Cuatro meses de prisión efectiva por quemar un contenedor en Talcahuano al 400
Un hombre fue condenado a cumplir cuatro meses de cárcel por incendiar un contenedor de residuos a metros del Palacio de Justicia de la Nación, en San Nicolás. La sentencia se dictó por daño agravado a bien público tras un juicio abreviado.
Un hombre fue condenado a cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo por incendiar un contenedor de residuos en Talcahuano al 400, en el barrio de San Nicolás, a pocos metros del Palacio de Justicia de la Nación.
El hecho ocurrió el 6 de noviembre de 2026 y fue registrado por las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano (CMU). Según la investigación de la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, el acusado se acercó al contenedor, introdujo parte de su cuerpo y luego se alejó. Instantes después comenzó a salir humo del recipiente.
Alertados por el monitoreo, efectivos de la Policía de la Ciudad llegaron rápidamente al lugar. Al mismo tiempo, mediante el seguimiento de las imágenes y la reconstrucción de la línea de tiempo, los agentes lograron localizar y detener al sospechoso en el cruce de las avenidas Corrientes y 9 de Julio. Mientras tanto, personal del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad sofocó las llamas.
La fiscalía, a cargo del auxiliar fiscal Alejandro Pellicori, lo imputó por el delito de daño agravado por tratarse de un bien de uso público, según el artículo 184 inciso 5 del Código Penal. Durante la causa se comprobó que el hombre tenía antecedentes por delitos similares.
La jueza María Araceli Martínez, titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N.º 29, había ordenado previamente su prisión preventiva y luego homologó el acuerdo de juicio abreviado alcanzado entre las partes. Declaró al acusado reincidente y confirmó la pena de cuatro meses de prisión efectiva.
El episodio se suma a otros casos de vandalismo en el microcentro porteño, donde los contenedores de basura suelen ser blanco de este tipo de hechos. Vecinos de la zona de Tribunales vienen reclamando mayor presencia policial y controles, sobre todo en horarios nocturnos, para evitar este tipo de daños que terminan afectando el servicio de recolección y la limpieza de las calles.
Desde los grupos de vecinos de San Nicolás y alrededores, el reclamo se repite: que las cámaras no solo sirvan para registrar, sino para prevenir y que las condenas disuadan a quienes repiten este tipo de conductas. La sentencia con cumplimiento efectivo busca precisamente mandar esa señal.