Presupuesto 2027 de la Ciudad de Buenos Aires: qué obras, barrios y servicios prioriza
El proyecto de presupuesto para el año próximo destina fondos a transporte, infraestructura y obras en barrios del sur. Conocé las principales partidas, cómo impactan en el día a día y qué áreas quedaron con menos recursos.
El proyecto de presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires para 2027 ya está sobre la mesa de la Legislatura y trae definiciones concretas sobre qué se va a hacer y qué no en los próximos meses. Lejos de las grandes declaraciones, el documento de casi 500 páginas muestra prioridades claras: seguir con la renovación de corredores de colectivos, avanzar en la ampliación de la red de subtes y poner plata fresca en obras de cloacas e inundaciones en barrios del sur.
Desde Almagro hasta Villa Soldati, el impacto se siente distinto según dónde vivas. Si tomás el 168 o el 59 todos los días, vas a ver que una parte importante del dinero va a parar a la renovación de paradas y señalización inteligente. En cambio, si vivís en un barrio donde se inunda cada vez que llueve fuerte, el presupuesto incluye la continuación de obras de desagüe que vienen demoradas desde hace años.
Uno de los puntos que más atención genera es el destino de los fondos para infraestructura. El caño troncal de muchas cuadras del sur de la ciudad tiene más de 60 años y nunca se cambió. Este año el presupuesto destina una partida específica para reemplazarlos en Villa Lugano y Villa Riachuelo, algo que los vecinos vienen reclamando en grupos de WhatsApp desde hace rato. No es una solución mágica, pero al menos aparece como prioridad.
El transporte público sigue siendo el capítulo más grueso. La línea E del subte y la extensión de la Premetro aparecen con fondos asignados, aunque con plazos que ya se corrieron varias veces. Si sos de los que viajan de noche, especialmente las mujeres que volvemos tarde del laburo, la iluminación de estaciones y accesos también tiene un rubro propio. No es el centro de la noticia, pero está ahí y vale la pena mencionarlo porque cambia cómo nos movemos.
En el lado de los servicios, Edesur y AySA tienen compromisos atados al presupuesto porteño. Los cortes de luz que sufrimos en Almagro y Caballito el verano pasado dejaron claro que la red eléctrica necesita inversión urgente. El proyecto 2027 incluye partidas para soterramiento de cables en algunas comunas, lo que reduce el riesgo de incendios y mejora la estética de las calles.
Los reclamos vecinales de siempre aparecen reflejados en números. Las veredas rotas de Av. Triunvirato, los baches de la 9 de Julio y la falta de rampas en esquinas de Once tienen su partida correspondiente. No son obras faraónicas, pero son las que la gente pide cuando se prende el grupo de WhatsApp del barrio.
Del otro lado, hay áreas que crecen menos. La partida de cultura y deporte comunitario quedó con un aumento por debajo de la inflación proyectada. Lo mismo pasa con algunos programas de apoyo escolar en barrios vulnerables. No es que desaparezcan, pero el ajuste se nota.
Para entender el presupuesto hay que mirarlo con las dos lentes: la del usuario que sale de casa todos los días y la de la infraestructura que hace que la ciudad funcione. Un caño que se rompe en plena tormenta no es un detalle, es el resultado de años sin inversión. Lo mismo pasa con una estación de subte sin luz a las once de la noche.
El debate en la Legislatura recién empieza. Los bloques de oposición ya pidieron modificaciones en las partidas de obras en el sur y en los fondos para mantenimiento de escuelas. El Gobierno porteño, por su parte, defiende que el proyecto es realista y se ajusta a la coparticipación que recibe.
Si vivís en CABA, este presupuesto te toca de cerca: define si el colectivo va a llegar más rápido, si la vereda de tu cuadra se va a arreglar o si el próximo corte de luz te va a dejar a oscuras otra vez. Seguir el debate vale la pena, porque después se traduce en lo que pasa cuando salís por la puerta de casa.