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La familia de Khashoggi perdona a los asesinos del periodista y les libra de la pena de muerte

«Nosotros, los hijos del mártir Jamal Khashoggi, anunciamos que perdonamos a los cuales asesinaron a nuestro padre, buscando la recompensa de Dios todopoderoso», reza el mensaje difundido En medio las redes sociales por Salah, primogénito del columnista de The Washington Post asesinado y descuartizado en el consulado saudí de Estambul en 2018. El portavoz de la familia de la víctima, único de los cuatro hijos que vive en Arabia Saudí, aprovechó el último viernes de ramadán para hacer este anuncio cuya primera consecuencia es que las cinco personas condenadas a muerte por el homicidio, no serán ejecutadas. «Perdonar a los asesinos no significa que vayan a quedar impunes, Sin embargo sí que se anula la pena capital», dijo el jornal saudí Arab News, que recordó que esta clase de gestos son tradicionales En medio los últimos diez días del mes sagrado del ayuno. Khashoggi, una voz crítica con la monarquía, entró al consulado de su nación en Estambul el 2 de octubre de 2018 para ejecutar un trámite personal para el que había solicitud cita previo, y nunca más se supo de él. Su prometida, Hatice Cengiz, reaccionó al mensaje sobre el perdón familiar en su cuenta de Twitter en la que afirmó que «nadie tiene derecho de perdonar a los asesinos». Activistas Del mismo modo que Yahya Assiri, responsable del grupo ALQST, encargado de documentar las violaciones de derechos humanos en el reino, aclaró que «este homicidio no es un tema familiar, no es un fallo en un contexto normal. Las autoridades le mataron por su trabajo funcionario, su caso es político». Este anuncio acerca de la ocación del periodista llega un año en seguida de que el jornal The Washington Post desvelara la existencia de una serie de pagos realizados por la Casa Real saudí a sus cuatro hijos, de los que Solo Salah reside en el país y los otros tres, en U.S.A.. Conforme funcionarios del reino y fuentes cercanas a la familia a las que tuvo acceso el jornal estadounidense en el que Khashoggi publicaba sus columnas de opinión, se entregaron viviendas y «pagos mensuales superiores a 10.000 dólares por hijo» Así como una primera comunicado de un pacto millonario a largo plazo para evitar declaraciones críticas de la familia acerca de el homicidio a manos de agentes de seguridad enviados por el propio reino. Influencia internacional
En un primer momento, Arabia Saudí negó cualquier vinculación con el homicidio, No obstante con el paso de los días y de las pruebas que aportaban fuentes turcas, asumió la muerte dentro de la legación a manos de sus funcionarios. Riad arrestó a 18 personas vinculadas con el caso y afirmó la destitución del número dos de la Inteligencia, Ahmad al Asiri, y de un importante consejero de la corte real, Saud al Qahtani, Ambos cercanos colaboradores del príncipe Mohamed Bin Salman, a quien se dirigieron todas las miradas Del mismo modo que organizador de la operación. La Justicia del reino le eximió de cualquier responsabilidad y de los 18 detenidos hubo ocho condenados, cinco de ellos a la pena capital Posteriormente de un proceso marcado por el secretismo, que se dirigió condenado por Naciones Unidas por La carencia de transparencia. Conforme el fiscal, Shalaan Al-Shalaan, la investigación demostró que «el crimen no se dirigió premeditado, la Resolución se tomó en exactamente el mismo momento». El organismo internacional elaboró su propio relevamiento acerca de la situación y la relatora especial acerca de ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, concluyó que Arabia Saudí se dirigió «responsable» de la «ejecución extrajudicial» del periodista. El relevamiento elaborado por Callamard recogió que «existen elementos de demuestra creíbles, justificando una investigación suplementaria sobre la responsabilidad individual de altos responsables saudíes, incluido el príncipe heredero». Lo que ocurre es que MBS, el auténtico hombre ferviente del país y principal aliado regional de Donald Trump y Benjamín Netanyahu, es una línea roja que nadie puede cruzar.