fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

Kirchner impone a Alberto Fernández los primordiales ministros

Se lo pedían hace tiempo, Pero Alberto Fernández (Frente de Todos) se hacía de rogar. El presidente electo no quería (o bien no podía) dar a conocer los nombres de los 21 ministros de un Gabinete al que le esperan cuatro años tan complicados, al menos, Del mismo modo que los que le tocó administrar a Mauricio Macri (Cambiemos). El 1er cargo, confirmado últimamente, viajó el del ministro de Relaciones Exteriores, adjudicado -como estaba previsto- al exgobernador de Buenos Aires Felipe Solá. El resto de los ministros, peronistas en su inmensa mayoría, se viajó filtrando a cuentagotas en los últimos días y anoche (por la tarde en la ciudad de Buenos Aires), se preveía su confirmación oficial. Las miradas del mundo de la economía y las finanzas estaban puestas en los titulares de esas áreas, claves en cualquier país Sin embargo mucho más en Argentina. En el primero -salvo novedad de última hora- estaría Martín Guzmán, un académico de 37 años discípulo de Joseph Stiglitz. El premio Nobel es un economista de cabecera de Cristina Fernández, la vicepresidenta elegida que, De exactamente la misma manera que el otro Fernández (Alberto), tomará posesión de su cargo el cercano martes. La tarea más delicada
La misión de Guzmán, que vivió los últimos ocho años en EE.UU., sería tal vez la más delicada. Acerca de sus espaldas, tanto si es que es nombrado ministro Así tal como secretario de Finanzas, cargará el peso de renegociar una deuda externa en clave amistosa o bien a hacia de perro. Es decir, obtener un pacto con el Fondo Monetario Internacional (la idea que se baraja es abrir un paréntesis de un par de años de impagos negociados) o declarar, una vez más, una cesación de pagos, extremo del que quiere huir a toda costa. En cualquier caso, está descartada la idea de recurrir a los 12.000 millones de dólares pendientes de desembolso de la línea de crédito de más de 55.000 millones que aceptó Macri. El planteamiento de Guzmán sería igual al que Néstor Kirchner expuso en la Reunión General de Naciones Unidos en 2003. Frente los dirigentes del mundo pronunció una frase que hizo temblar los muros -y ciertos corazones- de la mayor organización de países del planeta: «No se puede cobrar a los muertos». Traducido a la Argentina de 2019, significa que el Fondo Monetario Internacional acepte un tiempo de descuento que permita crecer al país para retornar a aceptar sus obligaciones financieras (la deuda pública ronda el 100% del PIB) sin que suponga una sangría de sus finanzas ni mayores sacrificios para la población. El alter ego de Guzmán sería Matías Kulfas en la cartera de Producción. En contraste a Guzmán, tiene un perfil burócrata, Pero tiene experiencia en el Ministerio de Economía, el Banco Nación y el Banco Central (equivalente al Banco de España). A lo largo de un tiempo se creyó que Economía sería su destino, Pero distintas voces apuntan que la opinión de la viuda de Néstor Kirchner, considerada el verdadero poder, se dirigió decisiva a fin de que no fuese De este modo. El peronista Santiago Cafiero, jefe de gabinete
El puesto de mayor confianza, el que «ejecuta el presupuesto» Del mismo modo que insistía hace algunos días a voz en grito Cristina Fernández ante el Tribunal que la juzga por desvío de fondos y adjudicaciones a dedo, es el del líder de gabinete. Esa plaza estuvo Siempre y en toda circunstancia y en toda circunstancia reservada a Santiago Cafiero, peronista de una estirpe histórica, que se estrena en un gobierno bajo la sombra alargada de la expresidenta y de su hijo Máximo Kirchner. Con Ambos, este adolescente Cafiero (40 años) mantiene una excelente relación. Su abuelo, Antonio Cafiero, perdió las primarias del Partido Justicialista (peronista) frente a Carlos Menem y su padre, Juan Pablo, fue embajador en el Vaticano del Ejecutivo de Cristina Kirchner.