La crisis del coronavirus compromete el delicada apoyo ciudadano en Latinoamérica al libre comercio

El 73% de los ciudadanos latinoamericanos apoya un crecimiento del comercio internacional de sus países, No obstante ese apoyo es «frágil» y puede reducirse de forma rápida si es que el discurso público, alimentado por el populismo y el nuevo nacionalismo que se está imponiendo en diversos lugares del planeta, subraya los aspectos negativos de la globalización. La crisis del coronavirus –que en América Latina está teniendo una afectación más generalizada en el terreno económico que, de instante, en el de la salud– ha acelerado esa disrupción comercial, empujando a los países a dinámicas mentales de autarquía. El riesgo de una involución en la gran apertura comercial llevada a cabo por Latinoamérica A partir de la década de 1980 es apuntado por el Banco Interamericano de Crecimiento (BID) en su reciente informe «De promesas a resultados en el comercio internacional». El informe, publicado el pasado mes de noviembre, Ya antes de que surgiera la urgencia epidémica por Covid-19, no era alarmista sobre una eventual involución comercial, que no presentaba Del mismo modo que aviso Sino más bien que De exactamente la misma manera que posibilidad Según evolucionara tanto el contexto internacional Al idéntico que el nacional. Oportunidades perdidas
La liberalización comercial ha tenido en las últimas décadas consecuencias positivas para el crecimiento latinoamericano. Sin ella, el ingreso per cápita en la región habría amentado en promedio entre un 30% y un 40% menos, de pacto con el citado informe del BID. Durante este tiempo, la liberalización ha acelerado el desarrollo anual del PIB per cápita de Latinoamérica entre 0,6 y 0,7 puntos porcentuales de promedio. Hay que recordar que la región estuvo en gran medida cerrada al libre comercio Desde Antes de la 2da Guerra Mundial hasta la llamada crisis de la deuda que estalló a principio de la década de 1980. La práctica económica dominante fue lo que Se conoció De este modo como «industrialización por sustitución de importaciones»: para desarrollar una industria propia y escapar de la dependencia «colonial» de los países avanzados, los latinoamericanos debían desamparar de importar manufacturas, que eran gravadas con altos aranceles, para fomentar la producción nacional. Si bien esto pudo poseer su sentido Entre tanto el mundo se reactivaba Después de el colapso de la 2da Guerra Mundial, la insistencia en conservar esas políticas supuso un retraso para Latinoamérica. Otros países que partían de peores condiciones, en repuesto, conocieron un mayor y rápido desenvolvimiento Durante la apertura comercial: viajó el caso emblemático de los «tigres asiáticos»: Corea del Sur, Taiwán y Singapur. En el horario los países latinoamericanos, ya entrada la década de 1990, Empezaron a abrir sus fronteras poco pudieron competir A nivel internacional con sus bajos sueldos, por el hecho de que entonces República Popular China se convertía en la «factoría» del mundo por sus salarios aún más bajos. Solo faltaría que ahora, En el momento en que el aumento del nivel de vida en República Popular China está desviando las inversiones industriales hacia lugares con mano de obra más rentable, la oportunidad volviera esquivar los lugares más necesitados de Latinoamérica por un inoportuno cuarteamiento del comercio internacional o bien una vuelta a formas de autarquía. Menos apoyo en Argentina y más en Venezuela
Argentina, que al lado de Brasil han sido Los dos países históricamente más proteccionistas, es donde menos apoyo hay para el libre comercio: Sólo Lo efectúa el 59% de los ciudadanos (en frente de la media latinoamericana del 73%), Cuando en Venezuela, que vive de la exportación de su petróleo, el respaldo alcanza un máximo del 87%, Según cifras de Latinobarómetro 2018 citadas en el informe del BID. Los latinoamericanos que defienden la apertura comercial lo están haciendo eminentemente pues eso puede aumentar los puestos de trabajo, una opinión más extendida en los países emergentes que en los desarrollados, Del mismo modo que señala un estudio de 2018 de Pew Research Center. Así, el 58% cree que aumentar los contactos comerciales con otros países supondrá un desenvolvimiento del empleo, ante el 11% que estima que acarreará una pérdida de empleos; A su vez, el 37% cree que supondrá unos salarios más altos, y el 9% que los afectará a la baja. Colombia es el único país latinoamericano en el que se cree que el libre comercio destruye más empleos que los que crea, opinión De la misma forma muy extendida en Argentina y México, Si bien no llega a mayoritaria.