Deudas con tarjeta: Mendoza refinancia a quienes pagan más del 30% de sus ingresos en cuotas
La provincia habilitó un mecanismo gratuito para que los endeudados con tarjetas de crédito puedan renegociar plazos y condiciones con sus bancos. Apunta a aliviar el bolsillo de quienes destinan más de un tercio de sus ingresos solo a pagar deudas.
En Mendoza, quienes destinan más del 30% de sus ingresos a pagar cuotas de tarjeta de crédito ahora tienen una salida oficial y sin costo. La provincia puso en marcha un programa de refinanciación que permite sentarse a negociar directamente con los bancos y entidades financieras para lograr nuevas condiciones de pago, plazos más largos y cuotas más manejables.
El mecanismo es gratuito y está disponible para cualquier consumidor mendocino que cumpla con ese umbral de endeudamiento. Según datos oficiales, miles de familias en la provincia están en esta situación, producto de la inflación acumulada y el aumento de las tasas de interés que encarecieron los saldos impagos.
¿Cómo funciona el programa?
El interesado debe acercarse a la Dirección de Defensa del Consumidor provincial con documentación que acredite sus ingresos y el monto de las cuotas que está pagando. Una vez verificado que más del 30% de sus haberes se destina a tarjetas, se lo deriva a una instancia de mediación gratuita donde participan el deudor y los representantes de la entidad acreedora.
En esa negociación se pueden acordar quitas, extensión de plazos, reducción de tasas o un nuevo esquema de cuotas que se ajuste a la capacidad de pago real de la familia. El objetivo es evitar que las deudas sigan creciendo por intereses y moratorias, y que el consumidor recupere un mínimo de aire financiero.
En números: si una persona gana $800.000 por mes y está pagando más de $240.000 solo en cuotas de tarjetas, califica automáticamente para ingresar al programa. Para ponerlo en contexto, en el último año las tasas de interés promedio de las tarjetas superaron el 70% anual en muchos casos, lo que transforma un consumo moderado en una bola de nieve difícil de parar.
Desde la provincia explican que este tipo de mediaciones ya funcionaron en otros rubros (como deudas por servicios públicos o préstamos personales) y que el índice de acuerdos satisfactorios supera el 65%. El comerciante de barrio entiende bien esto: cuando el cliente no puede pagar, es mejor renegociar que judicializar y terminar sin cobrar nada.
Qué significa esto para tu bolsillo
Para el mendocino promedio que llega ajustado a fin de mes, esta instancia puede significar pasar de pagar $50.000 mensuales de intereses a una cuota que realmente reduzca el capital. Además, evita que el nombre quede en el Veraz por tiempo prolongado o que se inicien acciones judiciales.
El programa no elimina la deuda, pero la hace más llevadera. Los analistas recomiendan que, antes de endeudarse nuevamente, se evalúe el porcentaje de ingresos comprometido y se priorice pagar saldos de tarjetas que tienen tasas más altas.
Si vivís en Mendoza y sentís que las cuotas te están comiendo más de un tercio de lo que entrás por mes, podés consultar los requisitos en las oficinas de Defensa del Consumidor o en el sitio web oficial de la provincia. El trámite es sin costo y busca precisamente evitar que las deudas con tarjeta se conviertan en un problema estructural para miles de familias.
Con la inflación todavía alta y los salarios que no terminan de recuperarse, iniciativas como esta se vuelven cada vez más relevantes. No resuelven el problema de fondo de la economía, pero al menos dan una herramienta concreta al que hoy tiene que elegir entre pagar la tarjeta o llenar la heladera.