Lucescu, 75 años de leyenda

Mircea Lucescu (Bucarest, 1945) consiguió clasificar en la noche de el día de el día de ayer al Dinamo de Kiev para la fase de Conjuntos de la Champions League. El billete conseguido no va a ser uno más ni para él ni para su club. Con él, se ha convertido en el técnico más veterano de la historia en dirigir a un club en la máxima competición continental. A sus 75 años, el rumano prosigue viviendo el fútbol como su gran pasión y no está en su mente dejarlo. Al menos, de instante. 

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Su currículum, conocido por todos, recoge victorias duelos como el del encuentro ante al la capital española de los Galácticos en la Supercopa de Europa del 2000, su UEFA con el Shakhtar, sus piques con Pep Guardiola o bien sus incontables títulos. aunque prácticamente ninguno tiene reconocimiento internacional, como entrenador suma un total de 33 trofeos conquistados. Muy pocos están a su altura, aunque está lejos de Sir Alex Ferguson, intérprete primordial de 48.

desde el instante en que debutara allá por el año 1964 como futbolista profesional, no se ha separado del deporte rey en ni un instante. El Dinamo de Bucarest ha sido el club de su vida. En 1965 lo dejó para poner con rumbo al Sportul Studentesc, No obstante retornó dos temporadas después. Ahí se hizo un nombre para triunfar a lo largo de diez campañas de nuevo en la capital de Rumanía. Ya con 32 años, arrancó su última etapa como profesional en el Corvinul Hunedoara.

Fíjense si ha llovido desde entonces que Lucescu fue entrenador-Deportista del Corvinul Hunedoara hasta el fin de su trayectoria. solamente completar, sus avanzados conocimientos acerca de el fútbol rumano y el liderazgo que siempre y en todo momento y en toda circunstancia y en todo momento probó acerca de el terreno de juego ly Asimismo llevaron a dirigir la selección en 1981. Con ella, consiguió la clasificación para la Eurocopa del 84, aunque jamás acabó de descubrir la continuidad requerida para asentar al combinado nacional en las fases finales de campeonatos internacionales.

Deportista… ¡con 45 años!

ya Ya antes de dar su salto a otras ligas del continente europeo, Lucescu regresó a ‘su’ Dinamo de Bucarest. De 1986 a 1990 tomó el cargo de técnico, No obstante llegó a disputar, debido a las circunstancias, ciertos partidos como Deportista. En una entrevista en UEFA, el entrenador del Dinamo de Kiev avisó por qué fue entonces el instante de dejar su nación: «Tan pronto como me fue posible, en 1990, Después de la caída del comunismo, abandoné Rumanía. Venía de un lugar donde había reglas muy estrictas, con lo que en el instante puse un pie en el planeta democrático hubo mucha responsabilidad».

En 1991 firmó por el Pisa Calcio, italiano, con el que no pudo certificar la permanencia en la máxima categoría. De ser idolatrado en Rumanía al 1er varapalo en su carrera como entrenador. Aun de esta forma, había recibido una 2da ocasión en el Brescia. Dicho y hecho, consiguió el ascenso a la 1era, aunque bajó de nuevo la proxima campaña. En 1994, conseguiría, una vez más, ser de los mejores de la Serie B. Compró el billete de vuelta a su nación natal en 1997, en el instante finalizó su etapa en el Reggiana

el gran salto

Una vez cubierta la ‘morriña’ por medio de la época 1997-98, llegó la enorme ocasión de su carrera deportiva. Todo un Inter de Milán llamó a su puerta para la 98-99. No era su hábitat natural y no tuvo problema en reconocerlo. «Siento que me impresionara la popularidad de alguno de mis jugadores, era imposible hacerlos jugar a todos a la vez. Saqué a Ventola en sustitución de Ronaldo. Quería jugar, No obstante no entrenaba. Del cancha se marchó al aeropuerto y se fue a Brasil. Fue un placer verlo jugar, un auténtico placer«. jamás acabó de encontrarse cómodo y anunció su dimisión para volver al Rapid de Bucarest.

Rumanía era su colchón, su casa, No obstante no su meta. Firmó con el Galatasaray, con el que consiguió una Supercopa de Europa, una Liga y una Copa. más tarde, llegó al Besiktas. En 2004, con 59 años, halló un nuevo hogar en Ucrania. El Shakhtar le tentó, él admitió y unieron sus caminos a lo largo de más de una década. De 2004 a 2016, Lucescu vivió una temporada gloriosa a nivel de títulos. Ganó ocho Ligas, seis Copas, siete Supercopas y lo que probablemente ha sido su mayor éxito profesional, una Europa League en 2009.

Vuelve a una selección, No obstante no a la rumana

En 2016, Shakhtar y Lucescu acordaron despedirse, con el reconocimiento a una trayectoria intachable. Solo unos días después llegó a Rusia, al Zenit de San Petersburgo. No brilló como se esperaba y fue destituido. Llegó su instante para dirigir de nuevo a un club nacional. No obstante no al rumano, Sino más bien más bien al turco. Su experiencia y veteranía no ayudó a sus futbolistas a alcanzar la clasificación para el Mundial ni tampoco para amarrar la permanencia en su conjunto de la Liga de Naciones. Ahora, hace historia con el Dinamo de Kiev, al que ha clasificado para la Champions para convertirse en el más veterano de la historia de la competición. prácticamente nada.

Simeone y Pirlo

por medio de su dilatada carrera como entrenador, Lucescu ha tenido la ocasión de dirigir o bien enfrentarse a lo que más tarde fueron leyendas del fútbol. A Simeone, actual técnico del Atlético de la capital española, tuvo el honor de aconsejarle en múltiples temporadas. Pero, en una entrevista a la gaceta Panenka, estimó que al argentino aún le quedaba mucho para brillar: «Técnicamente era una catástrofe, No obstante debía un alma fantástica y era muy inteligente. debía mucha ambición, perfeccionó su técnica y, acerca de todo, su carrera futbolística».

Asimismo fue el encargado de hacer debutar a un tal Andrea Pirlo. Con tan solo 15 años en su carnet de identidad, un adolescente de la cantera del Brescia empezaba a entrenar con los mayores. En mayo del 95, con 16 años y un par de días, disputó diez minutos contra el Reggina en un encuentro de la Serie A. En aquella temporada, absolutamente nadie había debutado tan pronto en la máxima categoría del fútbol italiano. No solo influyó su talento, Sino más bien más bien la visión del técnico que apostó por él ya Ya antes que absolutamente nadie. Sí, Lucescu. El resto es historia. Quien sabe si Alumno y maestro se volverán a descubrir en la Champions, ahora los dos en el banquillo.

Fuente: periódico As