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Juan Tomás Ávila, escritor de Guinea Ecuatorial: «El petróleo hizo que crecieran los simpatizantes a Obiang»

En el horario son cotidianas, las costumbres pasan desapercibidas, y Sólo su falta hace que las echemos de menos y nos preguntemos por su origen. Construyamos un escenario que permita reflexionar acerca de esta idea. Imaginemos que el Cola Cao se esfuma de las cocinas de los hogares españoles de la noche a la mañana. Doblegados por la nostalgia, los periódicos recordarían que la compañía, que nació en los años 40, no popularizó su producto hasta la década siguiente, y explicarían que su ingrediente principal, el cacao, se obtenía de las plantaciones de Fernando Poo, una remota isla de África, ubicada en su costa atlántica. Con un poco de suerte, añadirían que esa isla, que Hoy lleva por nombre Bioko, forma una parte de Guinea Ecuatorial, y que ese país, que se independizó español en octubre de 1968, es casi el único del continente donde se pueden descubrir churrerías, hacer la compra en un supermercado que lleve por nombre Hermanos Martínez o bien pasear por el distrito de Móstoles. Más sombríos, los diarios lamentarían que las violaciones de derechos humanos son allá sistemáticas, De exactamente la misma forma que a menudo denuncian Amnistía Internacional o bien Human Rights Watch, Aunque tampoco expresarían novedad, pues las dictaduras, y Guinea Ecuatorial ha conocido dos, no acostumbran a mostrarse muy escrupulosas con ese tipo de cuestiones. Asimismo dirían que el primero de los tiranos, Francisco Macías Nguema, que se decía seguidor de Hitler y Stalin, permaneció en el poder de 1968 a 1979, y que fue su sobrino, el más cuerdo No obstante no menos liberticida Teodoro Obiang, el que le Sucedió, perpetuando el débil amor por la democracia del que había hecho gala su tío. «Obiang creció al amparo de lo cual hacía Macías. Ayudó a crear cierto clima de miedo, de terror entre la población», confirma el escritor guineoecuatoriano Juan Tomás Ávila Laurel (Malabo, 1966) En medio una entrevista en la cafetería de Matedero, en La capital de España, poco Ya antes del pase de «El escritor de un país sin librerías» (2019), el reportaje que protagoniza, y que la semana procedente se estrenará en cines. Dirigido por Marc Serena (Barcelona, 1983), la película es un inmersión en Guinea Ecuatorial, donde el acceso a la cultura es nulo, la prensa se ve forzada a hacer reverencias casi cómicas al primer magistrado y el petróleo, que se Encontró en los años 90, no ha repercutido en una mejora del nivel de vida de la población, dividida por las desigualdades. En el Índice de Crecimiento Humano de 2018, donde se calcula la calidad de vida de los países con indicadores que no Sólo miden el músculo de la economía, Guinea Ecuatorial ocupa el puesto 141 en una lista de 189, con una esperanza media de vida de 57,9 años. El último libro de Juan Tomás Ávila Laurel se denomina «Cuando a Guinea se iba por mar» (Carena, 2019) ¿Cómo se vive la jornada Tras día en su país? Es un país desigual. Hay mucha gente que va a las plantaciones para coger vegetales y comer. Es lo cual llaman ir a la finca. De la misma forma la hay que va a por caracoles. A continuación, hay gente con muchísimo dinero que hace vida de ciudad: se levanta, se ducha, se va algún sitio a tomarse un desayuno o bien a comer… En los años 90, las prospecciones para hallar petróleo dieron resultado. ¿Mejoró ese hallazgo el nivel de vida de la población? Se crearon infraestructuras. El régimen venía de una situación de carestía total. La disponibilidad económica sirvió a fin de que se sacudiera la vergüenza, No obstante lo que se construyó no debía utilidad urgente para la población. Por ejemplo, se hizo un puente que unía dos orillas, una donde no había ningún pueblo y la otra donde había una villa chiquita, que no tenía actividad económica de ningún tipo. El régimen hizo un puente de prácticamente 500 mts acerca de una región limítrofe con el mar, que tenía que de costar una brutalidad. Obras llamativas para demostrar poder. El petróleo Además sirvió para que el régimen comprara voluntades. El dinero hizo que creciera la masa de adeptos al partido en el poder, pues era un requisito para acceder a algunos puestos de