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Prensa Libre Online

La otra noticia

Mes: septiembre 2020

Rakitic contra Campaña

El escenario del Ramón Sánchez Pizjuán alza esta tarde por 1era vez su telón en la presente temporada con un Sevilla-Levante en el que los focos apuntan al centro del campo (prosigue el encuentro en directo en AS.com). Empatados a … Sigue leyendo →

Bienvenidos a San Mamés

San Mamés sube el telón dos meses y medio después sin que haya cambiado prácticamente nada (prosigue el encuentro en directo en AS.com). El 16 de julio cerró la función ante al Leganés con un desastre que dejó al Athletic … Sigue leyendo →

Las dos velocidades de Pedrosa

Adrià Pedrosa se estrenó como titular el último día de la semana en el Tartiere, una genial noticia para el Espanyol Después de la floja temporada anterior del lateral izquierdo de Gavà. El canterano ocupó la plaza de Dídac Vilà … Sigue leyendo →

López Obrador todavía espera que el Rey o bien el Papa se disculpen por la Conquista de México

López Obrador continua a la espera a que el Rey Felipe VI y el Papa Francisco I se disculpen por la Conquista de México, un hecho sucedido hace 500 años. El presidenta mexicano retornó a obstinarse El jornada de hoy en que le gustaría que esa expresión de perdón se produjera en 2021, en el horario su gobierno tiene programado una serie de actos para conmemorar los 200 años de la Independencia de México, un proceso funcionario que se consumó en 1821 Después de una cruenta guerra civil que terminó con el dominio español acerca de la extinta provincia de Inédita España. «No descartamos que haya de una parte de la monarquía un recambio de actitud y, con humildad, se ofrezca una disculpa», avisó el primer magistrado Andrés Manuel López Obrador en «La Mañanera», la rueda de prensa matutina con la que cada día marca la agenda mediática de México. «Lo mismo en la ocación de la pedido que hemos hecho al Papa Francisco. La Iglesia ya ha reivindicado a los pueblos originarios, lo hizo en Bolivia», Fichó el mandatario acerca de unas exigencias de perdón que avisó en marzo de 2019. Entonces, López Obrador mandó dos cartas, una a Felipe VI
y otra a Francisco I, para proponer que se realice un relato de agravios por las violaciones «a lo cual en seguida se conoce De la misma forma que Derechos Humanos», Según manifestó. Mediante un comunicado, el Gobierno de España respondió que rechazaba «con firmeza» la pedido del presidente de México. La relación entre España y México ha sido genial Desde el momento en que se restableció en 1977 A lo largo del Gobierno del presidenta mexicano, José López Portillo, cuyos antepasados paternos procedían de Navarra. Las relaciones estuvieron rotas A lo largo de el Franquismo, a causa al apoyo que dio México a la República A lo largo de Y luego de la Guerra Civil (1936-1939). A lo largo del conflicto, México mandó un cargamento de fusiles al bando republicano. Al finalizar el enfrentamiento, el país mesoamericano se convirtió en un Solo lugar de refugio para miles de exiliados Del mismo modo que el dirigente socialista Indalecio Prieto o el funcionario José Giral, presidenta del Consejo de Ministros de la República Durante un breve periodo de la Guerra Civil. En un intento de acercar posiciones con López Obrador, Pedro Sánchez fue a México en enero de 2019 para convertirse en el 1er presidente en visitarle Después de empezar su orden en el último mes del año de 2018. Del mismo modo que comunicado de los acontecimientos, Sánchez entregó al 1er magistrado mexicano el acta de nacimiento de su abuelo José Obrador, quien nació en Cantabria en 1893 y emigró a Mesoamérica en 1917. Aparte de la petición de disculpa por la Conquista de México-Technochitlan (1519-1521), la relación a dos bandas se encuentra en un Sólo momento complicado Gracias a los constantes ataques que elabora López Obrador a empresas españolas que poseen presencia en el país. OHL, Iberdrola y Repsol se han convertido en las principales dianas del presidente, quien suele acusarlas de haber cometido irregularidades.

