El transporte del futuro según Guillermo Dietrich: autos autónomos, voladores y el liderazgo de China
El exministro de Transporte de la Ciudad y empresario analizó la transformación tecnológica que viene: desde vehículos que se manejan solos hasta eVTOL a $300.000. Qué cambia para el bolsillo y la movilidad en la Argentina.
El transporte está en plena revolución. Autos que se manejan solos, vehículos eléctricos con carga en minutos y hasta autos que vuelan ya no son ciencia ficción de películas. Según Guillermo Dietrich, exministro de Transporte de la Ciudad de Buenos Aires y empresario del sector, estos cambios están más cerca de lo que parece y van a modificar cómo nos movemos, cuánto gastamos en combustible y hasta si vale la pena sacarse la licencia.
Durante su paso por el programa Nada Personal de El Cronista, Dietrich comparó la brecha entre 2006 y hoy: nadie imaginaba que íbamos a vivir con WhatsApp, Netflix o videollamadas en el bolsillo. “Lo que hagamos en el 2046 no existe. No sabemos qué es”, dijo. Pero algunas tendencias ya se ven claras: automatización, electrificación y nuevas formas de transporte, con China liderando gran parte de la carrera.
En números: los autos que hoy circulan en la Argentina ya incorporan sistemas de nivel 2 de conducción autónoma. Eso significa que aceleran, frenan y mantienen el carril solos, pero el conductor tiene que estar atento y con las manos en el volante. Si detectan que soltás el volante o te acercás demasiado a la línea, te avisan. Si no reaccionás, desactivan la asistencia. Para Dietrich, esto ya hace que “el auto sea más seguro que lo que sos vos”, porque una máquina no se distrae por cansancio, una charla o mirar el celular.
Esta evolución va a cambiar también cómo aprenden a manejar las próximas generaciones. Hoy conviven los que manejaron toda la vida con palanca y los que solo usaron automático. Mañana, según el empresario, habrá jóvenes que solo conozcan autos eléctricos y autónomos. Eso podría terminar modificando la necesidad misma de sacar licencia de conducir.
Traducido al bolsillo: si los taxis y remises pasan a ser autónomos, el costo de los viajes podría bajar porque se elimina el salario del chofer. Pero también genera dudas sobre el futuro laboral de miles de personas que viven del volante. Dietrich no dio plazos ni números concretos, pero el impacto en el sector de transporte de pasajeros es evidente.
El otro gran eje es la electrificación. Dietrich diferenció híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros. Los enchufables combinan ambos mundos y pueden llegar a 1.200 kilómetros de autonomía total. Los puros dependen solo de la batería y ahí aparece el talón de Aquiles: el tiempo de carga. Un viaje de Buenos Aires a Mar del Plata hoy obliga a planificar no solo la autonomía, sino también dónde y cuánto tiempo se tarda en recargar.
Ahí es donde China marca la diferencia. Mientras en la Argentina los cargadores rápidos suelen ser de 60 kW, en China ya hay equipos de hasta 1.500 kW. Eso podría reducir una recarga de una hora a solo cinco minutos. Si el tiempo de parada se acerca al de cargar nafta en una estación de servicio, el principal freno de los eléctricos para viajes largos pierde fuerza.
Dietrich también habló de los vehículos voladores. Contó que en China conoció los eVTOL de la empresa Xpeng: autos que despegan y aterrizan verticalmente, con precio de unos 300.000 dólares y ya se vendieron alrededor de 8.000 unidades hasta abril. La compañía además desarrolla “flying camps”, una especie de aeropuertos chicos para conectar ciudades. Imaginó cómo podría aplicarse en la Patagonia: unir San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Bariloche en minutos en vez de horas de ruta.
“Todo eso está a la vuelta de la esquina”, afirmó. Pero para que funcione en la Argentina hace falta infraestructura. Hoy la red de cargadores crece mes a mes y ya permite viajar a Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Santa Fe y hasta Uruguay. Sin embargo, destinos como Ushuaia o Bariloche siguen siendo complicados con un eléctrico puro, especialmente si el vehículo no tiene mucha autonomía o los cargadores no están bien ubicados.
La diferencia entre un híbrido enchufable (que tiene motor de combustión de respaldo) y un eléctrico puro es clave para entender estas limitaciones. La evolución de los cargadores de alta potencia, con China a la cabeza junto a jugadores como Tesla en Estados Unidos, podría cambiar la ecuación en los próximos años.
Para Dietrich, la transformación va mucho más allá de cambiar un motor por una batería. Incluye nuevas formas de manejar (o no manejar), vehículos que vuelan y una reorganización completa de la movilidad urbana y regional. El desafío para la Argentina es adaptar la infraestructura vial y energética a tiempo para no quedar atrás en esta carrera que ya está en marcha.