Cien bombas Del mismo modo que las de Hiroshima bastarían para causar la mayor hambruna de la Historia

Un estudio de la Universidad de Rutgers (EE.UU.) publicado hace unos meses advertía de la devastación en todo el planeta que supondría una guerra nuclear total entre U.S.A. y Rusia. La catástrofe conllevaría un invierno nuclear global, provocado por el hollín en el aire generado por las bombas atómicas, con temperaturas bajo cero aun Durante el verano en el hemisferio norte. La población mundial, 7.700 millones de personas, podría morir de hambre. Porque bien, una inédita investigación llevada a cabo por 19 científicos de cinco países asegura que no hace falta una contienda de ese tamaño para provocar un invierno nuclear en todo el planeta y causar la mayor hambruna de la Historia moderna. El informe, que tiene en cuenta los últimos modelos de clima global, producción de cultivos y comercio, asegura que sería suficiente el choque menos gigantesco No obstante probablemente más probable entre dos enemigos con armas nucleares De La misma manera que India y Pakistán para conducirnos al desastre global. La guerra limitada entre Ambos causaría una escasez de alimentos sin anteriores en todo el mundo y una hambruna que duraría más de una década. El estudio aparece publicado en la gaceta «Proceedings of the National Academy of Sciences» (PNAS). 14.000 cabezas nucleares en el mundo
De las 14.000 ojivas nucleares que hay en todo el planeta, cerca del 95% son de a EE.UU. y Rusia. India y Pakistán tienen unas 150 cada uno. El estudio contempla un escenario de guerra entre ellos en 2025, en la que cada uno soltara 50 bombas del tamaño de Hiroshima. ¿Parece mucho? Porque es menos del 1% del arsenal mundial estimado. Además de las muertes directas de cien millones de personas, los autores mantienen que las tormentas de fuego que siguen a los bombardeos lanzarían unos cinco millones de toneladas de hollín cara la estratosfera. Allá se extendería A nivel mundial y permanecería, absorbiendo la luz solar y reduciendo las temperaturas medias globales 1,8ºC Durante al menos cinco años. Las consecuencias serían terribles para la agricultura global. La producción de los cuatro principales cultivos de cereales -maíz, trigo, soja y arroz- caería un 11% En medio ese período, con efectos decrecientes que durarían entre cinco y diez años. «Esta guerra regional limitada tendría implicaciones indirectas devastadoras en todo el planeta. Superaría la hambruna más grande documentada en la Historia», asegura Jonas Jägermeyr, científico en el colegio Goddard de Estudios Espaciales de la NASA y director del estudio. El sur, más afectado
Los cultivos más perjudicados serían los de Y También.UU.,Canadá,Europa, Rusia y China, Sin embargo, paradójicamente, las regiones del sur, que dependen de los excedentes del norte, sufrirían mucho más. Unos 70 países en gran parte pobres (una población de 1.300 millones de personas) verían caer los suministros de alimentos en más del 20%. Los cultivos, especialmente en el norte, no soportarían las caídas de temperaturas y les costaría madurar. El maíz, la primordial cosecha de cereales del planeta, podría caer en casi un 20% en EE.UU. y un sorprendente 50% en Rusia. El trigo y la soja De la misma forma soportarían fuertes caídas. En el sur, el arroz podría aguantar más y De la misma forma inclusive incrementar las cosechas de maíz en América del Sur y África. Prohibición de exportaciones
Las naciones desarrolladas podrían vivir de sus excedentes, Sin embargo prohibirían las exportaciones para cuidar a sus propias poblaciones. Cuatro o bien cinco años acto seguido, muchos países que ya luchan en contra de la desnutrición, soportarían caídas catastróficas en la disponibilidad de alimentos. Somalia, Níger, Ruanda, Honduras, Siria, Yemen y Bangladesh estarían entre los más perjudicados. Conforme los científicos, los efectos sobre la disponibilidad de comestibles serían cuatro veces peores que cualquier sequía, inundación o erupción volcánica registrada. Y los creadores sostienen que su estudio es conservador, Ya que no tiene presente los posibles efectos de la precipitación radiactiva o bien la posibilidad de que más rayos ultravioleta alcance la Tierra Del mismo modo que consecuencia última del hollín. Sin embargo Irán y Corea del Norte reciben mucha atención por sus programas nucleares, muchos expertos consideran a India y Pakistán Al idéntico que los jugadores más peligrosos por sus eternos conflictos por el territorio. Los dos países han tenido cuatro guerras a gran escala y últimamente las tensiones por la zona de Cachemira han vuelto a estallar. «No estamos diciendo que un conflicto nuclear está a la vuelta de la esquina. No obstante es fuerte entender lo que podría suceder», advierte Jägermeyr. Al similar que afirma Alan Robock, de la Universidad de Rutgers, estos resultados «se suman a las razones por los que las armas nucleares deben eliminarse. Por terribles que sean los efectos directos de las armas nucleares, más personas podrían morir fuera de las áreas de fin Gracias a la hambruna».