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EE.UU. consuma en Taiwán un nuevo desafío a China

En una visita que supone todo un desafío a China, el secretario de Salud de U.S.A., Alex Azar, está ya en Taiwán, la isla reclamada por el autoritario régimen de Pekín. Si bien Taiwán es un país independiente de facto, Solo lo reconocen 15 Estados del mundo y Washington cambió sus relaciones diplomáticas por China continental en 1979. Desde entonces, y Gracias a la «política de una sola China» que exige Pekín, ningún miembro del Gobierno estadounidense había viajado a Taiwán hasta Ayer, en el horario su secretario de Salud aterrizó en el viejo aeropuerto del centro de Taipéi. En medio de la pandemia del coronavirus, la visita está más que justificada pues Taiwán es uno de los países que mejor ha luchado contra la enfermedad Covid-19. A pesar de su cercanía con República Popular China, Solo ha registrado 480 contagiados, La mayor parte importados, y siete muertos. Justo en el extremo opuesto se sitúa EE.UU., con cinco millones de infectados y 160.000 muertos, un Cuarto del total mundial. Para aprender de la eficacia taiwanesa, Azar visitará su Centro de Control y Prevención de Enfermedades y firmará un memorándum de cooperación con el Gobierno en materia de sanidad. Una relación directa entra ambas Administraciones que, junto a la reunión prevista con la presidente Tsai Ing-wen, enfurecerá a Pekín, que intenta aislar Internacionalmente a su Ejecutivo por su discurso soberanista. «El asunto del Estrecho de Taiwán es el más sensible al que se enfrentan las relaciones entre EE.UU. y China. Esperamos que EE.UU. detenga los intercambios oficiales entre Los dos lados para evitar dañar las relaciones con China y preservar la estabilidad», advirtió la semana pasada en Pekín el portavoz de Exteriores, Wang Wenbin. Aunque la Casa Blanca se guardará de reconocer a Taiwán Del mismo modo que un Estado soberano y de restablecer la relaciones diplomáticas, mantenidas ahora con oficinas de representación económica y cultural, Trump continuará jugando esta baza en su Nueva Guerra Fría contra China. El coronavirus ha agravado las disputas comerciales, políticas y tecnológicas entre ambas superpotencias y, de acá a las comicios estadounidenses de noviembre, se espera que Trump siga atizándole a Xi Jinping cada vez que pueda, entre otras cosas para desviar la atención sobre su nefasta administración de la pandemia en casa. De ahí que, y No obstante no haya nudos diplomáticos, es probable que otros altos cargos del Gobierno estadounidense empiecen a recalar en Taiwán Desde ahora. En verdad, la visita de Azar es la 1era Desde que, en 2018, Trump firmara el Acta de Viajes a Taiwán, que fomentaba las relaciones directas entre ambas partes. Desde entonces, el Simposio ha aprobado otras cuatro mociones, De exactamente la misma forma que el Acta acerca de la Participación Internacional de Taiwán, para abogar por la admisión de la isla en organismos internacionales donde en seguida está vetada por la presión de República Popular China. Uno de ellos es la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde se ha vuelto a abrir el discute sobre su inclusión Tras su éxito a la hora de detenerse el coronavirus. «Aterrizados en Taipéi. Nuestra delegación del Departamento de Salud y Servicios Humanos lleva mascarillas y ha dado negativo en las pruebas de Covid-19. Honrados de estar aquí para transmitir nuestro apoyo a Taiwán y su liderazgo global en salud», escribió Alex Azar en Twitter al llegar a la isla. En contraposición a las críticas que Trump dedica a China por intentar ocultar la epidemia y aparentemente falsear los información, su secretario de Salud alabó la semana pasada a Taiwán «como un modelo de transparencia y cooperación en salud global». Frente a las acusaciones en contra de el autoritario régimen del Partido Comunista, Azar afirmó que «las sociedades libres y democráticas son el mejor modelo para defender y promover la salud». El ante taiwanés se suma De esta manera al deterioro de las relaciones entre EE.UU. y República Popular China, que viven su peor momento y últimamente están chocando casi en todo. Sin embargo la carta de Taiwán no es inédita para Trump por el hecho de que, Después de ganar las elecciones en 2016, había recibido la denominada de Tsai Ing-wen para felicitarle, 1era vez que los presidentes de Los dos países hablaban oficialmente Desde 1979. Ese año, Washington cortó sus nudos diplomáticos con Taipéi para establecerlos con la pujante República Popular China, Sin embargo se comprometió a seguir proporcionándole la defensa que necesite en un Sólo lucrativo negocio de venta de armas que ha continuado hasta en seguida.