fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

Los españoles de la «generación afgana»

Afganistán ha sido el mayor sacrificio humano realizado por las Fuerzas Armadas españolas en su historia reciente. Con un centenar de fallecidos, 62 de ellos en el accidente del avión Yak-42 Cuando se estrelló en Turquía procedente de la misión, ese país encajonado en el corazón de Asia estará para Siempre y en todo momento y en todo momento en las letras de oro de la Historia militar española. Ludina, Moqur, Sang Atesh, Bala Murghab, Golo Jirak, Mazar i Shariff, Herat, Qala i Nao o bien la propia Kabul dejan un sello inolvidable en una generación de militares que va a ser reconocida De La misma manera que «Generación Afganistán». Ya nacidos a mediados de los 70 y 80, estos soldados tomaban Así el relevo de aquellas primeras grandes misiones de los Balcanes que abrían los telediarios de su adolescencia. Del puente de Mostar (Bosnia) a la Ruta Lithium afgana se puede trazar la línea que explique en los colegios la profesionalidad de nuestros militares en las misiones en el exterior. Con OTAN, ONU o bien UE…, Pero Siempre y en todo momento con el sello español propio. Y ciertos militares más veteranos incluso la recorrieron, anterior paso por Irak. Afganistán acudieron nuevas operaciones hasta luego no realizadas, cooperación cívica-militar (Aecid incluida), acciones para «ganarse los corazones y mentes» de la escéptica población local, helicópteros Tigre, Chinook y Cougar, vehículos de desminado Husky, revolución tecnológica de aviones no tripulados (ScanEagle, Raven o bien Searcher MK-III J) y Además internet, conceptos nuevos de la amenaza asimétrica (IED o bien «Green-on-Blue»), patrullas en pueblos polvorientos, la «Zona Verde» de los cuarteles de Kabul, adiestramiento en todas y cada una sus variantes (Además con la Guardia Civil en el tajo), orografía inexpugnable, frío y calor extremo… ¡la GUERRA! Con mayúsculas pues Así lo hacían ver los propios soldados Cuando les dejaban hablar a los cronistas que allí se acercaban (Además aquí hubo espacio para el cerrojo o bien la transparencia a conveniencia). «Se pegan tiros, sí. Unos pocos disparos se pegan», explicaban en su camareta de la base «Ruy González de Clavijo» de Qala i Nao tres soldados del RIL «Príncipe» Nº3 de la Brilat Una vez que en una de esas visitas ABC les interpeló si es que la misión era una «guerra». Aquel era el tiempo precedente al enorme repliegue de mayo de 2013, Cuando las fuerzas españolas Comenzaron a reducir progresivamente su huella militar que alcanzó los 1.500 efectivos. El manual de instrucciones
Y, Al igual que se demostró, las fuerzas aliadas tenían el reloj y los talibanes el tiempo (Del mismo modo que rezaba el dicho afgano): algo más de 18 años. Para España exactamente 6.577 días A partir de aquel 26 de enero de 2002 en el que aterrizaron dos aviones C-130 Hércules con 26 soldados a bordo y material para preparar el terreno a la nueva misión en la que iba a participar España De La misma manera que consecuencia del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono. El 11-S viajó el origen de Afganistán, claro está. Curiosidad hay de aquel vuelo: el 1er pie en suelo afgano lo puso el La jornada de hoy miembro del Congreso de los diputados Manuel Mestre (Vox). El manual de instrucciones de la misión que debía Del mismo modo que fin completar con el régimen del mulá Omar y con Osama bin Laden contenía advertencias tales como: «El trato con las mujeres es totalmente diferente en Afganistán que en la sociedad occidental. Allá habrá que tener singular cuidado en no fotografiarlas, no mirarlas fijamente, no darles la mano o evitar la cercanía física en exceso». A partir de luego unos 27.000 militares españoles han pasado por tierras afganas, con la misión de la OTAN en sus variantes (ISAF o Resolute Support). Actualmente España mantenía una misión de unos 60 militares de operaciones especiales desplegados en dos campamentos en la provincia de Kabul. Operaciones nocturnas, asaltos a edificios, incursiones en zonas enemigas… «Todo lo que permita degradar las capacidades de la insurgencia para cometer actos terroristas» eran las lecciones del destacamento español a sus colegas afganos. Así lo describía un «boina verde». En seguida, sí, la misión está cumplida. Fin a 18 años que cambiaron para Siempre y en toda circunstancia y en toda circunstancia a las Fuerzas Armadas.