fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

Trump en contra de los guiones

Al presidente americano no le agrada ceñirse a un guión. Tal vez Por eso ha desatado un ola gigante funcionario al cuestionarse si es que se deberían aplazar las comicios de noviembre y sugerir el fraude en La mayoría del voto por correo. Un puñetazo en la mesa para demostrar a sus asesores electorales quien manda y recordarles que ser completamente impredecible es su especial fórmula de victoria. Llevaba Múltiples días de disciplina y moderación en sus mensajes: por fin pedía que se llevase mascarilla y reconocía la magnitud de la catástrofe sanitaria y el descontrol en La mayoría de los Estados. No obstante Trump es un antídoto contra el aburrimiento. Otra posibilidad es que haya elegido sembrar el caos ante los terribles datos económicos que se publican estos días, los peores Desde la gran Depresión. Absolutamente nadie Tal como él sabe crear marcos para acotar los debates del jornada y condicionar el ciclo de noticias. Por fortuna la primera democracia del planeta tiene Algunas reglas básicas inmutables y la fiesta periódica de comicios en fechas previstas de antemano por el legislativo es inmune al antojo de un presidenta en apuros. Da sitio a recordar que Durante la guerra civil y las dos guerras mundiales no se aplazaron los comicios. Después de el enésimo cuestionamiento presidencial de las reglas del juego de la democracia, por 1era vez en cuatro años los líderes de su propio partido han salido en tromba a criticarlo, al sentirse atacados por un falso republicano con tics autocráticos que no reconoce límites a sus apetencias. Mitch McConnell y Kevin McCarthy, que lideran a los conservadores en el Senado y la Cámara, han negado de manera tajante la deriva trumpiana, que a su vez puede animar a muchos de sus votantes a quedarse en casa. El torpedo en manera de tweet presidencial Además prepara el terreno para deslegitimar una posible victoria del demócrata Joe Biden. La pesadilla de un candidato derrotado que se niega a abandonar la Casa Blanca y emprende una batalla legal y mediática contra el resultado electoral, ya no es producto de la fértil imaginación que despliegan los guionistas de series políticas.