El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, fue a Lisboa este miércoles 4 de diciembre para concordar con el primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, con quien estuvo reunido por la noche. Se provocó De esta forma un significativo repuesto en su agenda, Porque inicialmente estaba previsto que Pompeo se trasladase a la capital portuguesa el viernes día 6 y Sólo para departir con el primer ministro luso, Antonio Costa, y con el ministro de Asuntos Exteriores del país vecino, Augusto Santos Silva. No obstante el jefe de la diplomacia estadounidense accedió a la petición de un partido urgente por comunicado de Netanyahu, en ocasión frágil Posteriormente de no haber conseguido formar gobierno y inculpado de tres casos de corrupción. El tema central sobre la mesa es Irán, que vive Asimismo un contexto bastante difícil (por no decir casi explosivo, con al menos 208 muertos en las últimas manifestaciones) y se ha aliado con Turquía en contra de Arabia Saudita. No obstante igualmente abordan qué va a acontecer en pleno ‘impasse’ funcionario en Israel por el hecho de que Netanyahu había augurado la anexión del Valle del Jordán, en Cisjordania, Aunque su comprometida posición interna le sostiene en contra de las cuerdas. La asamblea al más alto nivel puede resultar, en consecuencia, decisiva, no Sólo por el turbulento contexto Sino por el hecho de que Múltiples dirigentes internacionales le están dando largas al mandatario israelí hasta el instante en que no se aclaren sus cuentas pendientes con la Justicia. Hasta el punto de que El encuentro que en seguida se ha desviado a Lisboa tenía haberse celebrado a inicios de esta semana en Londres, de forma paralela a la cima de la OTAN. No obstante el Gobierno británico presionó para que el jefe israelí no viajase a orillas del Támesis, alegando que no iba a poder asegurar su seguridad por tener ya movilizado todo un plan alrededor de La cita de la organización atlántica, que contó con la presencia de Donald Trump, Angela Merkel y Emmanuel Macron. Pompeo, Aunque, se muestra proclive a escucharle, a causa a la sintonía evidenciada en anteriores oportunidades entre Benjamin Netanyahu y el presidenta norteamericano, especialmente Desde la fecha en que este ultimo decidió trasladar la Sede diplomática de Tel Aviv a Jerusalén.