fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

El «todos en contra de Bloomberg» impulsa a Sanders hacia la nominación

«Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas». A Michael Bloomberg le encantaría que se cumpliera el proverbio -en realidad, un eslogan publicitario- de la «ciudad del pecado», donde este miércoles por la noche se celebró el noveno discute entre candidatos demócratas. Pues el multimillonario salió de La cita golpeado, convertido en una piñata a la que por turno atizaban el resto de candidatos. Se vio desarbolado por instantes, le faltaron reflejos y preparación, y habrá que ver qué impacto tiene el discute en sus aspiraciones presidenciales. Hasta ahora, el exalcalde de Inédita York había gozado del control total de su campaña. Desembarcó en las primarias en el último minuto, a finales de noviembre, En el momento en que el resto de candidatos llevaban muchos meses, aun alrededor un año, en la carretera. Lo hizo a golpe de talonario -es una de las personas más ricas de EE.UU., con una fortuna de casi 65.000 millones de dólares- y centrado en el «Super martes», el 3 de marzo, En el momento en que votan una quincena de estados, entre ellos Ambos que más delegados reparten, Texas y California. El mensaje acerca de su candidatura -la mejor opción para derrotar a Trump, propuestas moderadas, éxito económico- ha estado en sus manos y ha sido distribuido hasta la saciedad por televisión, donde Bloomberg se ha gastado cerquita de 400 millones en anuncios. Linchamiento verbal
En el debate del miércoles por la noche, en directo por televisión, ya no pudo controlar nada. Sus rivales le estaban esperando y fueron a degüello, en un Solo linchamiento verbal que quedará en la historia de los debates electorales. Quien resaltó entre los ataques se dirigió Elizabeth Warren, necesitada de una reacción en seguida de dos resultados decepcionantes en Iowa y New Hampshire, las dos primeras citas electorales de las primarias. Nada más comenzar la discusión, con Bernie Sanders -el izquierdista que lidera las encuestas- en la palabra, Warren ya debía la mano levantada con impaciencia, De esta forma tal como la alumna que se sabe la lección. «Me gustaría platicar de contra quién estamos compitiendo: un multimillonario que denomina a las mujeres ”tías gordas” o ”lesbianas hacia de caballo”», arremetió Warren. «Y no, no A mí me refiero a Donald Trump. Hablo del alcalde Bloomberg», en un Solo golpe de efecto preparado y que funcionó a la perfección. Luego se puso la toga y las puñetas de fiscal para exigir a Bloomberg que confesara cuántos acuerdos de confidencialidad había firmado con empleadas para ocultar comentarios sexistas y le exigió que se comprometiera en directo a liberar a esas mujeres de la obligación de respetar el secreto. Detenciones arbitrarias
No quedó ahí. Joe Biden, el que fuera favorito y ahora trata de resucitar su campaña, se dirigió a rebufo de los ataques de Warren y calificó de «aberrante» la política que Bloomberg desarrolló en Inédita York de detenciones arbitrarias a minorías raciales. El multimillonario retornó a solicitar perdón por una práctica que defendió hasta hace pocos años, No obstante Warren le exigió que reconociera que El propósito era racista. El discute había dejado claro que las ocasiones de sobresalir y hacerse un hueco en las primarias se terminan, a menos de dos semanas del «Super martes». Muchos candidatos en apuros acudieron a la desesperada, con una sensación evidente de urgencia para lograr un buen resultado en La siguiente cita electoral, en los ‘caucus’ de Nevada de este sábado. Le salió bien a la izquierdista Warren, que firmó un enorme discute (Sin embargo posiblemente no le sirva para robarle apoyos a Sanders) , y no tanto a Amy Klobuchar -superada en un Sólo enfrentamiento ácido con Pete Buttigieg- o a Biden, que cayó en la irrelevancia, sin hueco en las grandes discusiones y sin poner un instante de brillantez, A pesar de hablar a voz en grito en Algunas fases. El problema para los aspirantes moderados -Biden, Bloomberg, Buttigieg, Klobuchar- es que se atacaron entre ellos -sobre todo en contra de el multimillonario que amenaza con quedarse con el voto centrista Gracias a su músculo financiero- al tiempo que Sanders se iba casi de rositas. El líder izquierdista apenas se tuvo que sacudir dardos sobre su negativa a dar datos acerca de su estado de salud Tras su ataque cardiaco en otoño o bien acerca de la fiereza de sus followers en redes sociales. La activa actual de las primarias le favorece: los candidatos moderados necesitan mejorar sus opciones en el corto plazo y atacan donde pueden pescar votos, expresado de otro modo, a otros moderados. Si esto continua Así, con el voto centrista fracturado en cuatro candidatos, Sanders, que aglutina buena parte del voto izquierdista, podría salir del ‘Super martes’ con una ventaja difícil de remontar. El moderado Buttigieg
Los únicos que parecieron entenderlo acudieron Buttigieg y Bloomberg. El jovencita aspirante -38 años- intentó de pintar a Sanders y Bloomberg Al igual que las caras distintos de una misma divisa, la de la polarización perniciosa que permite fuese a muchos votantes: socialista y multimillonario, Washington y Wall Street, alguna persona que «piensa que el dinero concede todo el poder» y alguna persona para quien «el capitalismo es la raíz de todos los males». «Apostemos por quien es de verdad un demócrata», afirmó acerca de sí mismo, en una puya doble a sus rivales (Sanders es independiente y Bloomberg se dirigió republicano). Sorprendió que Bloomberg, con recursos y asesores ilimitados, no estuviese mejor listo para los ataques. No obstante, con Sanders, Asimismo demostró que está dispuesto a bajar al barro. «Nada facilitaría más la reelección de Donald Trump que escuchar esta conversación», informó en el horario se le preguntó por una propuesta izquierdista que acababa de hacer Sanders: que se incluyera representación de los empleados en los consejos de administración de las compañías. «Es ridículo. No vamos a tirar por la borda el capitalismo. Ya lo intentamos. Otros países lo procuraron. Se denomina capitalismo y no funciona», manifestó en un Solo ataque que Sanders calificó de «golpe bajo». Sin embargo Bloomberg no paró ahí: «Qué país tan maravilloso tenemos. El socialista más famoso es un millonario con tres casas», sostuvo de Sanders. «¿Qué Me he perdido?» El socialista respondió con ataques a sus millones y a los pocos impuestos que paga. El intercambio podría ser la tónica del futuro inmediato de las primarias: acusaciones cruzadas de «millonario sexista» y de «comunista peligroso». De momento, quien sale reforzado es Sanders.