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Detectan una gigantesca ruido de rayos gamma cerquita de nuestra galaxia

Sin que ni siquiera nos demos cuenta de ello, la Tierra es golpeada prácticamente a diario por radiación gamma procedente de poderosos estallidos lejanos. Muchas de esas explosiones son leves y duran poco tiempo, Sin embargo En oportunidades, una llamarada gigante llega hasta nuestra galaxia, con una energía que empequeñece a la del mismísimo Sol. En verdad, las explosiones de rayos gamma, GRB por sus siglas en inglés (Gamma Ray Bursts) están entre los acontecimientos más poderosos y energéticos de todo el Universo. Lo cierto es que, hace apenas unos meses, nuestro planeta recibió la radiación de una de estas explosiones gigantes de rayos gamma, catalogada Además que GRB 200415A. Y Según explica un elenco de investigadores en Nature Astronomy, este poderoso GRB procede del mismo sector que en el pasado ya nos había lanzado GRBs más pequeños y cortos: un magnetar (un tipo de estrella de neutrones), que se halla, en términos cósmicos, mucho más cerquita de nosotros (a unos 11,4 millones de años luz) que La mayor parte de GRBs famosos hasta más tarde. Muchas de las explosiones de rayos gamma, en efecto, llegan Desde galaxias lejanas, Pero esta se ha producido tan cerquita que pudo llegar a provocar interrupciones en la recepción de teléfonos móviles en la Tierra. Los GRBs, Sin embargo, resultan interesantes por otra razón bien distinta: transportan una valiosa información acerca de la historia más temprana del Universo. “Nuestro Sol es una estrella muy común -afirma Soebur Razzaque, de la Universidad de Johannesburgo y autor principal del estudio-. En el horario muera, se hará más grande y se convertirá en una gigante roja. A continuación de eso, colapsará en una chiquita estrella compacta llamada enana blanca. No obstante las estrellas que son mucho más masivas que el Sol tienen un definitivo muy diferente”. En verdad, permanece el estudioso “cuando esas estrellas masivas mueren, explotan en una supernova. Lo que queda Tras eso es una estrella compacta muy pequeña, lo suficientemente chiquita De La misma manera que para caber en un Sólo valle de apenas 20 kilómetro de ancho. Esa estrella lleva por nombre estrella de neutrones. Y es tan densa que una sencilla cucharada de su material pesaría muchas toneladas en la Tierra”. Esas estrellas tan masivas, o bien lo que queda de ellas, son las que causan los GRBs, las mayores explosiones de todo el Universo. En fracciones de segundo
Hace ya tiempo que los científicos saben que las supernovas emiten GRBs largos, ráfagas de rayos gamma de más de dos segundos de duración. Y en 2017 se descubrió que Además dos estrellas de neutrones orbitando una alrededor de la otra en espiral pueden emitir un GRB corto. Sin embargo el estallido detectado en 2017 se desencadenó a una “distancia segura” de unos 130 millones de años luz de nosotros. Lo que no podía explicar ninguno de los demás GRBs que los investigadores pueden ubicar en nuestro cielo casi a periódico. Todo eso reemplazó en apenas una fracción de 2do a las 4:42 AM, hora del Este de EE.UU, el pasado 15 de Abril de 2020. Ese día, en efecto, una gigantesca llamarada GRB avanzó por Marte, dejándose experimentar por muchos satélites, una nave espacial y la Estación Espacial Internacional que orbita alrededor de nuestro planeta. Esa se dirigió la primera llamarada gigante conocida A partir de el lanzamiento, en 2008, del Telescopio Espacial de rayos Gamma Fermi, de la NASA. Una detonación que duró apenas 140 milisegundos, un fácil parpadeo Durante el que, Aunque, se liberó una energía equivalente a la de millones de soles. Después, los telescopios y demás instrumentos en órbita han conseguido recolectar muchos más información de la llamarada gigante del pasado Abril de lo que fue posible 16 años atrás. El escurridizo GRB se dirigió llamado GRB 200415A. Y la Red Interplanetaria (IPN), un consorcio de astrónomos de todo el