El régimen cubano amordaza a la disidencia Durante el juicio «político» en contra de José Daniel Ferrer

Conforme la retórica del régimen, en Cuba no hay presos políticos. Si es que bien, es posible afirmar que sí existen los juicios políticos. La ocación contra el opositor y líder de Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), José Daniel Ferrer y los tres activistas de la organización Fernando González Vaillant, Roilán Zárraga Ferrer y José Pupo Pacheco, evidencian esta afirmación. Enjuiciados por los presuntos delitos de lesiones, privación de libertad y atentado –cargos para los que la Fiscalía pide 9 años de prisión para Ferrer, y entre 7 y 8 para los otros encausados–, los cuatro opositores están siendo procesados Desde una praxis utilizada, A lo largo de seis décadas, para coartar cualquier manifestación que disienta o denuncie al régimen: los juicios «sumarios» o bien, en un caso así, «ejemplarizantes». Tras cinco meses en prisión, El jornada de ayer la Fiscalía Provincial de Santiago de Cuba celebró la vista pública del juicio en contra de los cuatro opositores, en la sede del Tribunal Provincial de esta ciudad. Ninguno de los cronistas independientes, ni activistas de diversas organizaciones opositoras, lograron acceder al edificio que se encontraba A partir de horas tempranas custodiado por un excesivo cerco policial que suele disponerse, por regla general, para delitos comunes Tal como la violación sexual o asesinatos graves. «El juicio oral es público, Sin embargo Solo los familiares tienen acceso a la sala»; fue la contestación dada por el líder del operativo policial a quienes se acercaron para acudir a la vista oral. Un reportero del periódico independiente Diario de Cuba reportó que, «el acceso al Tribunal se dirigió imposible para cualquier persona que sea de interés de la policía política». Un diplomático De la misma forma trató acceder, y le se dirigió rechazado el paso. Si bien, el operativo dispuesto por la policía política no Sólo se limitó al Palacio de Justicia, sede del Tribunal. A partir de el 1er día de la semana decenas de opositores y activistas, miembros de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), de la que es dirigente Ferrer, y la plataforma Cuba Decide de varias provincias del país, acudieron sitiados y amenazados en sus domicilios. Otros acudieron arrestados, bloqueadas sus líneas de teléfonos móviles y sus cuentas de acceso a internet invalidadas. Cuentas bloqueadas
Un operativo policial extendido A lo largo de el país y con una única finalidad: evitar una manifestación masiva en apoyo a los cuatro opositores que, en las redes sociales y bajo la premisa #YoSoyElQueAcusa, se estaba realizando semanas Ya antes. No obstante A partir de el 1er jornada de la semana, las cuentas que habían tuiteado este hashtag continuaron bloqueadas o suspendidas temporalmente. Como apuntó un editorial de Diario de Cuba en referencia a la asistencia pública al juicio contra Ferrer, «el proceso de la Fiscalía, que imputa delitos comunes de lesiones y privación de libertad, no tiene para ello el mérito legal para que el juicio se realice sin el cumplimiento de la garantía universal». Dicha garantía asegura el control popular acerca de el desenvolvimiento del ejercicio de poderes ejecutivos y judiciales en el seno de un juicio oral de naturaleza penal, y «custodia a los acusados de abusos y excesos que se cometen en el horario una maquinaria de el poder judicial desea actuar en privado para garantizar la secretividad y evitar la exigencia popular». La connotación política contra los cuatro opositores se establece en la magnitud misma del operativo policial, en la coacción y advertencia a los testigos en favor de los imputados, y en la campaña de desacreditación contra Ferrer en los medios de prensa estatales de la Isla. No son pocos los cuales han opinado que el encarcelamiento, procesamiento y enjuiciamiento de los opositores, es más un mensaje para los ciudadanos cubanos –advertencia frente una inminente manifestación popular– y un gesto claro de omisión a las denuncias de la Organización de Naciones Unidas. A principios de febrero, la ONU emitió una Decisión donde condena el manipulación que hace el régimen cubano de las figuras penales de desacato, desorden público, peligrosidad social y atentado, para sancionar y llevar a cárcel a ciudadanos por razones políticas. El documento, del Grupo de Trabajo acerca de la Arresto Arbitraria de la ONU reconoció que estas figuras penales «son sumamente vagas y carecen de requisito de precisión suficiente para dotar de certeza legal a la población». Observadores
Pero a la vaguedad de los delitos hay que agregar las irregularidades que se producen Durante los procesos Al similar que el de Ferrer, acusado de unos cargos acerca de testimonios falsos y pruebas «fabricadas», De exactamente la misma forma que han denunciado ONGs y organismos internacionales. A esto se suma la imposibilidad de poder permanecer el juicio, Del mismo modo que denunciaba este martes Amnistía Internacional en una carta. Otras ONGs, De esta forma tal y como el Observatorio Cubano de Derechos Humanos exhortaba a Unión Europea a fin de que enviara a un observador para «monitorear» el juicio. A partir del Parlamento Europeo, mostraban su inquietud acerca de el proceso:«Tengo pocas expectativas de que José Daniel Ferrer tenga un juicio justo, dado todo lo cual hemos visto Hasta ahora. Desde la fecha en que le detuvieron arbitrariamente en octubre, ha habido todo género de irregularidades en el proceso, a su vez del abuso y tortura a la que se dirigió sometido José Daniel. Por lo tanto, el Parlamento Europeo estará siguiendo la ocación de cerca y reaccionará en consecuencia», advertía Dita Charanzová, vicepresidenta del Parlamento Europeo para Latinoamérica, en declaraciones a ABC. Uno de los testigos denuncia frente el poder judicial las amenazas de la Seguridad del Estado S. GAVIÑA Ebert Hidaldo, uno de los testigos convocados para testificar en el juicio de Ferrer, anunció El jornada de ayer una queja en la Fiscalía Militar y el Tribunal Municipal de Santiago de Cuba por la intimidación –fue detenido el ultimo jornada de la semana junto con su hijo– y amenazas de los que fue víctima por comunicado de agentes de la Seguridad del Estado a fin de que no declarara a favor del opositor. «Ebert Hidaldo se dirigió intimidado por agentes de la Seguridad del Estado para eludir que diera su testimonio a favor de José Daniel Ferrer, eso es abuso de autoridad y una forma de coacción, afectando el derecho a las garantías del a causa proceso», declaró a Cubanet Laritza Diversent, letrada del testigo. Hidalgo Después de recibir la citación viajó encarcelado y conducido a una unidad policial, advirtiéndole con ser llevado a prisión si su testimonio obstaculizaba el proceso contra Ferrer, algo que denunció A lo largo de la redes sociales la hermana de Ferrer, Ana Belkis Ferrer este domingo. El testimionio de Ebert es fundamental en este proceso, Porque él, su hijo y Múltiples vecinos acudieron testigos de cómo la persona que acusa a Ferrer de arresto y lesiones, Sergio García, salió de la sede de Unpacu «sin lesiones» el pasado 21 de septiembre. Hidalgo habría Asimismo conversado con la mujer de García, quien le informó que la Seguridad del Estado presionó a su marido para que acusara a Ferrer de haberle provocado las lesiones que él sufría Al igual que consecuencia de un accidente de tráfico. El opositor fue retenido el 1 de octubre.