trabajo. La plata del petróleo De la misma forma hizo que el régimen dejara de depender, al menos A lo largo de algún tiempo, de la caridad internacional. En Guinea Ecuatorial, se construyeron centros de salud privados a los que se accede pagando unas cantidades de dinero que ningún guineano puede ofertar. Eso De la misma forma hizo que el régimen se enriqueciera, pues eran centros de salud construidos con dinero público, Pero gestionados Tal y como si fueran privados. «La economía guineana tenía una altísima dependencia de tres productos, el cacao, el café y y la madera, que suponían el 94,4 por 100 del valor de las exportaciones en 1964», se puede leer en «Guinea Ecuatorial: el legado de la colonización española», un artículo de los historiadores Gonzalo Álvarez-Chillida y Gustau Nerín [Los lazos que unen a España con Guinea Ecuatorial son profundos, recorren prácticamente dos siglos y medio y nacieron con los tratados de San Ildefonso y El Pardo, firmados en 1777 y 1778, por los que Portugal cedió las islas de Fernando Poo y Anobón a La villa de Madrid. El desembarco en la zona continental, en la zona de Río Muni, tuvo que esperar a los años 40 del siglo XIX. La explotación del territorio se confirmó en tres pilares: «La economía guineana –se puede leer en el artículo ”Guinea Ecuatorial: el legado de la colonización española”, de los historiadores Gonzalo Álvarez-Chillida y Gustau Nerín- tenía una muy alta dependencia de tres productos, el cacao, el café y la madera, que suponían el 94,4 por 100 del valor total de las exportaciones en 1964». La dictadura de Franco, que impuso una actividad colonizadora de corte «duro», no viajó un ejemplo alentador para los ecuatoguineanos que llegaban a España, que no podían conocer una democracia, De La misma manera que los que viajaban a Francia o bien al Reino Unido, que a continuación desearan exportar a su país: «Los pocos guineanos que vivieron por la metrópoli, Por norma general para estudiar, [no] se vieron influidos por el pensamiento democrático». Después de los forcejeos entre el subsecretario de la Presidencia, Luis Carrero Blanco, y el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, Guinea Ecuatorial recibió la independencia el 12 de octubre de 1968]. ¿Qué recuerdo ha quedado español en Guinea Ecuatorial? ¿Cuál es la impronta que había dejado el pasado colonial? La gente habla de España, practica el catolicismo, desayuna leche, lo que no es tradicional en los países africanos, tropicales, donde se toma algo más sólido y de otra consistencia. Va por las mañanas a las panaderías y compra pan francés. Celebra procesiones y saca a la Virgen. Hay elementos muy profundos de la naturaleza hispana. ¿Hay mucha devoción? Sí, Si es que bien recientemente hay un apogeo del evangelismo. [El directivo del documental, Serena, sintió la proximidad que describe Ávila Laurel en la fecha fue al país para el rodaje, y recuerda Múltiples anécdotas, Tal y como Una vez que reveló que allí la gente sabe lo cual es «un carajillo», o la sorpresa que se llevó una mañana, en el instante se acercó a un supermercado: «Un día, a las ocho de la mañana, a 1era hora, fui a comprar, y estaba sonando una ópera rock de Mónica Naranjo». «Juan Tomás dice que Cuando las cosas se mezclan, ya no se pueden separar. Yo he oído hablar mucho de Latinoamérica, Sin embargo jamás de África Latina», lamenta]. Macías había trabajado para la administración española, Pero a continuación empezó a usar retórica anticolonialista. Esa retórica fue inventada y falsa. Macías no se dio cuenta del problema que debía entre manos, que era dirigir un país. Está escrito que Macías esperaba recibir el presupuesto nacional de España, Pese a ser ya el primer magistrado. Alcanzó un contexto en el que le habían dicho que eso no era De esta forma, que era algo que él debía que hacer. Está dando la impresión de que la dictadura de Macías se dirigió la de un demente. Al principio de su régimen hubo un intento de golpe de Estado. Eso le asustó. Arremetió contra todos los que no estaban en su bando, y arrancó a eliminar a gente, obligándola a desamparar el país. Antes de que se encontrara el petróleo, ¿cómo intentaba legitimar Obiang su régimen? ¿Qué retórica empleaba? Recordaba que habíamos estado sometidos al régimen infame de