Macron anuncia el fin de la cirugía ‘Barkhane’ de contención del islamismo en Sahel

Emmanuel Macron ha anunciado la tarde del jueves el fin de la cirugía ‘Barkhane’, que, A partir de el 1 de agosto del 2014, se había presentado Tal y como una misión estratégica para contener el terrorismo islámico, en la gigantesca zona desértica de Sahel, del Atlántico al Pacífico, donde operan al menos seis Grupos terroristas islámicos, amenazando con desestabilizar a cinco Estados, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Niger y Tchad. Francia presentó la semana pasada el «fin provisional» de la cooperación militar con Mali, Más tarde de un 2do golpe de Estado, A partir de el mes de agosto del 2020. A juicio del gobierno francés, los militares golpistas podrían tener la tentación de negociar
o entenderse con Ciertas bandas terroristas islámicas. Cuando ese punto sea aclarado, París volverá a estudiar la cooperación militar con Mali, estrictamente a dos bandas. La tarde del jueves, Macron fue mucho más lejos. Anunciando, solemnemente, el «fin próximo» de la operación ‘Barkhane’, en la que participan unos 5.000 soldados franceses, contando con una colaboración mucho más modesta de tropas de España, UK, Estonia, Dinamarca y la República Checa. A partir de hace siete años, Francia había sostenido que ‘Barkhane’ tenía una misión estratégica en la inmensidad del desierto de Sahel. Esta era la de disuadir y contener la proliferación de las operaciones terroristas de Varios Conjuntos, Al igual que ‘Ansar Dine’, ‘AQMI’, ‘Al Mourabitune’, ‘Grupo de sostén al Islam y los muslmanes’, ‘Estado islámico del Gran Sahara’ y ‘Ansarul Islam’. Fin de la intervención ‘Barkhane’
Anunciado el fin próximo de la intervención ‘Barkhane’, Macron hizo la proxima precisión: «La continuación de nuestro compromiso, en Sahel, no deberá, próximamente, un marco constante. Estudiamos una transformación profunda de nuestra presencia militar». ‘Barkhane’ estuvo concebida Al igual que obliga multilateral, contando con la cooperación estratégica de los miembros del G5 de Sahel, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Niger y Tchad. Anunciado el objetivo de esa intervención, que ha tenido siete años de ensangrentada vida, parece sugerir una especie de «cooperación militar» a la carta con los aliados africanos que pudieran desearla: «Tras ‘Barkhane’ estudiaremos nuevas formas de apoyo y cooperación con las fuerzas de la región que lo deseen». El 1er magistrado francés semeja aspirar una estabilidad local y regional que no ha sido confirmada por la historia reciente. A juicio de Macron, «la presencia duradera de nuestras operaciones exteriores no puede sustituirse por la estabilidad de los Estados soberanos». Pudiera tratarse de un recambio sustancial de doctrina estratégica. En su origen último, Francia intentó tener con el respaldo de muchos otros aliados europeos, comenzando por Alemania, que jamás deseó embarcarse en una incierta aventura africana. El respaldo no Siempre y en toda circunstancia y en todo momento simbólico de España
y el UK tampoco ha podido ser determinante. Los grupúsculos islamistas han seguido robando, secuestrando, creciendo y amenazando con protagonizar nuevas escaladas. En un Solo gesto de realismo militar, Macron anuncia el fin de una difunta cirugía estratégica de contención sahariana del islamismo, a la espera que la cooperación estrictamente bilateral tenga mejores resultados.