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Se buscan agujeros negros masivos deambulando por nuestra galaxia

En los catálogos de los astrónomos existen miles de fotografías de galaxias en plena colisión. Versa de un proceso que puede llevar cientos, En oportunidades miles de millones de años en completarse. Nosotros no podemos vivir tanto para ver uno completo, No obstante sí que podemos atraer distintas colisiones en distintas fases para averiguar de qué manera funcionan. Es Del mismo modo que si es que un insecto que viviera Sólo un jornada quisiera estudiar las fases de la vida de un ser humano. No podría. Pero si es que captara imágenes separadas de muchos niños, adolescentes, jóvenes, personas maduras y ancianos, entonces podría hacerse una idea bastante completa de de qué manera se desarrolla la vida de una persona. De ahí que conocemos bastante bien de qué forma se desarrollan las fusiones entre galaxias, las fuerzas que entran en juego y de qué forma, al permanente, quedan distribuidas sus cientos y cientos de miles de millones de estrellas. Aunque, no sabemos nada, o bien casi nada, de lo que sucede con los enormes agujeros negros supermasivos que hay en los centros de esas mismas galaxias. ¿Se fusionan Asimismo, para dar sector a un «monstruo» todavía más grande? ¿O o o pueden fusionarse y siguen cada uno su camino? Todavía más monstruosos
Los cálculos de los astrónomos dicen que esos enormes y oscuros núcleos galácticos, cuyas masas pueden llegar a ser decenas de miles de millones de veces mayores que la del Sol podrían, si se dan Ciertas condiciones, fusionarse para dar sector a agujeros negros Aún más grandes, enviando por todo el espacio-tiempo. gigantescas ondas gravitacionales. Sin embargo esas mismas simulaciones Además comentan que si en la fusión entre galaxias existiera alguna asimetría, algo bastante típico, el agujero negro recién forjado podría ser expulsado violentamente de la galaxia y condenado a vagar en solitario a través del Universo. ¿En solitario? No del todo, por el hecho de que en su huída arrastraría a todo un enjambre de estrellas revoloteando a su cerquita de, dando sector a un extraño objeto teorizado a finales de la pasada década de los noventa y denominado «Sistema Estelar Hipercompacto» (HCSS por sus siglas en inglés). Se vería De exactamente la misma forma que un agujero negro supermasivo rodeado por un apretado conjunto de estrellas capturadas por su gravedad y moviéndose por su cuenta en la inmensidad del espacio. La existencia de los HCSS sería, por sí misma, una sólida demuestra del fenómeno de expulsión de agujeros negros supermasivos de sus galaxias Mediante lo cual se conoce Al semejante que «retroceso de ondas gravitacionales». El único problema es que Aún no se ha encontrado ninguno. Buscando entre los más pequeños
Para facilitar la búsqueda, los astrónomos han seguido otra estrategia. La idea es que si es que ese fenómeno sucede a la gran escala de un agujero negro supermasivo, De la misma forma debería ocurrir en escalas más pequeñas. Sabemos, por ejemplo, que los agujeros negros más pequeños, los de masa estelar, pueden fusionarse. De hecho, los detectores de ondas gravitacionales han podido ya observar un buen número de esas fusiones. Y más tarde están los llamados «agujeros negros de masa intermedia». En otros términos, ni tan pequeños Del mismo modo que estrellas ni tan grandes De exactamente la misma forma que los agujeros negros supermasivos. No obstante su existencia no está comprobada. Si es que bien, Cuando nuestra galaxia, la Vía Láctea, era mucho más joven que después, posiblemente Asimismo su agujero negro central, Sagitario A*, que Hoy tiene cuatro millones de masas solares, era mucho más pequeño. Y la colisión con una galaxia enana (y con un agujero negro central Asimismo más pequeño) podría haber dado lugar a uno, o bien a Múltiples, de estos agujeros negros de masa intermedia, de entre 100 y 10.000 veces la masa del Sol y que También hubieran sido expulsados del centro galáctico. La idea es que, idéntico que sus «hermanos mayores», De la misma forma estos agujeros negros de masa intermedia irían acompañados por un séquito de estrellas. En otras palabras, serían Como pequeños HCSS. Las simulaciones de los científicos predicen que deberían de existir Múltiples centenares de estos agujeros negros en el halo de nuestra galaxia. Desgraciadamente, tampoco se ha encontrado ninguno Hasta ahora. De hecho, la patentiza acerca de la existencia de agujeros negros de masa intermedia es, por en seguida, bastante escasa. Considerados Del mismo modo que el «eslabón perdido» de los agujeros negros, algunos estudios se han acercado mucho a su descubrimiento, Pero por el momento no ha habido resultados concluyentes. Su misma existencia es objeto de debate. Pero ¿qué estamos buscando?
