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Un referéndum constitucional para cerrar las heridas de Chile

En el momento en que aún humean las calles de Chile -el objetivo de semana pasado la réplica de las quejas alcanzó al festival de la Canción de Viña del Mar-, el país se enfrenta a unos meses decisivos. Esta semana echó a andar la campaña para el plebiscito en el que los chilenos decidirán si es que se reemplaza o no la vigente Constitución, aprobada Durante la dictadura de Pinochet, en 1980, que ciertos campos consideran el origen de las desigualdades que sufre el país. Este referéndum, que va a ser votado el siguiente 26 de abril, viajó, al lado de la implementación de una «Nueva agenda social», la principal medida adoptada por el presidenta Sebastián Piñera, con el consenso de los principales partidos políticos, para sofocar las protestas y recuperar el pacto social. Una pacto social roto el pasado mes de octubre por unas quejas, extremadamente violentas, en contra de la subida de las tarifas del metro. La medida, A pesar de su pronta retirada por parte del Gobierno, hizo aflorar el malestar soterrado que latía en la sociedad chilena. Las movilizaciones se multiplicaron por todo el país En medio los meses posteriores, dejando más de una treintena de fallecidos, miles de heridos y detenidos y una imagen muy deteriorada de Chile por las denuncias de abuso de la fuerza y violación de derechos humanos. Asimismo golpearon duramente a la economía, que sufrió importantes pérdidas (el país tuvo que renunciar a acoger la Cumbre del Clima, CO25, que Finalmente se celebró en La capital de España). Casi seis meses acto seguido del 18-O, Chile se enfrenta a cuatro grandes desafíos, Conforme explica a ABC Cristian Pizarro, asesor de la dirección del diario chileno «El Mercurio». «El primero es recuperar el consenso social en el país, que se ha quebrado en estos meses. Sin ese elemento ningún país puede salir adelante; el segundo, recuperar el mandato público: la violencia se ha instalado con mucha fuerza en los últimos meses, y Entre tanto eso no se erradique va a ser muy compleja la salida de esto». Desorden generalizado
Pizarro, de visita en La capital de España, cree que los violentos que están detrás de las quejas, «que son una minoría Sin embargo que tiene una enorme capacidad para producir violencia y hacer daño logrando cobertura mediática», no van a calmarse ni con una nueva Constitución ni con la agenda social. «Buscan un desorden generalizado del país. De alguna manera están desafíando la autoridad. Las medidas que se están tomando apuntan a los sectores moderados de la sociedad, que forman la mayoría». El tercer desafío que tiene que afrontar el país es este plebiscito, el primero Desde 1989, En el momento en que se votó a favor de una serie de cambios a la Constitución del 80 y que fueron aquellos que permitieron la transición. Con dos meses por delante de campaña, que quizá reavive la tensión social, la aprobación de un nuevo texto cuenta,hasta ahora, con el 67% de apoyo, ante el 27% que está en contra, Conforme la consultora Cadem. «La opción Apruebo arrancó con una altísima aprobación, Aunque el rechazo a una nueva Constitución ha ido creciendo, fundamentalmente por la violencia y el desorden que aún subsiste en el país. Aquellos que han expresado que apoyan el rechazo -puntualiza-, lo están haciendo buscando una serie de reformas acerca de el publicación vigente, que no consideran contiene elementos muy rescatables que han permitido el desarrollo del país, Sin embargo que Indudablemente requiere de cambios sin contar que comenzar de cero». Los que aprueben una inédita Constitución deberán decidir De la misma forma «si desean que el nuevo texto lo elabore una asamblea constituyente, electa íntegramente por la ciudadanía; o bien que la elabore una asamblea mixta, electa por ciudadanos y parlamentarios». Independientemente de la opción que gane, Pizarro ve con cierta preocupación las expectativas que la formulación de una inédita Carta Magna está produciendo entre la población chilena, «se piensa que ese nuevo texto va a resolver los incidentes de esta crisis. Las Constituciones son grandes reglas del juego dentro de las cuales se deben generar las políticas públicas y los programas de gobierno que prefieran, A lo largo de las comicios, la gente. El ciudadano no va a detectar un cambio inmediato, y puede no ver cumplidas sus esperanzas. Esto podría llevar a nuevos malestares y ocasionales estallidos Ya que la gente va a pensar que la han engañado. Todos deben ser responsables en regular estas expectativas». El ultimo desafío que afronta Chile debe ver «con los asuntos de desigualdad e inclusión -algo que arranca hace más de 30 años- que están en la base de esta crisis. El país no puede soslayar estos temas », resalta. En ese sentido, el Gobierno del presidente Piñera puso encima de la mesa una agenda social, entre cuyos principales medidas está la reforma del sistema de pensiones. «Antes de las protestas había una propuesta que acto seguido fue modificada, a causa al conflicto, contandose Hoy con una normativa mucho más beneficiosa para las personas». La «Nueva agenda social», impulsada por Piñera cinco días ahora de estallar las protestas, agrega asuntos sociales -pensiones, salud, precio de los medicamentos, un ingreso mínimo garantizado- y políticos -reducción de parlamentarios, de dietas y de mandatos de reelección-. «Estos últimos aspectos, conforman una especie de agenda, anti abusos y privilegios que es muy importante que tenga triunfo. Uno de los incidentes con los cuales ha nacido esta agenda social es que requiere de un desenvolvimiento de fondos por parte del Gobierno justo en un instante en el que el país ha sufrido importantes pérdidas económicas -se calcula en más de 3.300 millones de dólares-. Chile se enfrenta También a una minoración esencial de su incremento económico. El 3% previsto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) el pasado mes de octubre se ha reducido al 0,9%. «El Gobierno ya afirmó que debía hacer ajustes en la billetera fiscal, y está en un Sólo plan de ahorro muy profundo», señala Pizarro. El presidente Piñera, cuyo índice de popularidad ronda el 10%, reconoció el pasado enero, ante un conjunto de empresarios, que «sin aumento económico, no hay ninguna agenda social sustentable». Por esta razón, el Poder legislativo aprobó esta semana la ley de modernización tributaria, que Conforme el 1er magistrado chileno es «más eficiente, equitativa y está dando certezas jurídicas», y que favorecerá «el crecimiento económico», creando empleo. «Soy un convencido que Pese a todas las contrariedades expuestas, Chile cuenta con capital funcionario y social suficiente para superar estos desafíos. Hemos atravesado por crisis peores y las hemos sorteado con éxito. Soy optimista respecto del futuro de mi país», concluyó Pizarro.