Macías, y que, con el «golpe de la libertad», nos había salvado de la opresión y la miseria. En ciertos puntos, el régimen anterior se dirigió peor, por el aislamiento y la volumen de guineanos que se fueron al extranjero. Con el régimen de Obiang, esa gente pudo volver. No obstante muchos de los que regresaron se dieron cuenta de la deriva totalitaria del régimen. No localizaron acomodo, ni siquiera laboral, pues el país estaba prácticamente destruido y las infraestructuras eran mínimas. Yo he visto a Obiang hacer un saque de honor en un estadio enfangado. Cuando tuvo dinero, construyó más de uno. Empleó la plata para sacudirse la vergüenza, Pero no pensó en lo cual sí que hacía falta en el país: hospitales, escuelas. Hay muchos guineanos, los de la incipendiente oposición, que critican que Obiang no haya construido ninguna escuela pública. [Los informes de Amnistía Internacional y Human Rights Watch denuncian episodios alarmantes de violaciones de derechos humanos en Guinea Ecuatorial. La primera organización detalla los encarcelamientos, «por falsos cargos», de activistas y opositores, o bien la tortura a la que son sometidos ciertos presos, «colgados por los pies», aparte de casos de «ejecuciones extrajudiciales». La 2da habla de la represión política: «En 2018, Obiang y el Encuentro Democrático (PDGE), que gobierna el país, consolidaron su monopolio de la vida política, Luego de que la Justicia disolviera el encuentro que ocupaba el único escaño opositor entre los 170 que componen el parlamento bicameral». Asimismo de corrupción: «El 14 de septiembre [de 2018], Brasil confiscó USD 1,5 millones [de dólares] en efectivo y relojes valuados en USD 15 millones [de dólares] a Teodorín, hijo mayor de Obiang y vicepresidente del país»]. Sí está levantando una inédita capital, Djibloho, en la selva. El régimen construye obras megalómanas. Por servirnos de un ejemplo, arrasaron una selva para crear una nueva capital. No había elementos demográficos que justificaran una ciudad nueva, por el hecho de que la población no había aumentado. Está ubicada lejos del mar, de los alimentos básicos, de la maquinaria. Lo lógico sería que la ciudad estuviese al lado del puerto. Sin embargo en la selva, es una idea imposible. ¿Hay escolarización obligatoria? Si es que preguntas a la gente del régimen, te dirán que todo es gratuito, Pero las escuelas públicas que hay en Guinea están en condiciones lamentables. Los colegios no tienen ni baños, hay 50 niños por aula, no hay bibliotecas… El reportaje se titula «El escritor de un país sin librerías». En Guinea Ecuatorial, hay fuertes restricciones para acceder a los libros y a la cultura. ¿Cómo se cuenta la historia del país En el momento en que existen esas limitaciones? ¿Qué les enseñan en las escuelas acerca de su pasado? En las clases, se habla de realzar la figura del presidenta y de su lucha en contra de el colonialismo. Realmente, lo cual avanzó en Guinea Ecuatorial se dirigió que, En medio mucho tiempo, no había un contenido de la asignatura de Historia definido. Se citaban dos o bien tres nombres de la temporada colonial o bien de gente que dio la hacia Ya antes de la independencia. A nosotros, nos enseñaban a condenar el colonialismo y el «apartheid», No obstante no había un contenido que moviera a la reflexión real acerca de ese pasado. Ese conocimiento escueto no se limita a las aulas de Guinea Ecuatorial, Sino más bien que Asimismo se reproduce en el que se tiene Normalmente, De la misma forma en España, acerca de la excolonia. «Es un país sin turismo, con muy poco acceso a internet. Hice el documental para procurar saber lo cual está pasando», se acuerda Serena. La huelga de hambre que Ávila Laurel inició en 2011 para protestar contra la ocasión de su país acaparó los titulares de Varios medios, y el escritor publica a menudo en su blog de Frotera Digital. Al año siguiente, la mandato de arresto de «Teodorín», el hijo de Obiang, emitida por París, por blanqueo de capitales y desvío de fondos públicos, captó nuevamente alguna atención, De esta manera tal como entonces su condena a tres años de prisión. Son excepciones en un silencio casi generalizado, apenas interrumpido, que este filme rompe. El escritor de un país sin librerías
Director: Marc Serena – España – 2019 – (79′)