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General Soleimani, el arquitecto de la guerra sucia iraní por el control de Oriente Próximo

Qassem Soleimani había dejado de ser el «comandante en la sombra», sobrenombre más usado en la prensa occidental, del régimen iraní para convertirse en el mejor argumento de la república islámica en su lucha contra el Estado Islámico. El máximo responsable de las Brigadas Quds ya no era el personaje tan omnipresente Del mismo modo que invisible de las últimas décadas, tiempo que llevaba al ante de la unidad de acción en el exterior de la todopoderosa Guardia Revolucionaria de Irán, organización creada por el Imam Jomeini para resguardar los valores de la revolución de 1979. Al paso que Occidente y los países árabes formaban un alianza para bombardear al Daesh A partir de el aire y el mar, Sin embargo con la línea roja de «no colocar tropas sobre el terreno», Del mismo modo que repetía en cada intervención el 1er magistrado de USA, Barack Obama, Teherán envíaba a su hombre más carismático a la 1era línea del frente, y este se hacía fotografías y vídeos con sus compañeros de lucha para difundirlos A lo largo de las redes sociales y grandes medios iraníes. Un hombre cuya historia al ante de las Brigadas Quds resumía la historia de las luchas internas en Oriente Próximo y el reto de Irán de consolidar un «eje de resistencia» en los últimos 16 años. La primera vez que se había visto a Soleimani en el campo de batalla se dirigió a finales de agosto de 2014 en Amerli, localidad de población turcomana chií que estaba rodeada por los yihadistas y cuyo cerco terminó en 48 horas de combates. Una victoria rápida. Después de el colapso del Ejército iraquí ese verano, el gran ayatolá Alí Sistani llamó a los ciudadanos a tomar las armas y la población chií respondió en masa. Frente a los esfuerzos de Estados Unidos y sus socios de reconstruir el ejército, tarea que llevará años, Irán aplicó los métodos de Soleimani y pocas horas luego del llamamiento de Sistani las milicias estaban listas para combatir. Exactamente los mismos hombres que A lo largo de una década lucharon en la clandestinidad contra Estados Unidos Después de la invasión, pasaban a formar la más efectiva obliga terrestre frente el Daesh. Exactamente los mismos hombres que lucharon en contra de EE.UU., constituyen una efectiva fuerza terrestre Tras la invasión de Irak, Del mismo modo que A lo largo de los primeros años de la revuelta en Siria, los iraníes Siempre y en todo momento y en todo momento y en todo momento habían rechazado la presencia de sus unidades especiales acerca de el terreno, Sin embargo En esa oportunidad es Todo lo contrario. Jabir Rajabi, representante en Teherán de Asaib Al Haq (la Liga de los Justos, la milicia más fuerte) confesó en una entrevista recogida por el portal iraní Tnews que «la mayor aportación de Soleimani era haber conseguido la unidad de acción entre todas y cada una y cada una de las milicias en contra de el Daesh. En sitio de darnos el pez, nos enseña de qué manera pescar y el éxito de nuestras operaciones se lo debemos a él». En los medios nacionales de la república islámica lo que era un secreto a voces ha dejado de ser tabú y «muestran la ayuda de Soleimani y sus hombres en el campo de batalla e informan de las muestras de agradecimiento que reciben», Según una veterana periodista consultada en Teherán. Ahora de Amerli siguieron llegando fotos del ex- «comandante en la sombra» Desde otros lugares liberados De exactamente la misma manera que Jarf al-Sakhr o bien al-Dalouiah. La república islámica estaba «usando a Soleimani para mostrar a sus aliados que es la única parte en la que pueden confiar e para abandonar claro que A pesar de las diferencias políticas, Teherán es su único protector», opina Ali Mamouri, columnista de Al Monitor. Entre tanto la coalición era incapaz de acabar con el cerco de Kobani en seguida de más de dos meses, los medios iraníes distinguen el éxito y rapidez de las operaciones lideradas por sus hombres. Héroe o bien terrorista