Todo lo que Estados Unidos no quiere

En un alarde de irónica sagacidad, a la rutilante Ava Gardner se le atribuye aquello de que «Hollywood A mí me dio todo lo que no quería». De un tiempo a esta comunicado, la política en diversas latitudes parece Además empeñada en generar todo lo cual los votantes no desean, ni mucho menos necesitan. Un buen ejemplo de esta preocupante inutilidad ha sido el primer debate entre Donald Trump y Joe Biden de hacia a las elecciones presidenciales que U.S.A. celebrará en cuestión de cinco semanas. Los 96 minutos emitidos A partir de Cleveland, Ohio, sirvieron para ilustrar la realidad de un país completamente desquiciado hasta el punto de haber perdido por completo la noción del respeto y la dignidad. El veredicto más repetido es que, con diferencia, ha sido el peor debate presidencial A partir de que Richard Nixon y John F. Kennedy en un Solo estudio de televisión de Chicago cambiaron para Siempre y en todo momento y en todo momento las campañas presidenciales de Estados Unidos. A partir de luego, las apariencias, el postureo y la imagen pasaron a ser tan importantes, o bien incluso más, que las ideas, el contenido y la sustancia. La pandemia ha logrado convertir el pautado camino hacia la Casa Blanca en un Sólo proceso funcionario casi irreconocible, Desde las primarias sometidas a una muerte súbita hasta el riesgo de una eterna noche electoral. Y los debates no se han librado de esta profunda desfiguración política. De hecho, el virus ha exacerbado todo lo que no funcionaba en Estados Unidos: la desigualdad, el problema racial, la sanidad, la extrema polarización política y la espiral de crispación en un Sólo país armado hasta los dientes. Entre tanta bronca, descalificación, estruendo y cuestionamiento de la legitimidad de la democracia americana, el discute quedó reducido a dos caducos personajes (Trump, 74 años; Biden, 77) con un aspecto profundamente desdichado. Se les notó demasiado que no querían estar haciendo esta especie de entrevista de trabajo televisiva que requiere una candidatura a la Casa Blanca. Y al final, Los dos candidatos se limitaron a bramar, o bien balbucear, sobre todo lo cual los estadounidenses no quieren.

Confinados en Israel entre unos vecinos que Sólo temen al Juicio Final

Lo primero que sientes es incredulidad. ¡No puede volver a estar pasando! No importa que los expertos alertaran de lo vertiginoso de la desescalada, que las cifras lo estuvieran anunciando Desde hacía semanas, que los médicos levantaran la bandera roja o bien que cada vez más personas futuras se hubieran infectado… todos queríamos recuperar la vida anterior a marzo y no mirar nunca más atrás. De pronto, una tarde, llega el mensaje de el colegio para informar del cierre indefinido del centro siguiendo la Resolución del Ministerio de Educación, después el ministro de Salud informa de las nuevas antiguas directrices que todos conocemos, se limitan los movimientos, se cierran las tiendas no esenciales, se recorta el transporte público… El planeta vuelve a adquirir las dimensiones de tu casa, tus ojos son los balcones y ventanas y maldices a los vecinos que se toman a la ligera el caso y siguen disfrutando del parque del distrito De esta forma como si esto no fuese con ellos. Estás confinado. La 2da oleada de coronavirus golpea fuertemente a Israel, donde un tercio de los 1.547 fallecidos por coronavirus y alrededor la mitad de los más de 240.000 infectados se han producido en el ultimo mes. El Estado judío, cuya contestación se dirigió modélica en la 1era ola, se dirigió el primero en confinar nuevamente a su población ante al aumento imparable de la curva y lo hizo el 18 de septiembre. Un confinamiento flexible, marcado por La falta de unidad entre los socios de gobierno en asuntos clave De esta manera tal como las manifestaciones que A partir de hace trece semanas congregan a miles de personas frente a la casa de Benjamín Netanyahu o el cierre de las sinagogas, punto clave ante las fiestas judías. El plan del Gobierno era un cierre de 21 días para afrontar las grandes festividades del calendario judío, A partir del Año Nuevo (Rosh Hashana), hasta el Sukot (celebración de los tabernáculos), con el Yom Kippur durante. Tres semanas de encierro, con limitaciones a las oraciones en grupo y freno a las reuniones familiares, un plan lógico sobre el papel, No obstante con poco margen de logro en un país con más de un millón de judíos ultraortodoxos, divididos en infinidad de Conjuntos y con rabinos preocupados por el Juicio Permanente, no por la pandemia. ¿El resultado? La aparición del ministro de Salud, Yuli Edelstein, adelantando que el confinamiento será más largo de lo previsto, que absolutamente nadie espere que se termine el 11 de octubre. Jerusalén, región roja
Jerusalén es la ciudad con más casos activos del país. El sanatorio Share Zedek es uno de Los dos centros israelíes con la planta Covid completa y Desde hace una semana se deriva a los enfermos a otros hospitales. A unos pocos minutos en automóvil se encuentra el barrio de Mea Shearim, bastión ultraortodoxo que recorrió el lunes el periodista Anshel Pfeffer, del periódico Haaretz, Durante el jornada sagrada de Yom Kippur. Allá se Encontró a «miles de fieles» reunidos en sinagogas Al idéntico que la de Belz, sin mascarillas y sin ningún tipo de distancia social, Al similar que si el contagio del virus fuese «un auto-sacrificio» que hacían en nombre de su fe. «¿Coronavirus? Solo tememos miedo jornada del Juicio Final», le confesaron los allá congregados A lo largo de la primera frase del jornada. Ni rastro de la Policía, más ocupada en cerrar cruces y calles para evitar el tráfico de autos en el jornada santo que en imponer las limitaciones aprobadas por los responsables de Salud. A lo largo de el fin de semana se registraron 1.384 casos en la ciudad santa, donde la cifra de casos activos llegó los 7.226. De los nuevos positivos, 817 fueron ultraortodoxos, Según los data del ministerio de Salud. Las estadísticas oficiales sitúan a los Localidades y distritos de estos religiosos De esta manera tal como los lugares con más alto nivel contagios (25%), seguidos de los árabes israelíes (entre el 10 y el 15%). Antes del confinamiento total, las autoridades intentaron imponer en estas regiones rojas un toque de queda, Sin embargo no surgió efecto. El directivo general de Salud, Hezi Levy, alertó de que las yeshivas (escuelas religiosas) presentan «cifras enormes de contagios» y avisa de que Pero vivan en guetos, estas cifras «nos han afectado a todos por su impacto en los hospitales». El alcalde de la ciudad santa, Moshe Lion, realizó De la misma forma una «llamada de emergencia» a los ultraortodoxos Puesto que «la ocasión de los centros de salud es preocupante» y les solicitó respetar las normas para «salvar vidas». Muchos no le están haciendo caso y el resultado se verá pronto en una curva que no conoce razas o religiones y que no frena su ascenso Pero se repita mil veces un texto del Pentateuco.

