fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

Johnson pide gestos a Bruselas que le ayuden a vender el pacto a Londres

Un consenso razonable acerca de las relaciones futuras entre el Reino Unido y la Unión Europea está al alcance de la mano, No obstante el 1er ministro británico, Boris Johnson, podría disponer problemas para lograr que sea aprobado por sus propios seguidores, entre los que existe una proporción importante de fervorosos partidarios de la separación total con Europa. Por ello cobra peso la tesis de que el propio Johnson utiliza esta situación, incluso en la llamada telefónica del jueves por la noche, para tratar de convencer a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de que acepte hacer concesiones significativas, especialmente en el muy sensible capítulo de la pesca, para ayudarle a conservar el respaldo de sus seguidores al resultado de las negociaciones. La prensa británica asume que Desde Bruselas Piensan que en la clase política británica inicia a pesar el vértigo ante la opción posible del no acuerdo y sus terribles consecuencias. La ausencia de preparativos concretos para un escenario de no pacto Por un lado del Reino Unido ha incrementado el nerviosismo en Londres. Las negociaciones están en su inevitable recta definitivo y todos y cada uno de los actores asumen que deberá haber un desenlace Antes de mañana, domingo por la noche, En el momento en que será necesario anunciar ya sea que ya hay un consenso o bien asumir que el 1 de enero se acaban todas y cada una de las conexiones legales entre el Reino Unido y el continente. Es lo cual el negociador europeo Michel Barnier definió Ayer Del mismo modo que «el instante de la verdad». División entre los conservadores
Frente a esta ocasión, en el seno del Encuentro Conservador de Johnson las opiniones se dividen entre quienes Piensan que es inmediata obtener un consenso y aquellos que apremian al primer ministro a fin de que no ceda a las presiones, ni siquiera ahora que el país se asoma al abismo de la desconexión económica. Entre estos últimos, notifica A partir de Londres Ivannia Salazar, está el miembro del Simposio de los legisladores John Baron, que hace dos días declaró a la prensa local que sería mucho mejor que el «premier» se alejara de la mesa de negociaciones que firmar algo de lo cual a continuación se arrepienta. «Es mejor que no haya pacto a que haya un mal acuerdo», confirmó, en línea De este modo que piensan otros partidarios de un Brexit fuerte, tanto dentro De exactamente la misma forma que fuera de los conservadores. Estos temores de los más radicales a que Johnson sea capaz de aflojar a última hora y abandonar que se rebasen lo cual hasta más tarde habían sido líneas rojas, es lo que hace pensar en Bruselas que la suerte de un posible pacto acabe siendo La misma que sufrió el acuerdo de retirada, que precisó tres votaciones en el Parlamento y un recambio de Gobierno. Aunque, ahora mismo en las instituciones comunitarias no hay más objetivo que llegar a ese pacto en las pocas horas que quedan a fin de que pudiera ser formalmente aprobado y ratificado de modo que se evite la incertidumbre de la separación sin red A partir del cercano 1 de enero. Ayer por la mañana, Barnier compareció frente los legisladores en la que quizás haya sido su última operación de este tipo. En enero cumplirá 70 años, por lo que a 31 de ese mes la Comisión está obligada a jubilarlo Según sus propias reglas. Si es que no hubiera acuerdo, seguramente no va a poder continuar en el puesto de negociador, y, si lo hubiese, También perderá su trabajo por falta de actividad. En seguida de una larguísima y fructífera carrera de funcionario y funcionario público tanto en Francia Al idéntico que en la Unión Europea, Barnier tenía El jornada de ayer un aspecto fatigado y envejecido, quizá debido en comunicado a la intensidad del trabajo en esta recta final. «El UK saldrá el 1 de enero del mercado interior y de la unión aduanera, en cosa de horas se decide si va a ser con o bien sin acuerdo», recordó al explicar que digan lo que digan los más radicales Desde Londres, lo que se está negociando es «el acuerdo de libre comercio más amplio que nunca hayamos ofrecido a nadie». Siguen los obstáculos
Sin embargo, los impedimentos siguen estando donde estaban, especialmente en el capítulo de la pesca. «El Reino Unido quiere poseer la potestad de expulsar En el momento en que quiera a la flota europea de sus aguas soberanas A partir del primer momento. Nosotros decimos que en tal caso Queremos disponer la potestad de contestar con otras medidas Tal y como impedir la venta en el mercado europeo de los productos de la pesca de los barcos británicos. Sería injusto -y yo lo creo De este modo personalmente- que toda la industria tenga un periodo transitorio para adaptarse a la inédita situación, salvo los pescadores». El matiz de que cree «personalmente» en la pertinencia de esta reivindicación venía al cuento pues se sabe que Francia, su propio país, es el que ha amenazado con vetar el pacto si no se resuelve Antes el asunto de los pescadores, Aunque en las últimas semanas el primer magistrado Emmanuel Macron se ha abstenido siquiera de hablar por teléfono con Johnson, A pesar de que este ultimo lo ha intentado varias veces. En fin, Mientras los negociadores siguen dando vueltas a los mismos temas que han desmenuzado en los últimos meses, buscando matices y encajes de última hora, no está dando lugar a Sino que recordar las primeras palabras que transmitió Barnier en la fecha fue nombrado y que pronunció en inglés, una lengua que luego, en 2016, no dominaba con la comodidad con la que ya Lo realiza ahora: «The clock is ticking» mantuvo, algo Tal como «el tiempo vuela». Han pasado más de cuatro años entre una cosa y otra y el drama final del Brexit se va a decidir en los últimos un par de días. El domingo sabremos si es que aquel referéndum se dirigió un fallo desgraciado o una catástrofe mayúscula, sobre todo para el UK. La Eurocámara aprueba las medidas de contingencia
El Parlamento Europeo aprobó Ayer el paquete de medidas de contingencia para evitar la interrupción del transporte aéreo y por carretera con el UK y También para extender las cuotas pesqueras vigentes, pensando en la eventualidad de que no se llegase a un consenso en las negociaciones acerca de un pacto comercial que regule las relaciones futuras. Las medidas han sido diseñadas por la Comisión Europea y preparadas A partir de hace semanas, a los fines de mantener un mecanismo legal que permita preservar un mínimo de normalidad en las relaciones económicas y sociales de Enorme Bretaña con Europa, No obstante, Del mismo modo que es natural, su entrada en vigor depende de que las autoridades británicas acepten las mismas medidas. Se trata de elementos tan banales Al igual que la validez de los seguros de automóviles y camiones o aun su autorización para circular en las carreteras europeas, En tanto que si no hubiera un consenso se convertirían de repente en ilegales o alegales. También se plantea que se prorroguen las condiciones en las que se llevan a cabo actualmente los vuelos comerciales o incluso la validez de Algunas piezas de los aviones, cuya certificación va a dejar de poseer equivalencias A partir del 1 de enero salvo que se firme otro consenso en el que se mantengan. La Comisión no ha querido dar mucha relevancia a las medidas para no alentar la opción del no consenso, que de todos modos es real y tiene partidarios entre los votantes más acérrimos de la salida de la UE. La Unión viajó la que impuso que el proceso de separación debía pasar primero por la negociación del divorcio y que Sólo aceptaría negociar las condiciones de la nueva relación con un Reino Unido que jurídicamente estuviese definitivamente fuese de las instituciones.