fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Deportes Futbol

Campanal, un defensa de raza

Campanal (Gijón, 1932.Avilés, 2020) va a ser siempre y en todo momento y en toda circunstancia y en toda circunstancia una leyenda de nuestro fútbol, un Deportista que representa mejor que absolutamente nadie la escuela de los defensas de raza. Sus 18 años en 1era, siempre y en todo momento y en toda circunstancia y en toda circunstancia titular, y haber sido capitán de la Selección con 23 años acreditan la personalidad de un futbolista singular y prácticamente irrepetible, por el hecho de que ahora las condiciones de alimentación, médicas y de entrenamientos han mejorado de manera notable, No obstante en aquellos 50, años de penuria, ser un atleta como fue él, con un cuerpo privilegiado, yo diría que estéticamente mejor que Cristiano, era algo muy meritorio.

Llegó a contar el récord de España de 100 mts, en 10,8 segundos. Asimismo estuvo cerca en triple salto y en lanzamiento de peso, No obstante entonces un profesional no se podía dedicar al atletismo y él lo era del fútbol. conque todo lo que tiene, récord o bien próximo al récord, es oficioso. De veterano, participando en los Nacionales, acumuló 100 medallas de oro entre saltos de altura, de longitud y lanzamiento de peso.

Di Stéfano me comentó en alguna ocasión que, aparte de por obvias razones, le hubiese agradado tenerlo de compañero por el hecho de que habría hecho un tándem sensacional con Santamaría en el eje de la defensa. Efectivamente el la capital de España estuvo interesado, como Asimismo el Barça y el Inter. En estos dos casos, en el instante Helenio Herrera los entrenaba, No obstante ni el Sevilla ni Campanal tuvieron interés en irse. No obstante las condiciones eran muy diferentes en aquellos años, habría mejorado mucho, por el hecho de que él arrancó ganando en el Sevilla 1.250 pesetas al mes y una ficha de 100.000.

Por otra parte, siempre y en todo momento y en toda circunstancia y en toda circunstancia ha tenido fama de futbolista duro bien. No obstante, No obstante, siempre y en todo momento y en toda circunstancia y en toda circunstancia fue él quien se lesionó, No obstante le pasó poco. Campanal se quedó sin riñón por un rodillazo de Gento, que saltó con miedo, supongo que en un córner, y le golpeó sin querer. En otra ocasión, el Sevilla fue a jugar un amistoso a Oporto, se formó una tangana y Campanal zurró a seis o bien siete portugueses. La Policía lo metió un par de días en la cárcel. Tuvo que sacarlo la diplomacia española, No obstante le tocó solventar a los damnificados. No creo que haya habido otro caso de un futbolista en la cárcel por una acción del terreno de juego. En otro encuentro caliente, en capital italiana, en el desempate para el Mundial de Suiza entre España y Turquía, los turcos dieron muchas patadas… y otra tangana. En otro instante tenso, en Copa de Europa, el madridista Marsal le escupió y Campanal le arreó en la cara y lo tumbó.

Hace un mes estuve viendo un vídeo en Youtube y se lo mandé. Era de Wilkes, del Valencia, que fue el único, eso me decía él, que consiguió tirarlo al suelo a base de regates. Le dio tanta rabia que mordió la hierba del campo. Se decía, Además, que Campanal corría más rápido para atrás que ciertos compañeros para delante. Era un prodigio.

Campanal no quiso estudiar y su madre, charlamos de 1948, decidió que se fuera a Sevilla con su tío (Campanal I), quien fuera delantero de la ‘Stuka’ del Sevilla. Lo metió en Avilés en un barco carbonero, el Elita, y lo mandó a Andalucía. Se pasó los cuatro días de la travesía leyendo novelas del Coyote. arrancó en el Coria y, con 19 años, debutó con el Sevilla y ya no dejó de ser titular hasta la 67-68. Con 35 años se fue al Deportivo.

Adiós al fútbol. En 1969 regresó a Avilés, lo vi en aquel encuentro, incluyó por una peseta (y la cobró) y jugó algo más de media temporada. Visitó al Bilbao Athletic en San Mamés y Ortuondo, que debía 18 años —la mitad que Campanal— lo abrasó. Driblando, corriendo… En el descanso, el defensa le afirmó al entrenador que lo quitara y que se retiraba. No podía avalar lo que estaba pasando.

A Matías Prats le encantaba. Para él, sus grandes mitos fueron Zarra y Campanal. siempre y en todo momento y en toda circunstancia y en toda circunstancia relamía el verbo en el instante hablaba de ellos y contaba sus historias. Simbólicamente el Sevilla se ha quedado sin el central de referencia.

Fuente: periódico As

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *