Economía

El tren olvidado que puede cambiar las exportaciones argentinas: la obra busca mover millones de toneladas

Intendentes bonaerenses impulsan la reactivación de un corredor ferroviario inactivo desde 1998 que conectaría zonas productivas clave y permitiría transportar millones de toneladas de carga.

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Vías férreas y eclisa.
(CC BY 4.0)

Un corredor ferroviario que lleva casi 30 años sin funcionar podría volver a la vida y transformar el mapa de las exportaciones argentinas. Se trata de un ramal que une zonas productivas del interior bonaerense con los principales puertos de exportación, y que intendentes del conurbano y del interior de la provincia quieren recuperar para mover millones de toneladas de granos, cereales y otros productos.

La línea, inactiva desde 1998, conecta distritos clave para la producción agropecuaria y agroindustrial. Su reactivación permitiría bajar costos logísticos que hoy recaen casi exclusivamente en el transporte por camión, encareciendo la competitividad de las exportaciones argentinas en un contexto donde cada dólar cuenta.

En números: según estimaciones de los intendentes involucrados, el corredor podría transportar entre 3 y 5 millones de toneladas anuales una vez rehabilitado. Eso equivale a sacar de las rutas miles de camiones por mes, reduciendo no solo costos sino también el desgaste de las carreteras y el riesgo de accidentes.

Para el comerciante o el productor que tiene que llevar soja, maíz o trigo al puerto, el tren representa una diferencia concreta en el margen. Hoy el flete en camión desde el centro de la provincia hasta los puertos del sur bonaerense puede representar hasta el 25% del valor final del producto. Con el ferrocarril, ese porcentaje se podría reducir a menos de la mitad.

Los jefes comunales que impulsan el proyecto destacan que la obra no requiere de inversiones millonarias desde cero: gran parte de las vías y terraplenes aún existen, aunque necesitan reparaciones, señalización y puesta a punto de estaciones de carga. El desafío principal pasa por coordinar entre Nación, Provincia, municipios y eventuales operadores privados.

¿Qué significa esto para la economía real? En un país donde la logística representa uno de los principales cuellos de botella para las exportaciones, recuperar un ramal olvidado puede significar mayor competitividad para el campo y las industrias que lo acompañan. Menores costos de transporte se traducen directamente en más dólares que entran al país y en mejores precios para el productor.

El proyecto ya cuenta con estudios preliminares y el respaldo de varias intendencias que ven en el tren una herramienta de desarrollo local. Si avanza, no solo impactaría en el transporte de granos sino también en otros rubros como la forestación, la producción de cemento y materiales de construcción que hoy mueven volúmenes importantes por ruta.

Traducido al bolsillo: para el que produce en el interior, cada peso ahorrado en flete es un peso más de ganancia o un precio más competitivo en el mercado internacional. Para el Estado, menos camiones en las rutas significa menos gastos en mantenimiento vial.

Los próximos meses serán clave para ver si la iniciativa pasa de la intención a los hechos. Los intendentes planean presentar el proyecto de manera formal ante las autoridades nacionales y provinciales con el objetivo de incluirlo en el presupuesto de obras públicas del año que viene.

Si se concreta, este “tren olvidado” podría convertirse en uno de los pocos casos en que una infraestructura que parecía muerta desde fines de los 90 vuelva a generar valor concreto para la economía argentina.

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