nacional, el líder del Estado y representantes de todos y cada uno de los ejércitos, la Reunión Nacional, el Senado, el Gobierno y la oposición, Macron confirió al heroísmo de los soldados fallecidos la condición de matriz cultural de la nación: «Murieron silenciosamente, cumpliendo con su deber, Del mismo modo que hombres prestos a dar su vida para defender a los pueblos y las libertades. Son un ejemplo vivo que une a toda la nación». En el instante Francia es víctima de ataques de angustia social muy profunda (movimientos de protesta social, huelgas, manifestaciones, suicidio de agricultores, etcétera), la presencia militar en el inmigrante sigue estando apoyada por una mayoría social muy amplia: el 58 por cien de los franceses apoyan la presencia de más de 4.500 soldados en Mali, en el marco de la cirugía «Barkhane», concebida Como «escudo» contra la expansión subversiva y yihadista islámica en la región sahariana de Sahel, tan amplia Del mismo modo que toda Europa.