En las fotografías próximos, este hombre de estatura media y barba y pelo blancos aparece sonriente, Pero sin uniforme, armas ni protección aparente, rodeado de milicianos con pose amigable. Una imagen muy distinto de la del comandante al que hasta en seguida Solo se había visto A lo largo de oraciones en fechas señaladas, reuniones de la Guardia Revolucionaria o bien entrevistas con el Jefe Supremo, Alí Jamenei, que le considera un «mártir viviente de la revolución». Nacido en los sesenta en Rabor, provincia de Kerman, estaba casado y era padre de tres hijos y dos hijas, De exactamente la misma manera que recogió el periodista Dexter Filkins en el meticuloso perfil que le dedicó en «The New Yorker» en octubre de 2013. Un texto «elaborado A lo largo de más de cinco meses de entrevistas», confesaba el periodista estadounidense a este medio, tan meticuloso En este sentido tal como deja una figura inalcanzable, Porque es quien se encarga de dirigir unas brigadas que Filkins defenía De exactamente la misma forma que «mezcla entre la CIA y las Fuerzas Especiales». Soleimani estaba incluido en la lista de «terroristas más buscados» elaborada por Washington, acusado de planificar atentados durante mundo y ser el responsable de la muerte de cientos de soldados estadounidenses en Irak Acto seguido de la caída de Sadam Husein en las operaciones ejecutadas por las milicias chiíes que armó y entrenó. En la lista de «terroristas más buscados» elaborada por Washington El experto iraní Ali Alfoneh recoge en sus análisis elaborados para la Fundación en Defensa de las Democracias detalles biográficos de Soleimani, al que la revolución de 1979 le sorprendió con 22 años Al idéntico que empleado del servicio municipal de aguas de Kerman, Ya que abandonó para enrolarse en las filas de una incipiente Guardia Revolucionaria que Jomeini ha colocado en marcha inmediatamente para cuidar su proyecto islámico de los elementos cercanos al Shá. Entonces de unos primeros meses destinado en el Kurdistán iraní los posteriores diez años los pasó, Del mismo modo que millones de iraníes, en la «guerra impuesta» contra Irak en la que comenzó su ascensión en las filas de la Guardia Revolucionaria. Así tal y como el Irak post Sadam, el Irán posterior al Shá se quedó sin un ejército capaz de responder al ataque de Bagdad y fueron las fuerzas irregulares las que llevaron el peso de la guerra. Una experiencia básica para comprender la estrategia iraní en todo Oriente Medio de crear un brazo de operaciones externas de la Guardia Revolucionaria para formar Conjuntos De este modo como Hizbolá, mantener a Hamás, o bien promover la creación del Ejército de Defensa Nacional en Siria y las milicias en Irak, todas menos el brazo de los Hermanos Musulmanes en Gaza, de marcado carácter sectario y leales a las órdenes de la ciudad de Teherán, que no escatima en armas y financiación. Un mapa pensado para el crecimiento de guerras irregulares que aseguren la supervivencia del bautizado Al similar que «eje de la resistencia» entre Teherán, Damasco y Beirut. Un pasillo chií frente al sunismo mayoritario y a las puertas del enemigo israelí. De la cooperación a la guerra
Finalizada la guerra con Irak, Qassen Soleimani avanzó La próxima década volcado en la lucha en contra de el tráfico de opio afgano en su Kerman natal, de donde saltó al liderazgo de las Brigadas Quds en 1998. En dos años logró que Hizbolá obligara a Israel a irse del sur del Líbano a base de atentados y ataques diarios y en 2001 le tocó fijar la estrategia de Irán ante a la cirugía internacional en Afganistán para concluir con los talibanes. De La misma manera que ahora el EI, los hombres del mulá Omar eran enemigos de Teherán y, Conforme revelan los testimonios del ex- embajador de EE.UU. en Afganistán e Irak Ryan Crocker, entrevistado por Dexter Filkins, Soleimani cooperó en el afianzamiento de la Alianza del Norte, de la que formaba comunicado la minoría hazara, perteneciente a la secta chií del Islam. Esta cooperación acabó en 2002 en el horario George Bush Incluyó a Irán en el «Eje del mal» y poco luego lanzó la invasión de Irak en la que los Grupos chiíes fueron «una pesadilla peor que Al Qaida», Según repetían los soldados estadounidenses En el momento en que se les preguntaba acerca de los peligros a los que se enfrentaban A lo largo del despliegue. Todo el trabajo clandestino terminó siendo visible en Siria e Irak donde Soleimani recogió los frutos de su trabajo al ver cómo Bashar Al Assad resistía en su palacio damasceno y Bagdad no había caído en manos del Daesh. Ya no le hacía falta ocultarse. Un enemigo de la talla del Daesh le rescató de la sombra en las que A lo largo de los últimos 20 años había dirigido los tentáculos de la guerra sucia iraní por el control regional. [Perfil publicado en 2014 y actualizado Más tarde de conocerse su muerte]