Descubren por qué nuestra galaxia está deformada

En el momento uno imagina la Vía Láctea, nos viene a la mente una galaxia en espiral, Al idéntico que si es que fuese un molinillo. De esta forma es si es que la vemos Desde arriba, Sin embargo si le echamos un vistazo de lado, se parece más bien a una tortita deformada. En efecto, el disco galáctico, donde residen La mayor una parte de sus cientos y cientos de miles de millones de estrellas, no es plano Sino más bien más bien que está algo curvado cara arriba Por una parte y hacia abajo por el otro. Está claro que nadie es perfecto. A lo largo de décadas, los astrónomos se han preguntado qué causa esta curiosa distorsión. Al parecido que explicación, han propuesto varias teorías, incluida la influencia del ámbito magnético intergaláctico o bien los efectos de un halo de materia oscura, esa misteriosa materia invisible tan distinto a la que conocemos que se espera que rodee a las galaxias. Si ese halo tuviera una manera irregular, su fuerza gravitacional podría doblar el disco galáctico. En seguida, la espectacular misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), que investiga más de mil millones de estrellas en la Vía Láctea, podría ser clave para resolver el misterio. Los astrónomos que estudian sus data sugieren que, en realidad, la distorsión podría ser causada por la colisión prosigue con otra galaxia más niña, que envía ondas a través del disco galáctico Del mismo modo que una roca arrojada al agua.<iframe width=”100%” height=”349″ src=”https://www.youtube.com/embed/ylM4Gy-6sFM” frameborder=”0″ allow=”accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture” allowfullscreen></iframe> Un trompo que gira
Gaia ha confirmado indicios anteriores de que esta deformación no es estática, Sino más bien cambia su orientación con el tiempo, Al idéntico que En el momento en que una tortita o bien una masa de pizza es lanzada al aire. Los astrónomos llaman a este fenómeno precesión y podría compararse De la misma forma con el tambaleo de un trompo Entre tanto su eje gira. La velocidad de esa precesión es mucho más rápida de lo aguardado, lo cual descarta la acción del sitio magnético intergaláctico o el halo de materia oscura. En cambio, sugiere que la deformación tiene que ser causada por algo más poderoso, Del mismo modo que una colisión con otra galaxia. «Medimos la velocidad de la deformación comparando los datos con nuestros modelos. Según la velocidad obtenida, la deformación de la galaxia completaría una rotación cerquita de del centro de la Vía Láctea en 600 a 700 millones de años», dice Eloisa Poggio, del Observatorio Astrofísico de Turín, Italia y cantautora principal del estudio, publicado en «Nature Astronomy». «Eso es mucho más rápido de lo que esperábamos Basándonos en las predicciones de otros modelos». Aunque, la velocidad de la deformación es más lenta que la velocidad a la que las propias estrellas orbitan el centro galáctico. El Sol, por servirnos de un ejemplo, completa una rotación en unos 220 millones de años. Estas ideas, comentan los creadores, acudieron posibles Gracias a la capacidad sin anteriores de la misión Gaia de mapear la Vía Láctea en 3D, determinando con precisión las posiciones de más de mil millones de estrellas en el cielo y estimando su distancia de nosotros. El telescopio en forma de platillo volador Asimismo mide la velocidad a la que las estrellas individuales se mueven en el cielo, lo que permite a los astrónomos ‘reproducir’ la película de la historia de la Vía Láctea cara atrás y para adelante en el tiempo Durante millones de años. «Es Del mismo modo que contar un auto y tratar de medir la velocidad y la dirección de desplazamiento de este coche A lo largo de un período de tiempo muy corto y posteriormente, basándose en esos valores, tratar de modelar su trayectoria pasada y futura», dice Ronald Drimmel, astrónomo investigador del Observatorio Astrofísico de Turín y coautor del artículo. «Si hacemos tales mediciones para muchos automóviles, podríamos modelar el flujo del tráfico. Del mismo modo, midiendo los movimientos aparentes de millones de estrellas en el cielo, podemos modelar procesos a enorme escala, De esta forma tal y como el movimiento de la deformación». ¿Culpa de Sagitario?
Los astrónomos Todavía no saben qué galaxia podría estar causando la onda ni en qué momento inició la colisión. Una de las candidatas es Sagitario, una galaxia enana que orbita la Vía Láctea, que se cree que ha irrumpido en nuestro disco galáctico Varios veces en el pasado. Los astrónomos consideran que Sagitario será absorbido gradualmente por la Vía Láctea, un proceso que ya está en marcha. Eso sí, los científicos aseguran que esta deformación no tiene efectos notables en la vida en nuestro planeta, por lo que no podemos culparla de nuestros propios desajustes personales. «El Sol está a una distancia de 26.000 años luz del centro galáctico donde la amplitud de la deformación es muy pequeña», afirma Poggio. «Nuestras mediciones se dedicaron primordialmente a las partes externas del disco galáctico, a 52.000 años luz y más allá». Si es que las cosas le salen un poco mal, recuerde que hasta a la galaxia le pasa.