Encuentro Federal de Inversiones analizó el futuro de la logística portuaria
Especialistas y funcionarios debatieron cómo mejorar la competitividad de los puertos argentinos para atraer más inversiones y bajar costos logísticos que hoy impactan en el precio final de los productos.
El Encuentro Federal de Inversiones que se realizó este martes en Buenos Aires dedicó una jornada completa a analizar el estado y los desafíos de la logística portuaria en la Argentina.
En números, el sector portuario mueve más de 150 millones de toneladas de carga por año, pero los costos logísticos totales representan entre el 18% y el 22% del valor de los productos exportados, según datos que se presentaron durante las exposiciones. Ese porcentaje es más del doble del promedio de los países de la región, lo que termina comiéndose parte del margen de los productores y encareciendo las exportaciones.
“Cuando el flete desde el campo hasta el puerto cuesta más que el flete marítimo hasta Rotterdam, algo no está funcionando”, resumió uno de los expositores, un ingeniero naval con experiencia en terminales del Gran Rosario.
Los ejes que más se repitieron fueron la necesidad de dragado permanente en los accesos fluviales, la modernización de las terminales para recibir buques de mayor calado y la integración real entre puertos, ferrocarriles y rutas. Varios participantes coincidieron en que sin mejoras en estos tres puntos es difícil atraer las inversiones que el sector necesita para crecer.
Desde el lado de los comerciantes y exportadores, el reclamo fue concreto: previsibilidad y costos más bajos. Un empresario cerealero del norte de Santa Fe contó que en los últimos dos años la demora en el puerto de Rosario le agregó entre 8 y 12 días al ciclo de comercialización, con el consecuente aumento de intereses y riesgos cambiarios.
“Para el que tiene que remarcar precios el lunes, esto se traduce en mayor presión sobre los márgenes y menos competitividad frente a Brasil o Uruguay”, explicó otro expositor que tradujo los números macro al lenguaje del mostrador.
Durante las mesas de trabajo también se habló de la posibilidad de avanzar en concesiones de mayor plazo y con reglas más claras, algo que varios inversores extranjeros presentes señalaron como condición básica para evaluar proyectos de ampliación de terminales.
El dato clave que quedó flotando es que cada punto porcentual que se baje en los costos logísticos equivale a una mejora de entre 300 y 400 millones de dólares anuales en la balanza comercial, según estimaciones que se compartieron en el evento.
Si las conclusiones del encuentro se transforman en medidas concretas, los analistas estiman que en los próximos 24 meses se podrían destrabar proyectos por más de 1.200 millones de dólares en infraestructura portuaria. Para el bolsillo del productor y del consumidor final, eso significaría precios más estables y mayor capacidad de competir en mercados externos.
El Encuentro Federal de Inversiones cerró con el compromiso de armar una mesa de seguimiento que reúna a Nación, provincias, privados y sindicatos para avanzar en un plan de acción antes de fin de año.