Los homínidos tan apañados que tenían dos cajas de herramientas

Homo erectus, la primera especie humana en caminar completamente erguida, apareció en África hace unos dos millones de años para después expandirse y llegar Antes que nadie a Eurasia. Hasta la fecha, se creía que estos homínidos fabricaban en exclusiva un tipo de herramientas denominadas achelenses, hachas de mano complejas que pudieron emplear, principalmente, De exactamente la misma manera que utensilios de carnicería. Aunque, un Plantel internacional de científicos en el que participa el Centro Nacional de Investigación y Evolución Humana (CENIEH) ha descubierto que su «caja de herramientas» contaba con más recursos. Nuestros antepasados directos Asimismo recurrían a otro tipo de tecnología más sencilla, la olduvayense, tradicionalmente atribuida a una especie humana anterior, Homo habilis y que se creía superada. El hallazgo, dado a conocer en la gaceta «Science Advances», demuestra que Homo erectus mostraba un comportamiento complejo y era cultural y tecnológicamente más flexible y sofisticado de lo que se creía. «Lo más probable es que Homo erectus usara la olduvayense Al igual que una herramienta conveniente, para uso inmediato. Por servirnos de un ejemplo, si deseas separar un cable fuese de tu casa y usas una piedra para romper el cable, esa sería una herramienta conveniente», explica a ABC Sileshi Semaw, antropólogo del CENIEH y uno de los creadores de la investigación. En la ocación de estos homínidos, el cable puede ser sustituido por la carne de un animal. Para llegar a estas conclusiones, los autores estudiaron dos cráneos atribuidos a esta especie, hallados en el yacimiento etíope de Gona, en el triángulo de Afar, y relacionados con herramientas achelenses (Asimismo llamada industria de modo 2) y olduvayenses (modo 1). Uno de ellos está casi completo y se dirigió recuperado en la zona norte del río Dana Aoule (DAN-5). Su antigüedad se estima en 1,5 millones de años. El otro, incompleto y de hace 1,26 millones de años, apareció en el norte del río Busidima (BSN-12), a 5,7 kilómetro de distancia. Mientras el 2do es grande y resistente, el primero es más pequeño y flexible y se atribuye a una hembra. El cráneo de DAN-5, de más o menos 590 cc, presenta el menor cantidad endocraneal registrado en Homo erectus en África. Y es muy diferente de los 800 cc o bien 900 cc de otros ejemplares masculinos conocidos del continente madre. Esto indica que era «una especie con dimorfismo sexual», afirma Semaw. En otros términos, diferencias que se traducen en «machos grandes y hembras pequeñas». Sin embargo, el cráneo es igual a otros encontrados en el yacimiento de Dmanisi (República de Georgia) con una antigüedad de 1,8 millones de años. Para los investigadores, esto concuerda con la idea de que posiblemente esta especie retornó a África más tarde. Carnicería y algo más
Estas diferencias de fisonomía Asimismo se reflejan en las herramientas que fabricaban. En sector de ubicar los habituales picos o bien hachas grandes distintivos de Homo erectus, el club Halló en Gona bifaces bien elaborados aparte de multitud de herramientas y puntas romas olduvayenses más toscas. Para qué servían, todavía está por ver. Los Grupos que elaboraban herramientas en Los dos yacimientos habitaban cerca de ríos primitivos, en entornos con bosques cercanos a espacios abiertos. Su dieta era omnívora. En DAN-5 se desenterró una falange de elefante con marcas provocadas por herramientas de piedra y un hueso de antílope con una incisión por golpe. «Lo más probable es que las (herramientas) olduvayenses y achelenses más viejas se utilizaran para procesar la carne de animales y las hachas de mano achelenses para grandes piezas, Si bien no estamos seguros de si las cazaban o eran carroñeros», argumenta el intérprete y escritor. Al arranque, Homo erectus fabricaba hachas toscamente trabajadas, No obstante posteriormente comenzó a hacerlas simétricas, muy delgadas y bien formadas. «Eran estéticamente agradables y es muy difícil decir si es que las hacían Sólo para la carnicería. Por lo tanto, entender la complejidad cultural de Homo erectus es nuestro próximo objetivo de investigación», incluye. Se lo llevaron a Dmanisi
«Aunque La mayoría de los investigadores estima que los útiles achelenses desbancaron a las primitivas herramientas olduvayenses A continuación de 1,7 millones de años, nuestro estudio demuestra que la industria de modo 1 permaneció inmutable Durante todo el Paleolítico», destaca el estudioso. Es más, es posible que los primeros homínidos que migraron A partir de África a Dmanisi, hace 1,8 millones de años, lo hicieran con tecnología olduvayense y que fuese entonces Una vez que Homo erectus, que prosiguió su evolución en África, inventara las herramientas achelenses. En definitiva, las evidencias de Gona sugieren el uso prolongado y simultáneo de ambas tecnologías por una sola y longeva especie. Al idéntico que dice Semaw, «Homo erectus ha sido uno de los ancestros humanos más exitosos. Esta especie logró migrar A partir de África para colonizar el planeta antiguo y avanzó más de un millón y medio de años en la Tierra. La pregunta que podemos hacernos es cuánto tiempo viviremos en el planeta De La misma manera que especie comparados con ellos». «Como un libro electrónico y otro de papel» María Martinon, directora del CENIEH, valora este estudio, en el que no ha participado, A partir de diversos puntos de vista. Por un lado, dice, ya es importante el propio hallazgo de dos cráneos humanos en África pertenecientes a un período en el que el registro fósil es muy escaso y apenas hay datos para tratar de reconstruir la anatomía y comportamiento de los primeros representantes del género Homo. «Pero por otra parte, su singularidad está en la constatación de que dos culturas diversos, una más primitiva y otra más avanzada, coexistieron en el tiempo», explica. «La idea clásica es que el modo 2, más elaborado, reemplazaba y sustituía al modo 1, un tipo de herramientas más simples y oportunistas. Sin embargo, estos hallazgos revelan que Los dos pudieron utilizarse al tiempo, una realidad que, Aunque puede sorprender, es fiel reflejo de lo cual sucede Hoy en jornada, donde conviven las conversaciones de Whatsapp con las conversaciones en una cafetería, el libro electrónico con el libro en papel, y el email con, cada vez menos, las cartas manuscritas», comenta. A su juicio, este estudio «refleja la flexibilidad y versatilidad de los primeros humanos para innovar Sin embargo También para preservar hábitos y costumbres Conforme las necesidades o, quién sabe, las apetencias». Eso nos lleva Además a ser precavidos, indica, «pues no Siempre y en toda circunstancia y en todo momento la ausencia de patentiza es patentiza de ausencia». Para la paleoantropóloga, Asimismo es interesante destacar las similitudes de uno de los cráneos encontrados en Etiopía con los encontrados en Dmanisi, por lo que podría representar una «reentrada» en África de algo que ya había abandonado la cuna africana. «Con esta evidencia También se desbarataría la idea clásica de que las poblaciones Solo se pueden dispersar fuera de África. Una vez se establece comunicación entre dos territorios, la expansión de poblaciones puede ser en Los dos sentidos Siempre y en toda circunstancia y en toda circunstancia y en toda circunstancia y en la fecha no haya ninguna barrera, geográfica o bien ecológica -por ejemplo, la competición con otro homínido-, que se lo impida», concluye.