Buenos Aires

Palermo: buscan llamar “Patio de Marruecos” a la plazoleta de Gurruchaga y Nicaragua

La Comuna 14 impulsa la iniciativa para denominar oficialmente el espacio con diseño marroquí. El proyecto resalta los lazos culturales con Marruecos y la donación de dos fuentes tradicionales.

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Plaza central de una ciudad argentina con árboles y bancos
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Si caminás por Palermo Soho, entre Gurruchaga y Nicaragua, te encontrás con una plazoleta que ya tiene un estilo bien distinto al resto del barrio: piso de mosaicos geométricos, bancos con azulejos y un aire que remite directo al norte de África.

Ahora, la Comuna 14 quiere formalizar esa identidad y propone llamarla oficialmente “Patio de Marruecos”. La iniciativa surgió de la propia comuna y busca reconocer los vínculos culturales entre Argentina y Marruecos, que quedaron plasmados en el diseño del lugar.

El espacio ya cuenta con dos fuentes tradicionales donadas por el Reino de Marruecos, que forman parte del mobiliario urbano y le dan el toque distintivo. Según los impulsores del proyecto, el nombre ayudaría a visibilizar esa conexión y a que el punto sea más fácil de identificar para vecinos y turistas.

La plazoleta se encuentra en una zona muy transitada de Palermo, rodeada de bares, locales y edificios residenciales. Para muchos que viven o trabajan en la zona, se convirtió en un lugar de descanso y encuentro, especialmente en los días de sol. El diseño marroquí no pasó desapercibido y ya genera comentarios entre quienes la usan a diario.

El proyecto todavía debe seguir los pasos habituales en la Legislatura porteña para convertirse en ordenanza. Si se aprueba, sería una de las pocas plazas o patios de la ciudad que llevan un nombre que refiere explícitamente a un país del norte de África.

Desde la comuna explicaron que la idea es poner en valor las donaciones recibidas y fortalecer los intercambios culturales. En los últimos años, Buenos Aires recibió varias intervenciones urbanas de este tipo que reflejan la diversidad de comunidades que habitan la ciudad.

Vecinos consultados en la zona mostraron opiniones divididas: algunos celebran que se le ponga un nombre que refleje su estética actual, mientras que otros prefieren que mantenga un nombre más neutro o histórico. Lo cierto es que, más allá del cartel, el lugar ya funciona como un pequeño rincón marroquí en pleno Palermo.

Si la propuesta avanza, el cambio de nombre podría concretarse durante 2027. Mientras tanto, la plazoleta sigue siendo usada como espacio público sin denominación oficial específica, aunque para los que la conocen ya es “la de los azulejos marroquíes”.

Alternativas y contexto En la Ciudad de Buenos Aires hay varios ejemplos de plazas y plazoletas que recibieron nombres vinculados a países o culturas específicas, como la Plaza de la República Islámica de Irán o el Patio Andaluz. El caso de Gurruchaga y Nicaragua seguiría esa línea de reconocimiento a la diversidad.

Para quienes viven en Palermo, el dato útil es que el espacio está bien iluminado, tiene bancos y es un punto cómodo para esperar o hacer una pausa. Si pasás por la zona, vale la pena mirarlo con atención: el detalle de las fuentes y los mosaicos lo diferencia de las plazas más tradicionales del barrio.

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