Trump, «el amigo verdadero Israel» que no condena a un grupo antisemita

Donald Trump, el «amigo verdadero de Israel», Conforme Benjamín Netanyahu, no condenó al conjunto ultra derechista The Proud Boys A lo largo de el debate con Joe Biden. En diarios De esta forma tal como «The Jerusalem Post», la pregunta que se hicieron es si es que este tipo de Grupos odian a los judíos y son o no antisemitas. La contestación fue que «algunos de sus miembros, incluido su fundador Gavin McInnes, lo son». «Proud Boys, dad un paso atrás y estad preparados», afirmó el presidente A lo largo de el discute, sin llegar a condenar al conjunto, De la misma forma que le pedía Biden. El periódico israelí sostuvo que «el antisemitismo no es una parte de su ideología central, No obstante Conforme la Liga Antidifamación (organización estadounidense que se dedica a detener la difamación del pueblo judío), tiene vínculos con Grupos supremacistas blancos y McInnes ha efectuado Varios discursos antisemitas». La prensa local recordó que en 2017, miembros destacados de The Proud Boys desfilaron por las calles de Charlottesville con formaciones neonazis y recogieron las declaraciones de su fundador en el video clip titulado «10 cosas que odio de los judíos» en el que McInnes se presentaba De este modo como un negacionista del Holocausto. Para el creador de este grupo que defiende Trump, los judíos son unos «quejicas» que poseen un «miedo paranoico a los nazis».

