fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Internacional

Lukashenko alegra a Putin mostrando sus logros en la lucha en contra de las quejas

Los presidentes de Rusia y Bielorrusia, Vladímir Putin y Alexánder Lukashenko, se reunieron El jornada de ayer en el balneario de Sochi, a orillas del mar Negro, subieron luego a esquiar a la montaña e intercambiaron puntos de vista con relación a las sanciones que la Unión Europea y USA aplican en contra de sus respectivos países por reprimir quejas y encarcelar a opositores. Lukashenko pudo mostrar con satisfacción a su colega ruso que ya los domingos las calles de Minsk no se llenan de manifestantes y que ha aprendido bien la lección a fin de que una revuelta Al igual que la del Maidán en Ucrania, hace siete años, no le derribe del poder Asimismo que le pasó a Víctor Yanukóvich. El dirigente bielorruso, cuya economía no aguantaría si es que no fuese por las ayudas que recibe de Moscú, le Dió las Debido a Putin su decisivo respaldo. «Estoy muy agradecido por el apoyo financiero que usted brinda a la economía de Bielorrusia. Quisiera informarle que no viajó en vano, la plata no se ha desperdiciado», le sostuvo al máximo dirigente ruso. Y Incluyó que «no despilfarramos el dinero, invertimos en producción, compramos grandes cantidades de materias primas y componentes en Rusia, y este volumen no para de crecer. Si es que se culminan los proyectos aprobados, las importaciones rusas aumentarán de forma significativa». Los dos presidentes constataron que Rusia continua siendo el 1er socio comercial de Bielorrusia, cuyo 50 por ciento del Producto Interior Bruto depende enteramente de las inversiones rusas. Putin destacó que su país ha invertido hasta en seguida en la economía rusa «más de 4.000 millones de dólares». Abordaron Además la problemática de las vacunaciones contra el coronavirus. Lukashenko avisó el desarrollo de un fármaco bielorruso basado en tecnología rusa. «La vacuna más efectiva es la rusa. Es reconocida en todo el planeta por mucho que intenten denigrarla», declaró el mandatario bielorruso. Reconoció que sin la ayuda de Rusia en este campo «hubiera sido bastante difícil para nosotros organizar la vacunación».