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«Biden vs Sanders», el cara a cara de las dos almas del partido demócrata

Joe Biden, ex vicepresidente con Barack Obama y presencia entrañable y duradera de la política estadounidense, y Bernie Sanders, independiente carismático responsable de articular un movimiento izquierdista dentro del partido demócrata, se juegan la nominación del encuentro Después de un arranque agitado de las primarias que las ha despoblado de candidatos. Si hace un año alguna persona hubiera tenido que apostar qué candidatos se jugarían los cuartos de final en el paseo terminante de la campaña, muchos habría apuntada a esta dupla. En este tiempo han pasado muchas cosas que parecieron dudar de que ese combate terminante se produciría. Kamala Harris, la senadora por California, apareció con fuerza en los primeros debates, con el atractivo de ser una esposa negra. Biden dio una imagen de mediocridad y de falta de energía en las contiendas con sus rivales. Elizabeth Warren ascendió A partir de un programa de izquierdas que competía con el de Sanders, Sin embargo con ambición de llegar Asimismo al electorado centrista, y alcanzó a liderar las encuestas en octubre. Ese mismo mes, el senador por Vermont sufrió un ataque al corazón y se reavivó el discute sobre el riesgo de llevar a la batalla en contra de Donald Trump a un hombre de 78 años con incidentes cardiacos -Sanders- o bien un aspirante cuyo agudeza mental había vivido mejores días -Biden-. Llegaron las primeras primarias -los caucus de Iowa- y ganó un chica de 38 años con la única experiencia de ser alcalde de una chiquita ciudad de Indiana, Pete Buttigieg. Biden se hundía en los primeros compases, recibió un quinto puesto en New Hampshire y las dudas acerca de su capacidad de levantar la campaña arreciaron. El día de hoy, Aunque, todo eso ha quedado atrás. Las primarias han pasado por el alambique y esas sacudidas y giros en el guión se ven De exactamente la misma manera que las vueltas y revueltas del serpentín para destilar la esencia del encuentro demócrata: un enfrentamiento entre sus dos almas, el ‘establishment’ en contra de el movimiento populista, moderados en contra de izquierdistas, Biden en contra de Sanders. Tras más de un año de campaña, y A pesar de los sobresaltos la realidad es que Los dos favoritos de entonces lo siguen siendo Hoy. No parecía posible hace Solo una semana, en el horario Biden estaba contra las cuerdas Antes de que se votara en Carolina del Sur y, pocos días acto seguido, en el Supermarts. Y, con él, el ‘establishment’ demócrata, que veía por delante unas primarias inciertas: Biden deteriorado, Buttigieg con buenos resultados Sin embargo sin apoyo de las minorías raciales y Michael Bloomberg con mucho dinero Pero sin haber sido puesto a demuestra Todavía en las urnas (empezaba a competir en el Supermartes. Sin embargo la facción moderada del partido funcionó De exactamente la misma manera que una orquesta ensayada a la perfección para conseguir una recuperación expedita en tres días. James Clyburn -el legislador negro de mayor peso en el Congreso- dio su apoyo a Biden y contribuyó a una triunfo arrolladora en Carolina del Sur. Los candidatos moderados se echaron a un lado -primero Buttigieg, a continuación Amy Klobuchar-. Las adhesiones a la campaña de Biden llegaron A partir de todos lados, Como las contribuciones a sus arcas. Bloomberg se estrelló en el Supermartes, y el voto moderado y el de la minoría negra se concentró en Biden. La fragmentación que había permitido el ascenso de Sanders llegaba a su objetivo. Nuevo favorito
El resultado es que Biden daba la vuelta a la campaña y salía del Supermartes resucitado y Como nuevo favorito. Ayer, la agencia AP confirmaba que el ex vicepresidente conseguirá más delegados que Sanders en esa fecha electoral, la más decisiva de las primarias, Pese a la victoria del miembro del Senado por Vermont en California, el estado que más delegados reparte. La paradoja es que, A pesar de todos y cada uno de los vaivenes, 2020 se parece Después de forma inequívoca a 2016. Luego Sanders sorprendió con un movimiento populista de izquierdas que prendió en el electorado frustrado demócrata y en los jóvenes y que peleó cuerpo a cuerpo la nominación con Hillary Clinton, a la