La discusión más venenoso de la historia deja todo Del mismo modo que estaba

En el minuto 50, en el momento Joe Biden llamó «payaso» a Donald Trump Tras una de las 128 cortes del presidenta, quedó ya claro que el 1er debate electoral de la campaña de 2020 iba a quedar en los anales de la historia Del mismo modo que el más bronco, el más zafio, el menos digno y, Al parecido que demostraron los resultados de audiencia y las encuestas de opinión siguientes, el más inconsecuente de cuantos se han emitido de manera ininterrumpida Desde 1976. La prueba definitivo de que este debate Solo sirvió para demostrar lo bajo que ha caído la política estadounidense contemporánea es que en cuanto terminó, las dos grandes cadenas informativas de EE.UU. emitieron sendas encuestas realizadas entre su audiencia. Para la conservadora Fox News se impuso Trump por un 60%, y para la CNN, más a la izquierda, ganó Biden por el mismo porcentaje. De todos modos, da lo mismo. Estos debates hace largos años que no tienen efecto alguno acerca de el electorado. El consenso de los expertos en sondeos en 2016 viajó que Hillary Clinton ganó de calle los tres debates, y incluso De esta forma perdió la presidencia. De hecho hay que remontarse a Ronald Reagan para ubicar un presidenta al que su actuación en un hacia a cara sí le dejó ganar votos. En el 2do de los que tuvo con Jimmy Carter en 1980 le repetía a este la muletilla «ya está otra vez» frente cada ataque, una frase que se convirtió en un lema extraoficial de su exitosa campaña. En en el segundo discute con Walter Mondale en 1984, Reagan hasta bromeó acerca de su propia edad (73 años): «No voy a hacer de la edad un tema de campaña, por el hecho de que no quiero explotar, por motivos políticos, la juventud e inexperiencia de mi candidato». Su oponente hasta se rió, frente la proverbial campechanía de aquel presidenta. En el primer debate del actual año entre Trump y Biden, de 74 y 77 años respectivamente, las únicas risas eran maliciosas, de burla, falcadas entre invectivas De la misma forma que radical, racista, estúpido o bien mentiroso. La audiencia tomó nota. Era imposible entender nada, más allí de que Trump y Biden parecen detestarse. A todas luces, el bronco hacia a hacia se dirigió un fracaso de audiencia. Si es que en 2016 vieron en las cuatro grandes cadenas generalistas el primer debate entre el actual presidenta y Clinton más de 45 millones de personas, el martes por la noche se conectaron menos de 29 millones, Conforme las mediciones hechas públicas Ayer. Cierto es que Hoy es mucho mayor la audiencia por internet y redes sociales, que no entra en esos cómputos. Los momentos estelares de discute, troceados en breves vídeos, sí acudieron propensión Ayer en todas y cada una las redes sociales y Ciertamente dejan en mal lugar a Ambos candidatos. Acerca de todo, el instante en que Trump dio una contestación confusa e incoherente en el horario le solicitó el moderador que repudiara Claramente a las milicias racistas. Su contestación, «den un paso atrás, y queden atentos», fue reproducida Ayer hasta la saciedad en las webs informativas, los programas de radio matutinos y las cadenas televisivas. El minuto de oro de Biden se dirigió Una vez que hizo uso del manido «¿por qué no te callas?», tan célebre en España y Venezuela, Antes de llamar «payaso» al presidenta, otro momento para el olvido. El resultado es que nada reemplazó. A jornada de La jornada de ayer la media de encuestas proseguía donde estaba el 1er día de la semana, con Biden por delante en intención de voto general, y Trump más de seis puntos por debajo. Tampoco son esas cifras indicativas de nada, pues en 2016 Trump ya ganó la presidencia A pesar de disponer las encuestas —y los debates— en en contra de.