Así las cosas, un club de astrónomos del Instituto Holandés de Investigación Espacial (SRON) y la Universidad de Redboud, en los Países Bajos, tuvo la brillante idea de que ciertos HCSS podrían haber sido ya recogidos por estudios anteriores y estar «perdidos entre los datos» de la misión Gaia o bien el Sloan Digital Sky Survey. De modo que se pusieron a revisar antiguos set de datos en búsqueda de señales de HCSS. Al hacerlo, Aunque, se dieron cuenta de que absolutamente nadie había hecho predicciones detalladas de cómo deberían ser exactamente esos cúmulos estelares hiper compactos, de modo que, Si bien estuvieran en los datos, no existía un juego de herramientas capaz de identificarlos. En un estudio recién publicado en «Monthly Notices of the Royal Astronomical Society», los investigadores simularon de qué manera debían ser los HCSS, con predicciones detalladas de sus colores, apariencia y espectros. No obstante no Sólo eso, Sino más bien que mostrando de qué forma aparecerían los Conjuntos de información de los HCSS durante del resto de datos de la observación y De la misma forma, incluso, mostrando de qué manera se verían esos extraños objetos en una imagen de telescopio. Lo cierto es que el Plantel de estudiosos no ha conseguido Todavía identificar un HCSS. Según explican, ese va a ser, precisamente, el próximo paso de su investigación. No obstante la texto de sus simulaciones significa que Desde a continuación De la misma forma otros astrónomos tendrán las herramientas para buscar estos esquivos objetos espaciales. Localizar el eslabón perdido
Si alguna persona lo consigue, aparte de haber encontrado un Sistema Estelar Hiper compacto va a haber demostrado, Además, que los agujeros negros de masa intermedia existen de verdad. En palabras de David Lena, primer firmante del artículo, «si De hecho encontramos Grupos estelares hiper compactos, al mismo tiempo demostraremos la existencia de agujeros negros de masa intermedia». Queda abierta la problemática de si los agujeros negros supermasivos, con masas que van A partir de millones a miles de millones de veces la del Sol, son o bien no capaces de fusionarse. Ciertos cálculos sugieren que si es que dos de ellos se acercaran lo suficiente (a un parsec de distancia, lo que equivale s 3,2 años luz), su propia energía orbital los mantendría orbitándose mutuamente y de forma estable incluso A lo largo de miles de millones de años. Lo cual sí sabemos es que los agujeros negros de masa estelar (entre 5 y 100 veces la masa del Sol) sí que pueden fusionarse. Y si es que se consigue localizar algún HCSS en el halo de nuestra galaxia, eso será una demuestra de que Asimismo los agujeros negros de masa intermedia pueden hacerlo, lo cual aumentaría la probabilidad de que los agujeros negros más grandes pudieran fusionarse También. Esas esquivas y compactas bolas de estrellas que son los HCSS, Porque, son la clave para solucionar de un Solo golpe Varios misterios espaciales. Acto seguido Sólo queda encontrarlas.