que favoreció el ‘establishment’ del partido, Al igual que se demostró más tarde en las filtraciones de Wikileaks que realizaron estallar la convención demócrata de aquel año. Ahora la sorpresa es más la recuperación de Biden, Pero los bloques que se enfrentan son los mismos. Sus representantes son un hombre blanco de 78 años y un hombre blanco de 77 años (Asimismo paradójico en un Solo partido demócrata al que se le llena la boca con llamamientos a la diversidad de género y racial y a la renovación de sus filas). Los dos son propiedad de la costa Este. Ambos se han pegado décadas en el Poder legislativo de EE.UU. No obstante ahí se terminan las similitudes. Sanders abandera un programa social ambicioso, con propuestas que son revolucionarias para el estadounidense medio: sanidad pública universal, universidad gratuita y cancelación masiva de deuda estudiantil, programas de atención infantil y preescolar, reforma radical del sistema penitenciario, legalización de la marihuana, elevación de la presión fiscal a las rentas altas y corporaciones, eliminación del sistema de financiación electoral privado, crecimiento de una «economía verde»… Eludir la reelección de Trump Las propuestas de Biden serían muy progresistas para cualquier candidato a la presidencia de EE.UU. No obstante, a la luz de las de Sanders, se consideran moderadas. En sitio de una reforma radical de la sanidad, apuesta por profundizar la de quien fuese su jefe, «Obamacare». En educación superior, Sólo ofrece dos años de universidad gratuita. Su política fiscal es menos agresiva. Pero, Normalmente, su campaña está menos centrada en el programa y más en el que es El objetivo central para muchos demócratas: evitar la reelección de Trump. Los matices sobre políticas económicas o fiscales resultan secundarios frente al desalojo del presidenta. Biden lo resume Al idéntico que «recuperar el alma de EE.UU». La capacidad de derribar a Trump Siempre y en todo momento y en todo momento ha sido la carta de Biden y la razón por la que le apoya buena una parte del partido: presentar a una persona conocida, decente, moderada, que acabe con la pesadilla que Trump supone para buena una parte del país. La elegibilidad, Aunque, es una divisa con dos caras: Sanders piensa que la única forma de derrotar a Trump es provocar una movilización de electorados -sobre todo jóvenes y minorías, acerca de todo la hispana- que no fueron a las urnas en 2016; A partir de el bando de Biden, se apuesta por convencer a los independientes y moderados de Ambos partidos con un candidato que no les asuste. El Supermartes ha dado de momento la razón a Biden: en los estados que ganó creció la participación y los jóvenes, uno de los fuertes de Sanders, fueron menos a las urnas que en 2016. Diferencias que importan
Sanders se afana en seguida por mostrar que las diferencias ideológicas que sostiene con Biden importan. «Joe lleva por aquí mucho tiempo, Asimismo que yo», dijo esta semana acerca de su larga experiencia política. «Y la gente debe mirar a lo que hemos hecho cada uno», afirmó sobre las resoluciones pasadas de cada uno en asuntos Así tal como la guerra de Irak, el matrimonio gay, el aborto o el rescate de Wall Street en la crisis de 2008. «Fueron votos difíciles. Yo A mí me puse en el lado correcto de la historia, y mi amigo Joe Biden no». El Supermartes ha dejado a Biden Del mismo modo que favorito, llevado en volandas por lo increíble de su remontada y con adhesiones constantes a su campaña. Sin embargo Todavía queda mucho por decidir. La cercana parada va a ser este martes, en el horario se ponen en juego seis estados. Algunos de ellos son favorables a Biden -como Misuri y Misisipi, por el peso del electorado negro- y en otros tendría que ganar Sanders. La pieza clave será Michigan, un estado industrial, con su clase media deteriorada, que se dirigió clave para Trump en 2016. Pero De la misma forma para Sanders en las primarias; acá logró una triunfo que le dejó continuar la riña en contra de Clinton hasta el permanente. En las encuestas manda Biden (38,8% para él a nivel nacional, ante el 29,3% de Sanders en el acumulado de RealClearPolitics) y lo que queda por delante le favorece. Pero si es que algo han dejado claro estas primarias es cuándo se habrá producido el último bandazo.