Cavallo advirtió sobre un posible traspié electoral en 2027 por riesgos externos
El exministro de Economía alertó sobre una crisis fiscal en EE.UU. y Europa, la depreciación del real brasileño y la competencia de China, que podrían complicar el escenario económico de cara a las elecciones del año próximo.
Domingo Cavallo volvió a poner el foco en los riesgos que acechan a la economía argentina de cara a 2027. En un análisis publicado este domingo, el exministro advirtió que una eventual crisis fiscal y financiera en Estados Unidos y Europa, sumada a una fuerte depreciación del real brasileño y la agresividad exportadora de China, podrían generar un clima de inestabilidad que termine en un traspié electoral para el oficialismo.
Según Cavallo, estos factores externos son más relevantes que el boom exportador que se discute en la opinión pública. “Estas circunstancias externas, sumadas a la forma que está tomando la contienda electoral interna, pueden provocar un clima de crisis para cuyo manejo no sea suficiente el optimismo inversor y exportador basado en el RIGI”, escribió.
El mensaje llega un día después de que Javier Milei lo volviera a calificar públicamente de “impresentable” y cargara contra los economistas que, según él, solo piensan en ganar elecciones. Cavallo insistió en que, si el Gobierno no modifica ni un milímetro su manejo de la política exterior y la economía, no se puede descartar un “fuerte y costoso retroceso tanto en materia económica como social” en las urnas del año próximo.
¿Qué significa esto para tu bolsillo?
Una crisis cambiaria o una recesión en Brasil impactan directamente en el precio de los productos que comprás en el supermercado y en la posibilidad de que las empresas generen empleo. Si el real se devalúa fuerte, muchos productos brasileños se vuelven más baratos y complican a la industria local, lo que puede traducirse en menos trabajo y salarios más ajustados.
Cavallo también cuestionó el mantenimiento del cepo cambiario para las empresas. Según su visión, este esquema dificulta la acumulación de reservas, mantiene elevado el riesgo país y las tasas de interés en pesos. Su propuesta concreta es eliminar por completo las restricciones y permitir un mercado cambiario libre.
En ese mercado, el Banco Central debería intervenir comprando dólares todos los días a un ritmo preanunciado: no menos de 15.000 millones de dólares en los próximos doce meses. Cavallo reconoce que esto implicaría emisión monetaria, pero argumenta que el efecto inflacionario sería mínimo si se explica bien la medida.
“En materia de lucha contra la inflación, el riesgo de una eventual crisis cambiaria futura antes de que se logre la estabilización completa de la economía, es más peligroso que el riesgo de emisión por acumulación de reservas”, señaló.
Además, planteó que esta estrategia ayudaría a bajar las tasas de interés tanto en pesos como en dólares, a través de una reducción del riesgo país y una mayor expansión del crédito bancario.
El exministro defendió el objetivo del Gobierno de avanzar hacia una economía más libre, abierta y respetuosa de la propiedad privada, pero insistió en que los cambios “no pueden hacerse todos al mismo tiempo”. Algunos requieren debate legislativo y construcción de consensos. Una mala secuencia, advirtió, puede generar “mucha destrucción y muy poca construcción”.
En relación con Brasil, Cavallo fue claro: “sería un crimen que, por diferencias ideológicas, la cooperación y el comercio entre Argentina y Brasil se transformen en antagonismo y trabas políticas y comerciales”.
En números
- Compra diaria de reservas propuesta: al menos u$s 15.000 millones en 12 meses.
- El Gobierno actual prioriza evitar cualquier emisión para no reavivar la inflación.
- Cavallo cree que el peligro de una corrida cambiaria es mayor que el de una emisión controlada.
Para el lector común, esto se traduce en la necesidad de seguir de cerca cómo evoluciona el dólar, las reservas del Banco Central y el vínculo con Brasil. Si los riesgos externos se materializan, el ajuste que hoy se siente en el bolsillo podría profundizarse en 2027.
Cavallo cerró su análisis recordando que el camino hacia una economía estable requiere prudencia en la secuencia de las reformas y atención a lo que pasa más allá de nuestras fronteras. El tiempo dirá si el Gobierno toma nota de estas advertencias o sigue adelante con su hoja de ruta actual.