BASF reduce un turno en su planta de General Lagos desde el 1° de noviembre
La empresa alemana aplicará la medida en su negocio de Dispersiones y Resinas por caída de demanda, sobrecapacidad y presión de costos. La planta de Santa Fe seguirá operativa sin cambios en el suministro al mercado.
A partir del 1° de noviembre, BASF reducirá de tres a dos los turnos en su planta de General Lagos, en Santa Fe. La medida, que la compañía definió como “por tiempo limitado”, alcanza solo al negocio de Dispersiones y Resinas y responde a una combinación de caída en la demanda, sobrecapacidad local y regional, presión sobre los precios y altos costos fijos.
La empresa, que produce y comercializa productos químicos con presencia en el país a través de varias unidades (pinturas, nutrición y protección de cultivos), explicó que se trata de una optimización de sus operaciones para sostener la competitividad a largo plazo. “Esta medida responde a un escenario multicausal. Analizamos constantemente nuestras operaciones y la evolución del negocio, acompañando de manera progresiva la recomposición sostenible del mercado”, indicaron a El Cronista.
En números: la planta de General Lagos emplea a más de 100 personas entre personal directo e indirecto. Aunque BASF no precisó cuántos trabajadores se verán afectados ni si habrá desvinculaciones, aseguró que gestionará la transición “de manera responsable”, promoverá el diálogo con los representantes sindicales y brindará acompañamiento a las personas involucradas.
La compañía descartó de plano el cierre de la instalación. La planta mantendrá “un rol relevante” dentro de su red regional de abastecimiento, el suministro al mercado argentino continuará con normalidad y se preservarán los estándares de calidad y seguridad.
Qué produce la planta de Santa Fe
En General Lagos se fabrican dispersiones poliméricas y aditivos, insumos clave que se usan en pinturas y recubrimientos, adhesivos y materiales para la construcción. Además, en el mismo predio funciona un centro de distribución de productos para Protección de Cultivos.
BASF tiene en la Argentina cuatro plantas industriales: Tortuguitas y Burzaco en Buenos Aires, más General Lagos y Santo Tomé en Santa Fe. También cuenta con dos centros de desarrollo tecnológico en ambas provincias.
¿Qué significa esto para el sector? La decisión refleja las dificultades que atraviesa la industria química a nivel regional: menor demanda interna por la situación económica, stocks altos y precios deprimidos que complican los márgenes. Para los proveedores y clientes locales de pinturas, adhesivos y construcción, el impacto inmediato parece limitado, ya que la empresa garantizó continuidad en el abastecimiento.
Desde el punto de vista laboral, el impacto dependerá de cómo se gestione la reducción de turnos. En un contexto donde el empleo industrial ya viene golpeado, los trabajadores y sus representantes buscarán alternativas como reubicaciones internas o esquemas de rotación antes de cualquier desvinculación.
BASF opera hace más de 50 años en el país y mantiene una posición de liderazgo en varios segmentos químicos. La medida de General Lagos forma parte de una revisión más amplia que la multinacional viene realizando en sus operaciones globales para adaptarse a un entorno de menor crecimiento y mayor competencia.
Si la recomposición de la demanda se consolida en los próximos meses, es probable que la compañía revierta la reducción de turnos. Por ahora, el foco está puesto en mantener la planta activa y preservar su rol estratégico en la red sudamericana.