Nación y Ciudad firmaron el acta para avanzar con el traslado de la cárcel de Devoto
El acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz habilita una nueva etapa del proceso para trasladar a los internos de Devoto y avanzar con la desocupación del establecimiento porteño.
El Gobierno nacional y el de la Ciudad de Buenos Aires firmaron este jueves el acta de recepción provisoria del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz. El documento habilita una nueva etapa del proceso que busca trasladar a los internos alojados en la cárcel de Devoto y avanzar con la desocupación definitiva del establecimiento porteño.
Si bien el traslado se viene anunciando desde hace años, la firma del acta marca un paso concreto en la negociación entre ambas jurisdicciones. El penal de Devoto, ubicado en el barrio de Villa Devoto, ocupa un predio de gran valor urbano que, una vez liberado, podría destinarse a usos que definirá el Gobierno porteño.
El Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, donde se recibirán a los internos, ya había sido objeto de obras de ampliación y adecuación para poder absorber la población carcelaria que actualmente está en Devoto. Según los términos del acuerdo, la transferencia se hará de manera progresiva para evitar cualquier tipo de incidente.
Desde hace meses, vecinos de Villa Devoto y de zonas aledañas vienen reclamando por la situación del penal. Los principales pedidos tienen que ver con la inseguridad en las inmediaciones y el impacto que genera la presencia de la cárcel en un barrio que creció a su alrededor. La desocupación del lugar es un viejo reclamo vecinal que se reactivó con fuerza en los últimos tiempos.
La cárcel de Devoto fue inaugurada en 1927 y, con el paso de las décadas, quedó rodeada por un tejido urbano que la convirtió en un caso atípico. Su ubicación genera complicaciones logísticas y de seguridad, algo que tanto Nación como la Ciudad reconocen. Una vez que se complete el traslado, el predio de más de 17 hectáreas quedará disponible para que el Gobierno porteño decida su futuro uso.
El acuerdo firmado incluye un cronograma tentativo de mudanza y establece responsabilidades compartidas durante la transición. Fuentes cercanas al proceso indicaron que el objetivo es que la transferencia se concrete lo antes posible, aunque todavía no se difundió una fecha exacta de finalización.
Vecinos consultados por este medio expresaron cautela. “Ojalá esta vez sea en serio, porque ya hubo varios anuncios que después quedaron en la nada”, dijo una vecina de la calle Bermúdez. El seguimiento del tema será clave para que el compromiso no quede solo en papel.
Desde el punto de vista urbano, la liberación del predio abre una serie de posibilidades. El barrio de Villa Devoto tiene déficit de espacios verdes y el terreno podría destinarse a plazas, equipamiento comunitario o incluso a vivienda social, aunque eso dependerá de las definiciones que tome el Ejecutivo porteño en los próximos meses.
Por ahora, lo concreto es que el acta ya está firmada y el proceso entró en una fase más avanzada. Los porteños que viven cerca del penal y los que transitan por la zona seguirán de cerca cada novedad sobre los plazos de mudanza y el futuro del lugar.