Biden decepciona al entrar a la disputa en el barro con Trump

La duda Antes del discute entre Donald Trump y Joe Biden del pasado martes no era si el presidente de EE.UU. rompería reglas, Sino más bien más bien que cuáles serían. El ascenso al poder del multimillonario neoyorquino se ha cimentado en reescribir la política. Una Despues de otra, se saltó las convenciones de la corrección, del decoro y de los valores que se presumen a quien pretende u ocupa la Casa Blanca. Trump apostó a que buena parte de la sociedad -la clase media blanca, con su nivel de vida deteriorado y despreciada por la política identitaria de la izquierda- no vería con malos ojos a quien se presentaba a romperlo todo y devolverles la grandeza. Trump presentó su candidatura llamando a los inmigrantes mexicanos «criminales» y «violadores»; insultó la apariencia física de sus colegas de partido en las primarias republicanas; animó a que los asistentes a sus mítines corearan «¡enciérrala!» sobre Hillary Clinton; pidió a Rusia que investigara a su rival electoral; dijo que había «gente muy buena» entre los neonazis que protagonizaron protestas violentas -con una víctima mortal- en Charlottesville en 2017; ha mentido y exagerado sin rubor y con insistencia en sus apariciones públicas Del mismo modo que presidenta; y, en los últimos tiempos, ha inculpado a su actual oponente de emplear drogas para mejorar su rinde en los debates. Comentan los estrategas que en el momento algo funciona lo mejor es no tocarlo. Este martes, Trump no falló a sus seguidores -el entusiasmo de sus votantes y su aprobación entre republicanos son muy altos- y dobló la apuesta: arrastró el discute al caos y la confrontación, Al parecido que jamás se había visto en un partido entre candidatos a la presidencia. Tampoco en 2016, En el momento en que se enfrentó a Clinton. Trump se dirigió luego agresivo con la candidato demócrata, Sin embargo con Biden estiró mucho más el chicle. El juego de Trump
Desde el mismo arranque, salió decidido a imponer su juego. Interrumpió sin parar a Biden, elevó sus palabras acerca de el hilo de voz indeciso del candidato demócrata, habló en la fecha no le tocaba y repartió golpes bajos. Insistió en que no reconocerá los resultados de la elección y se negó a condenar el supremacismo blanco. Biden, desarbolado, acabó por bajar al barro y el discute se convirtió en una tertulia gritona de «reality». Los estadounidenses que no apagaron la TV acudieron testigos de un espectáculo lamentable. A los analistas políticos se les acababan los epítetos para describir el encuentro: «desgracia», «tren descarrilado», «el peor debate de la historia». Antes de que se iniciaran las hostilidades, el moderador, Chris Wallace, aseguró que su papel sería ser «tan invisible Al idéntico que fuera posible». Todo lo contrario: tuvo que lidiar con las cortes de Trump, tratar, sin logro, de centrar el debate en las cuestiones fundamentales e insistir para que los candidatos respondieran a sus preguntas. Tuvo más trabajo con Trump que con Biden, al que tuvo que llamar la atención varias veces y conminarle a que respetara las normas pactadas por ambos: en otros términos, abandonar platicar al contrario en turnos de dos minutos. El presidenta protestó y le informó en una oportunidad que Biden Además le interrumpía. «Francamente, usted ha interrumpido más», respondió Wallace, un periodista respetado de Fox News, el canal de noticias más amable con Trump, y que ya le sometió a una entrevista exigente el mes pasado. «Fue una desgracia nacional», sostuvo Ayer Biden acerca de el rinde del presidenta de EE.UU. El aspirante demócrata estuvo, Pero, muy lejos de salvarse. Su plan era distanciarse de la bronca de Trump y hablar directamente al votante (lo logró en alguna situación, lo mejor que hizo en el debate). Centrarse en la gestión de Trump de la pandemia, que acumula más de 200.000 muertos y millones de empleos perdidos en EE.UU. Biden, sin firmeza
Biden no pudo evitar la activa que buscó Trump. Falto de energía y de reflejos, no tuvo la capacidad para contrastar las bravatas del presidenta, para arrinconarle en sus contradicciones. Sí lo hizo Wallace en alguna oportunidad, Cuando no le abandonó esquivar alguna pregunta. «Parece que estoy debatiendo contigo, no con él», le informó el primer magistrado al moderador. A Biden le faltó firmeza para marcar distancias con la sordidez de Trump, al que llamó «payaso», «mentiroso», «racista» y al que dedicó un «¿por qué no te callas?». En esa gresca, claro, se impuso Trump. No le importó meterse en temas muy personales y recordó cómo un hijo de Biden, Hunter, «fue expulsado del ejército sin honores por tomar cocaína». Los grandes asuntos que preocupan a los estadounidenses -respuesta al Covid, sanidad, economía, renovación del Supremo- se ahogaron en el barro. El país está en medio de una crisis sanitaria y económica, en seguida de un verano de quejas y tensiones raciales, y con la perspectiva de una crisis política a la vuelta de la esquina. La sombra de la violencia cada vez es más tupida, en un país polarizado al extremo y con la clase política enconada, en medio de las contrariedades para el voto que supone la pandemia y en ante de un recuento que se prevé interminable. Con mucha probabilidad, acabará en un encuentro legal incierta. Ese panorama Solo se oscureció con la discusión. Trump se negó a comprometerse a no declararse vencedor la noche electoral hasta que haya una certificación independiente de los resultados, Tras rechazar aceptar una derrota si hay voto por correo. Asimismo evitó condenar al supremacismo blanco y a las milicias que lo apoyan. Wallace le solicitó que exigiera a esos Grupos que se echaran para atrás y Biden le dijo que lo hiciese de manera específica con los Proud Boys, una formación de extrema derecha violenta. «Proud Boys, dad un paso atrás y permaneced listos», se dirigió la reacción de Trump, que viajó celebrada de forma inmediata por ese grupo Del mismo modo que una denominada a las armas.

Stuani abre la puerta a continuar en el Girona un curso más

El Girona está cada vez más cerca de poner el lazo a su mejor ‘fichaje’ en este mercado. La entidad arlequinada es optimista y confía en terminar de convencer a Cristhian Stuani a fin de que continúe, como mínimo, una … Sigue leyendo →