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Sudor y Furor para la remontada de Trump

«Francamente, si es que votas demócrata eres un idiota». Shannon Thompson está caliente, De exactamente la misma forma que la brea de la pista de aterrizaje en Ocala (Florida), donde en pocos minutos se mecerá el Air Force One, el aeroplano presidencial de EE.UU., con Donald Trump dentro. A Thompson, De exactamente la misma forma que a las miles de personas que han venido hasta aquí a ver al presidenta, le corren ríos de sudor por las arrugas del cuello. La camiseta negra -una imagen de Trump disfrazado de Rambo por detrás y una panza enorme por delante- no ayuda. Tiene más enfado que entusiasmo. «Los demócratas mienten acerca de todo, desean imponer el socialismo», dice en una de las razones que más se escuchan entre los asistentes. «Y las encuestas están equivocadas, al cien por cien», incluye. «¿Cómo es posible que en un evento Del mismo modo que este haya 15.000 o bien 20.000 personas y en uno de Joe Biden, Solo veinticinco?», cuestiona. Tal vez tenga que ver con que el aspirante demócrata continua, hasta el extremo, las precauciones por Covid-19. No obstante es innegable que la energía que se ve en Ocala es inalcanzable para Biden. Lo reconocen hasta los propios demócratas. «No Me esperaba esto», confiesa Kathleen Johnson, una seguidora de Biden, en la diminuta concentración demócrata a las afueras del aeropuerto. El mitin de Trump se convocó hace un par de días y está pasando delante de ella una marea ‘trumpista’, con gorras rojas de ‘Make America Great Again’. Los demócratas son una docena de personas. «Se explica Porque hay mucha ignorancia», afirma Johnson, No obstante otorga que «la cantidad de gente que ha venido es sorprendente». Ventaja mínima de Biden Ocala, hora y media al Norte de Orlando, es un bastión de Trump en el estado más decisivo para las comicios. Si es que el presidente pierde Florida -las encuestas proporcionan acá una ventaja mínima a Biden- sus opciones para la reelección son casi inexistentes. Su posición es más débil en otros estados clave, Del mismo modo que Pensilvania o Michigan. E aun tiene que redoblar los esfuerzos en otros donde hasta hace poco era impensable que perdiera, También que Georgia o bien Ohio. Entre los incondicionales de Trump, Si es que bien, la remontada ni se cuestiona. «Gana Sin duda, por donde quiera que va es Del mismo modo que aquí», dice Joan Polizzi, una jubilada de Nueva York, que se deshace en elogios hacia su héroe: «Nunca miente. Es un hombre fantástico y un fabuloso presidente». Con el paso de los minutos, las nucas enrojecen con un sol que no perdona y los ánimos se caldean. Polizzi afirma que Biden es «un criminal, un mentiroso, se le olvida todo, es demasiado viejo para el cargo». Cerca de ella, Roger Beamon, con pantalones cortos y camiseta de tirante a juegos con las estrellas de la bandera del país, añade sobre Biden que es «asqueroso que alguien con demencia quiera dirigir el país». Roger Beamon – J. Ansorena
Los followers de Trump suenan al propio Trump y a los mensajes que repiten los presentadores de noche de Fox News. Ellos, claro, Además responden que los demócratas Sólo se creen lo que cuentan «los idiotas de ahí arriba del ‘The New York Times’», De esta manera tal como afirma Beamon Entre tanto señala a la tribuna de prensa. Sin mascarillas
También repiten lo cual quieren: menos impuestos, más ley y mandato, que no les toquen las pistolas y que no les controle el Gobierno. Empezando por las restricciones del Covid-19, que aquí son inexistentes. Es bastante difícil ubicar alguna persona con mascarilla en la muchedumbre. La única medida es que se toma la temperatura a la entrada del mitin (lo que no impide el paso de posibles contagiados asintomáticos). Hay mucha gente mayor y muchos kilos de más. Todos se apelotonan para estar cerca del escenario. El clímax llega con el aterrizaje del Air Force One, con más júbilo que la llegada de los Beatles. Solo que el aeroplano presidencial se pasea al provienen «Macho Man», de Village People, en el asfalto. «Vamos a poseer una marea roja Del mismo modo que no se ha visto nunca», proclama Trump frente al júbilo colectivo Trump y su melena amarilla emergen y Solo hay gritos, Porque las manos están ocupadas con los teléfonos móviles. «Vamos a contar una marea roja Tal y como no se ha mostrado nunca», proclama Trump ante al júbilo colectivo. Al presidenta se le ve en forma, encantado de estar en el medio que mejor se mueve. Nadie diría que tiene 74 años y que estuvo hospitalizado hace diez días. Intercala ocurrencias en las líneas básicas de su discurso -la izquierda radical, la mejor economía de la historia, la corrupción de la familia de Biden-, conecta con el público, teatraliza. Trump acaba por tumbar al respetable. Habla Durante El día de hoy y media, con traje, corbata y camisa, y la cara abrasada por el sol, sin sorber una gota de agua. Abajo, las camillas van y vienen sacando a personas con insolación. La pantalla gigante en la parte trasera del escenario termina despoblada y los cuales quedan están sentados, derretidos. El presidenta se despide con su baile de ‘YMCA’, otra vez Village People, y los asistentes se van maravillados. Trump tuvo su marea roja en Ocala. Ahora Precisa que se recree en las urnas. Mañana empieza la votación anticipada en Florida.