De los 10 sectores que más crecieron con Milei, 8 perdieron empleos según la UBA
Un informe de la Universidad de Buenos Aires revela que, de los diez rubros con mayor crecimiento económico en la era Milei, ocho registraron destrucción neta de puestos de trabajo. El sector público, la industria y el comercio lideran las pérdidas.
El kilo de asado, el alquiler y la cuota del crédito son los que mandan en la cabeza del comerciante. Pero cuando se mira la macro, a veces los números no cierran con lo que se vive en el mostrador.
Según un informe de la Universidad de Buenos Aires, de los diez sectores económicos que más crecieron durante la gestión de Javier Milei, ocho arrojaron resultados laborales negativos. Es decir, generaron más destrucción de empleo que creación.
El dato clave surge de un análisis que cruza el crecimiento del valor agregado bruto (VAB) de cada sector con la evolución del empleo registrado. El resultado muestra una disociación fuerte entre actividad económica y generación de puestos de trabajo.
Entre los sectores que más perdieron empleos se destaca el sector público, con una caída de 148.200 puestos de trabajo. Le siguen la industria manufacturera y el comercio, dos rubros que históricamente explican una parte importante del empleo privado.
Traducido al lenguaje de la calle: aunque algunos números de la economía agregada muestran rebote, el comerciante de Once que tiene que pagar sueldos a fin de mes está viendo menos gente trabajando o directamente menos ventas.
El estudio de la UBA también señala que los únicos dos sectores de ese top 10 que sí crearon empleo fueron, en líneas generales, aquellos vinculados a la exportación de commodities y ciertos servicios de alto valor agregado. El resto, a pesar de crecer en términos de producción, achicó su planta de personal.
En números, la pérdida neta de empleo en esos ocho sectores supera holgadamente las 200 mil personas. El dato cobra relevancia porque se da en un contexto donde la inflación ya lleva varios meses a la baja pero el poder adquisitivo de los salarios sigue recuperándose a paso lento.
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Para el que depende de un sueldo en blanco, menos empleo registrado implica más competencia por los puestos que quedan, presión a la baja sobre los salarios y mayor informalidad. Para el comerciante, menos gente con trabajo formal suele traducirse en menos consumo en el local.
Los analistas consultados por Prensa Libre Online coinciden en que este fenómeno responde, en parte, a la fuerte recomposición de márgenes que hicieron las empresas tras la devaluación y la corrección de precios relativos. Muchas firmas aumentaron su productividad o automatizaron procesos, logrando producir más con menos personal.
Sin embargo, advierten que si esta tendencia se mantiene en el tiempo, puede complicar la recuperación del consumo masivo que necesita la economía para entrar en una fase virtuosa.
Para ponerlo en contexto, en los últimos doce meses el empleo registrado privado acumula una caída de alrededor del 2,5% interanual, mientras que el público se redujo aún más fuerte por las políticas de achique del Estado.
El informe de la UBA no hace juicios de valor, solo cruza datos oficiales del Ministerio de Trabajo, el INDEC y las cuentas nacionales. Pero su conclusión es clara: el crecimiento sectorial no está llegando, al menos por ahora, a los trabajadores bajo relación de dependencia.
Si la tendencia se mantiene, los analistas esperan que la recuperación del empleo llegue más tarde que la del producto bruto. Mientras tanto, el desafío para las familias y los comercios de barrio sigue siendo llegar a fin de mes con costos que todavía corren más rápido que los ingresos.