planeta, obtuvo ubicar de dónde vino esa llamarada gigante. GRB 200415A explotó de un magnetar situado en la galaxia NGC 253, en la constelación del Escultor. Hasta ahora, la enorme mayoría de los GRBs conocidos se habían rastreado hasta objetos muy diferentes: supernovas o dos estrellas de neutrones orbitándose entre sí. Sin embargo muy pocos viniendo de un magnetar. “En la Vía Láctea hay decenas de miles de estrellas de neutrones -explica Razzaque-. Y de todas y cada una ellas Solo se sabe que 30 son magnetares. Los magnetares son hasta mil veces más magnéticos que las estrellas de neutrones ordinarias. La mayor parte emite rayos X de vez en Cuando. Sin embargo hasta en seguida, Sólo sabemos de un puñado de magnetares que hayan producido llamaradas gigantes. El más brillante que hemos podido descubrir se dirigió en 2004. Hasta que llegó GRB 200415A en 2020”. La galaxia NGC 253, a 11,4 millones de años luz de distancia, puede parecernos muy lejana, Sin embargo eso es parcialmente cerquita Una vez que se habla de la potencia de fuego nuclear de una llamarada gigante GRB. Un estallido de rayos gamma es algo bastante difícil de imaginar, muchísimo más potente que cualquier erupción solar, que En este sentido tal y como se sabe ya tienen el poder suficiente De esta manera tal como para interrumpir A veces los sistemas de telecomunicaciones y dañar las redes eléctricas. La llamarada gigante de 2004 De la misma forma tuvo exactamente el mismo efecto, y ello A pesar de estar muchísimo más lejos de nosotros que el Sol. La 1era detección de una detonación doble
Ahora, prácticamente veinte años después, El instrumental disponibles dejan advertir eventos GRB de muchas formas diversos, A partir de ondas gravitacionales a ondas de radio, de luz visible, rayos X o rayos gamma. Por eso, con GRB 200415A se pudo comprobar que, en realidad se intentó de una explosión doble. Y ambas pudieron ser detectadas. Ya en 2005, Razzaque predijo que Durante un incidente de llamarada gigante se podía generar más de una detonación. Y en este estudio, el estudioso y sus colegas desarrollaron un modelo teórico, o predicción, de de qué manera se vería una segunda detonación en una llamarada gigante GRB. Modelo que compararon después con los datos medidos de GRB 200415A. “Los datos del Fermi Gamma-ray Burst Monitor -dice Razzaque- nos informaron de la primera detonación. Los datos del Fermi Large Area Telescope (LAT) nos aseguraron sobre la segunda. La 2da detonación Ocurrió unos 20 segundos ahora de la 1era y con una energía de rayos gamma mucho mayor. Asimismo duró más. Si es que bien, Aún debemos comprender lo que sucede Acto seguido de unos cientos de segundos”. Mensajeros del Universo temprano
Si La próxima detonación gigante GRB ocurre más alrededor nuestra galaxia natal, podría ser detectada por el radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica, opina Razzaque. “Sería una genial oportunidad para estudiar la relación entre las emisiones de rayos gamma de altísima energía y las emisiones de ondas de radio de la segunda estruendo. Y eso nos diría más acerca de lo que funciona y lo que no funciona en nuestro modelo”. Lo cierto es que cuanto mejor comprendamos la naturaleza de estas fugaces y poderosas explosiones, mejor comprenderemos el Universo en que vivimos. Todo está conectado, y una estrella que murió poco acto seguido del arranque del Universo podría estar interrumpiendo la recepción de los teléfonos móviles en la actualidad. “Aunque las explosiones de rayos gamma suceden Desde una sola estrella -dice Razzaque- podemos detectarlas A partir de muy temprano en la historia del Universo. Incluso en el horario el Universo Sólo tenía unos pocos cientos de millones de años. Sólo posteriormente estamos detectando los estallidos de rayos gamma de las estrellas que murieron en ese instante, Ya que la luz tarda en viajar. Y eso significa que los estallidos de rayos gamma pueden decirnos mucho más sobre cómo el Universo se expande y evoluciona con el tiempo”.