La Ciudad reglamentó el régimen de incentivos para medianas inversiones
El Gobierno porteño oficializó los beneficios impositivos del RIMICABA, que incluyen exenciones en Inmobiliario y ABL para inmuebles construidos con inversiones medianas. La medida busca fomentar el desarrollo urbano en la Ciudad de Buenos Aires.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reglamentó el Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones en Construcciones, Obras o Equipamiento (RIMICABA), que ya había sido aprobado por la Legislatura porteña. La medida, publicada en el Boletín Oficial, establece exenciones impositivas concretas para quienes realicen inversiones de escala media en la construcción de inmuebles.
Según la reglamentación, los inmuebles que se construyan como consecuencia de inversiones bajo este régimen quedarán exentos del Impuesto Inmobiliario y de la Tasa Retributiva de los Servicios de Alumbrado, Barrido y Limpieza, Mantenimiento y Conservación de Sumideros (conocida como ABL). Estas exenciones se aplicarán durante el período que determine la norma para cada caso.
El RIMICABA apunta a proyectos de inversión que no alcanzan la escala de las grandes obras pero que igualmente generan desarrollo urbano, empleo y mayor oferta de espacios construidos. Fuentes del sector privado ven con buenos ojos la reglamentación, ya que clarifica los beneficios que se habían anunciado meses atrás.
Desde el punto de vista de la infraestructura urbana, este tipo de incentivos puede ayudar a reactivar zonas que necesitan renovación edilicia, aunque los vecinos suelen preguntarse cómo impactará en la prestación de servicios públicos en los barrios donde se concreten estas construcciones. En Almagro, Villa Crespo o Caballito, por ejemplo, donde ya hay presión sobre el espacio público, cualquier nueva obra genera expectativa y también preocupación.
La norma establece requisitos y condiciones que los inversores deberán cumplir para acceder a los beneficios, aunque el texto completo de la reglamentación aún no detalla plazos máximos de exención ni montos mínimos de inversión en todos los casos. Desde el Ejecutivo porteño indicaron que los interesados podrán tramitar el beneficio a través de la Agencia Gubernamental de Control y otros organismos competentes.
Esta reglamentación llega en un contexto donde la actividad de la construcción en la Ciudad viene mostrando altibajos, con reclamos del sector por la necesidad de previsibilidad. Si bien no se trata de una megaobra anunciada con bombo, sí es un instrumento que puede mover la aguja en proyectos de mediana escala que muchas veces quedan fuera de los grandes incentivos.
Fuente: Pura Ciudad